Con más de un 33% de su primer kilómetro de costa urbanizado, la Comunidad Valenciana ostenta el dudoso honor de encabezar la lista de autonomías en las que más agresiones al litoral español se producen, según denuncia la organización ecologista Greenpeace en su último informe «Destrucción a toda costa 2006».

El estudio recoge cómo en el último año se ha aprobado la construcción de 364.500 nuevas viviendas en el litoral, que se suman a 48 campos de golf, 12 proyectos de puertos deportivos con 6.975 amarres y la existencia de 21 localidades con vertidos al mar. Estos datos, según la organización, «reflejan la falta de acción política para proteger de forma efectiva la costa, pese al amplio consenso entre la ciudadanía sobre el alto grado de degradación de nuestro entorno costero».

Greenpeace incide especialmente en el peso que el sector de la construcción tiene en una Comunidad «en la que prácticamente el único espacio de litoral que ha quedado libre del cemento es el que está incluido en terrenos protegidos». Así, de las 364.500 nuevas viviendas, «la mayoría de ellas» se ha aprobado a través de Planes de Actuación Integrada (PAIs) «creados como excepciones a los Planes Generales de Ordenación Urbana y que han pasado a ser la figura más destacada del urbanismo valenciano». De los últimos planes presentados en la provincia de Alicante, el informe incide especialmente en el de Rabasa, «que plantea la urbanización de 4,6 millones de metros cuadrados y 15.000 viviendas» y en el de San Miguel de Salinas «que abarca 21 millones de metros cuadrados para construir 50.000 viviendas».

Greenpeace también critica la reciente aprobación del Plan de Acción Territorial de la Comunidad Valenciana «un instrumento que complementa a la ley urbanística para terminar de cementar la costa valenciana y apuesta por una continuación del «modelo Benidorm»».

Para la agrupación ecologista la construcción en la Comunidad Valenciana «va de la mano del turismo, usado como justificación para cualquier tipo de proyecto, a pesar de que las cifras que arroja la industria turística descienden como consecuencia de la masificación y la decreciente calidad que ofrece el litoral valenciano».

Por último, el informe advierte que de todas las actuaciones que se están llevando a cabo en el litoral de la Comunidad, «las que más impacto sobre el medio tendrán son aquellas relacionadas con la Copa América en 2007». La Generalitat – describe el estudio – se ha propuesto ampliar todos los puertos deportivos de la Comunidad sin tener en cuenta las consecuencias medioambientales sobre su litoral ya saturado de barreras artificiales».

(Noticia aparecida en el diario «Informació»)