Blog 18/98

Así se han dado por concluidas esta semana
las vistas. Una vez finalizado el interrogatorio de Arantza Zulueta a
los «peritos» de la guardia civil, Mikel Eguibar se ha puesto en pie
desde el banquillo de los acusados y se ha dirigido hacia el Tribunal
exigiendo que se le permitiera interrogar al guardia de mayor rango
inmerso en una causa por torturas al propio Eguibar y a otras personas
imputadas.

Amparándose en el Convenio Europeo sobre Derechos Humanos y Libertades Fundamentales, Mikel Eguibar exigió su derecho a preguntar al comandante identificado con el número
G-96330-W si reconocía que había
participado en las brutales torturas que le aplicaron durante su
detención. Hay que recordar que Egibar identificó a este guardia civil
como la persona que, al terminar el interrogatorio, le quitó la capucha
para que le reconociera. El mismo que ayer negó que hubiera participado
en aquel martirio, afirmando que se había limitado a «pasar unas
preguntas al instructor».

Tensión en la sala

La
respuesta de la presidenta Murillo fue la habitual, que no autorizaba
esas preguntas y que si querían los abogados que presentaran la
pertinente protesta. La documentación sobre las protestas planteadas
hasta el momento puede superar cualquier día a la aportada en el propio
sumario 18/98.

Pero Eguibar siguió increpando a los peritos y a
él se sumaron varios de los imputados, lo que generó tal tensión en la
sala que la policía llegó a tomar posiciones en el interior por orden
del tribunal. Finalmente se suspendió la sesión y la jueza advirtió de
que tomaría medidas disciplinarias.

Informes puestos en evidencia

En
la reanudación continuó interrogando a los peritos la abogada de Pepe
Uruñuela, Nines López, que en cuatro breves preguntas desmontó los
inconsistentes informes de la guardia civil. Se puso en evidencia, tras
el breve interrogatorio, que no había informaciones personales de
ninguno de los miembros de la Fundación, que no se les había hecho
ningún tipo de seguimiento y que en unos informes basados en documentos
no había ni un solo documento que inculpara a la Fundación Joxemi
Zumalabe ni a ninguno de sus patronos o trabajadores.

Durante la
próxima semana comenzarán a prestar declaración los miembros de la UCI,
la Unidad de Inteligencia de la Policia Nacional.