
Ignorar el cambio climático de la Tierra puede tener consecuencias «desastrosas» para la economía, a un nivel similar a la Gran Depresión de 1930, y puede crear 200 millones de refugiados, según un informe del Gobierno británico presentado por el primer ministro. El Reino Unido, que siempre se ha desmarcado de la política contraria a Kioto de EE UU, ha decidido liderar la lucha contra el calentamiento de la Tierra, para lo que pide la ayuda de la comunidad internacional. El documento ha sido elaborado por Nicholas Stern y vislumbra un panorama desalentador si el mundo no toma medidas para atajar el problema del cambio climático.
En la presentación del informe -que lleva el nombre del autor y es considerado el más importante que encarga el Gobierno laborista-, el primer ministro británico, Tony Blair, aseguró que el mundo no se puede permitir dejar que pase el tiempo.
Las pruebas científicas sobre el calentamiento de la Tierra son «abrumadoras» y las consecuencias «desastrosas», resaltó.
El Informe Stern, de 700 folios, advierte que, de no actuar ahora, el coste será equivalente a perder 5% del Producto Interno Bruto (PIB) global al año. Además, puede crear millones de refugiados porque sus hogares pueden resultar dañados por sequías o inundaciones.
El cambio climático puede afectar el acceso al agua potable, la producción de alimentos, la sanidad y el medio ambiente, mientras que millones de personas pasarán hambruna, subraya el documento. Según pronostica el texto, es necesario invertir un 1% del Producto Interno Bruto (PBI) global en medidas para hacer frente al actual problema del medio ambiente.
Las temperaturas globales pueden aumentar entre dos y tres grados centígrados en los próximos 50 años, mientras que de seguir en alza la emisión de gases contaminantes, el calentamiento puede ser aún mayor, con consecuencias para los países más pobres. Además, propone incentivos sobre el uso de nuevas tecnologías de baja emisión de carbono.
De no tomarse medidas, advierte Stern, no sólo habrá millones de personas desplazadas, sino que una de cada seis personas en todo el mundo no tendrá acceso a agua potable. La vida silvestre se verá perjudica y se calcula que numerosas especies pueden desaparecer. Los países más pobres del mundo serán los primeros y los más perjudicados por el cambio climático.
Al presentar el informe en la Royal Society de Londres, Stern dijo que retrasar las medidas en 10 años situará al mundo en un «territorio peligroso» y «no debemos permitir cerrar esta oportunidad» pues «el cometido es urgente». Pese a todo, subrayó que es optimista, puesto que aún hay tiempo para evitar el peor impacto del cambio climático, siempre que «actuemos ahora y a nivel internacional».
(Noticia aparecida en el diario «Levante»)