El 7 de octubre del 2006, la periodista rusa Anna Politkovskaya, fue asesinada en las afueras de su departamento en Moscú. Este no fue un caso aislado – un número no menor de periodistas han sido asesinados en Rusia en los ultimos años – y mucho menos fue una coincidencia que Anna Politkovskaya, fuera esta vez. el objetivo
Rusia, a lo largo de los últimos 15 años, se ha transformado el tercer país más peligroso para periodistas en todo el mundo, solo estan delante de Rusia los países inmersos en sendos conflictos como Irak y Argelia. Un informe del «Comité para Proteger a Periodistas» (CPJ), descubrió que 42 periodistas han sido asesinandos/as en Rusia desde 1992, muchos/as de ellos/as asesinados/as por asesinos a sueldo y la gran mayoria de los casos no han sido resueltos por las autoridades rusas.

Anna Politkovaskaya, no era solo una periodista opositora – lo cual sería suficientemente peligroso en Rusia, el enfoque del trabajo de Anna Politkovskaya, era la guerra y la violación de derechos humanos por parte de las fuerzas rusas en Chechenia, o contra chechenios/as viviendo en Rusia. Con este enfoque ella tocaba los pilares centrales del poder de Putin en Rusia: Las fuerzas armadas rusas, las fuerzas de seguridad y la guerra contra el terrorismo en Chechenia.

¿Extremadamente insignificante?

El presidente Putin respondió al asesinato de Anna Politkosvkaya solamente cuando fue presionado a hacerlo por periodistas durante una visita en Alemania, donde dijo: «Eso si, el grado de su influencia en el desarrollo político del país….era insignificante»

Si eso fuese verdad, entonces ¿por qué fue asesinada?
Anna Politkovskaya, fue amenazada y atacada en numerosas ocasiones en represalia por su trabajo, en febrero del 2001 agentes de seguridad la detuvieron en el distrito de Vedeno en Chechenia, acusandola de ingresar a Chechenia sin la adecuada acreditación, fue retenida en un foso por tres días sin comida ni agua, mientras un oficial militar la amenazaba con dispararle. Siete meses después, recibió amenazas de muerte de parte de un oficial militar acusado de crímenes cotra la humanidad y se vio obligada a huir a Viena después que el oficial envió un correo electrónico a Novata Gazeta prometiendo que buscaría venganza.
Cuando Anna fue asesinada, estaba trabajando en una nueva historia sobre violación a derechos humanos en Chechenia, obviamente a Putin le gustaría que esto fuese «insignificante».

No solamente a Periodistas.

Y no es solamente a periodistas, solo unos días después del asesinato de Anna Politkovskaya, las autoridades rusas cerraron la Sociedad de Amigos Rusa-Chechena en Nizhny Novgorod – de nuevo, porque estaban denunciando la guerra contra el terrorismo en Chechenia. Claramente, este es solo otro intento por silenciar la dicidencia al gobierno ruso, ya acto seguido vino la introducción de una nueva ley sobre ONGs y organizaciones de la sociedad civil. The Guardian (periódico Británico) reportó el 19 de Octubre que varias ONGs internacionales de re-nombre tuvieron que terminar sus trabajos en Rusia, porque fallaron con la fecha límite para registrarse bajo la nueva ley. Cabe decir, que en su mayoría se debió a restrasos burocráticos. Hasta el 18 de octubre, solo 91 de 500 ONGs internacionales habían sido aprovadas por las utoridades rusas – las restantes tuvieron que suspender sus actividades.

No esta demas contarles que algunas de estas ONGs están involucradas en ayuda humanitaria en el Norte del Caucaso – en Ingushetia u otros lugares, muchas veces entregando ayuda humanitaria a refugiados chechenos.

Un clima de violencia

El asesinato de periodistas y el cierre de ONGs y de grupos de la sociedad civil, suceden en el contexto del aumento de violencia contra minorias y activistas políticos.
En noviembre del 2005, dos anarquistas fueron atacados por facistas en San Petersburgo, matando a uno y al otro dejandolo seriamente herido. Son especialmente personas del Caucaso que viven en Rusia las que enfrentan ataques y abusos con regularidad, ademas la actual escalada del conflicto entre Rusia y Georgia – con la deportación de cientos de cuidadanos/as de Georgia de Rusia- agrega mayores lazos de violencia y racismo dentro de la sociedad rusa.


Claramente las cosas no marchan bien en Rusia….

Andreas Speck

Abusador y abusado: Derechos Humanos y el ejercito ruso
El ejército de Rusia enfrenta al menos dos problemas de derechos humanos: dedovshchina, el hostigamiento de nuevos conscriptos en el ejército ruso (ver la reseña del libro a continuación), y las violaciones a los DDHH cometidas por militares rusos en Chechenia y en otras áreas de conflicto.

Dedovshchina

En 1988 la publicación de un artículo en el Komsomoil’kaia Pravda, describiendo un incidente en el cual un conscripto quien estaba sufriendo abuso en las barracas e inesperadamnte apuntó su arma hacia sus compañeros y asesinando a 8, abrió el debate respecto de la dedovshchina. Dicha práctica reveló también otro fenómeno más o menos único en la Rusia post-soviética: el Movimiento de las Madres de Soldados.

Para muchos antimilitaristas asificado como antimilitarista o pacifista? La máxima preocupación de muchos de sus activistas es proteger a sus hijos de la dedovshchina al interior de la milicia. La mayoría de los comités de madres de soldados promueven la profesionalización del ejército ruso como una respuesta a este problema.

Sin embargo, los Comités de Madres de Soldados han sido y son importantes al momento de proporcionar ayuda a los jóvenes que no quieren unirse a la milicia por temor a la dedovschina y sus múltiples abusos, poniendo al mismo tiempo el tema en la agenda pública; y contribuyendo también al colapso del sistema de conscripción ruso al expandir el rechazo al reclutamiento. A pesar de las actividades de las Madres de Soldados, casi 20 años después las cosas no han mejorado, como lo demuestra el caso del soldado Sychyov, quien se convirtió en el símbolo de las realidades brutales de la conscripción rusa a comienzos de este año.

De acuerdo a los reportes de la Fundación Derechos de las Madres, «3 mil soldados en promedio mueren cada día en el ejército ruso. […] 23% de las muertes en el ejército son atribuidas a accidentes, 16% a operaciones militares, 15% por agresiones de otros soldados y 11% a enfermedades. Además, en el 17% de los casos el soldado muerto era el único hijo de la familia, y 14% de los padres que perdieron a sus hijos en el servicio militar son personas discapacitadas. Los padres de un hijo muerto pueden acceder a una pensión que alcanza los 70 U$ mensuales, pero sólo la pueden recibir si se comprueba que la causa de la muerte no fue suicidio o enfermedad. A esto se suma que a menudo la investigación no da cuenta de que el soldado fue empujado a suicidio por causa de las humillaciones diarias, torturas y hostigamientos constantes. Según Verónica Marchenko, el año pasado estuvo caracterizado por un inusual número de de homicidios y casos criminales. «El ejército ruso está respondiendo a un recorte en la duración del servicio militar (de un año a partir del 2008) y aumentando la profesionalización». Sin embargo, no es claro que estos pasos eliminen los problemas mencionados anteriormente, al no estar acompañados de cambios estructurales.

Chechenia

Esta región marca la otra cara del problema de DDHH relacionado con el ejército ruso: la sistemática violación de los derechos humanos de los civiles chechenos por parte de los efectivos armados. Estas prácticas también se han expandido a la vecina república de Ingushetia. Amnistía Internacional señala que: Serias violaciones a los DDHH, incluidos crímenes de guerra, continúan siendo perpetrados en Chechenia, tanto por los propios chechenios como por las fuerzas federales. Las fuerzas chechenias de seguridad están viéndose implicadas crecientemente en detenciones arbitrarias, torturas y «desapariciones» en la región. Las mujeres sufren violencia de género, incluyendo violación o amenazas de violación, por miembros de las fuerzas de seguridad chechenas o federales. Existen también reportes sobre grupos de oposición chechenos que continúan cometiendo crímenes de guerra, incluyendo ataques directos a civiles. Amnistía Internacional está al tanto de sólo dos condenas durante el 2005 por serias violaciones a los DDHH cometidas en Chechenia. La mayoría de las investigaciones por estas demandas han sido poco efectivas, y en los casos en que han llegado a la corte, no se ha aplicado justicia.
La violencia y los problemas también han sido reportados en otras repúblicas al norte del Cáucaso, incluyendo abusos como detenciones arbitrarias, torturas «desapariciones» y secuestros. El 13 de octubre de 2005 un grupo de 300 hombres armados lanzaron ataques a las instalaciones gubernamentales en las cercanías de Nalchik, la capital de Kabardino-Balkaria, donde más de 100 personas, incluyendo al menos 12 civiles, han sido reportados como asesinados.

La asonada fue reportada como una respuesta a meses de persecución en contra de musulmanes practicantes en dicha región, incluyendo detenciones arbitrarias y tortura efectuadas por oficiales de la ley, y el cierre de mezquitas. Con posterioridad al ataque, agentes del Estado detuvieron a docenas de personas; muchos de los cuales reportaron torturas.

Mientras la Corte Europea de DDHH acusó a Rusia por la desaparición y muerte de ciudadanos chechenios en febrero y el 12 de octubre de 2006, la situación no ha mejorado sustancialmente. Durante el proceso de febrero en la CEDH, Rusia fue -por primera vez- juzgada culpable de serias violaciones a los DDHH cometidas en Chechenia, estableciendo que había utilizado fuerza desproporcionada durante sus operaciones militares dirigidas de manera indiscriminada contra civiles, fallando además en la adecuada investigación de las muertes civiles.

¿Un movimiento anti-guerra?

A pesar de la masificación de la dedovschina y de la guerra en Chechenia, no existe un movimiento anti-guerra con el cual relacionarse en Rusia ¿Algunos grupos pequeños? Algunos comités de Madres de Soldados, Acción Autónoma, Memorial y algunos otros trabajan más o menos aisladamente unos de otros dentro de Rusia contra la guerra que este país mantiene contra el terrorismo en Chechenia. Numerosos activistas rusos ponen sus esperanzas en las instituciones europeas e internacionales, y apelan a ellas para detener la guerra en Chechenia. Sin embargo, es poco probable que esto suceda, especialmente mientras no haya oposición pública a la guerra al interior de la propia Rusia.

Andreas Speck


Objeción de conciencia en Rusia

Una primera impresión después de tres años de experiencia
La ley rusa sobre objeción de conciencia entro en vigor el 1 de enero del 2004, introduciendo un «derecho» a la objeción de conciencia, el cual no está alineado a los parametros internacionales, ya que incluye un servicio substituto de 1.75 más largo que el del servicio militar [1].

En la práctica – dejando a un lado el prolongado tiempo del servicio substituto – los mayores problemas tienen que ver principalmente con el tramite burocrático para su aplicación, asi una aplicación «legal» de objeción de conciencia, tiene que ser presentada a mas tardar seis meses antes de ser llamado al servicio militar.

Eso si, muchos potenciales objetores, no están al tanto de las fechas límites para hacer efectiva su «objecion de conciencia» y el comité de llamados al servicio militar muchas veces entrega información equivocada o incompleta.

Según Sergey Krivenko , secretario de la Coalición de Todas las ONG Rusas para el Servicio Civil Alternativo Democrático, existen casos en que el «comite de llamados al servicio militar», intencionadamente, entrega una falsa informacion o no entrega la informacion suficiente a ciertas personas, como por ejemplo, que el derecho a la objeción de conciencia solo les corresponde a personas de creencias religiosas. En todo caso, la gran mayoria de los comités de llamados al servicio militar no proveen a los «llamados» de la información necesaria sobre el derecho a la objeción de conciencia.

En el presente, existen varios casos donde una aplicación «legal» de la objeción de conciencia ha sido rechazada por estar fuera de la fecha limite y como consecuencia objetores de conciencia son forzados a realizar el servicio militar, a raiz de estos problemas, esta parte de la ley de objeción de conciencia, esta siendo discutida en la Corte Constitucional de la Federación Rusa.

También existen casos donde el comité de llamados al servicio militar no entregó la aplicación de objeción de conciencia al comité de reclutamiento – único organismo que tiene el poder de tomar la decisión frente a una aplicación por objeción de conciencia.

En general, desde que la ley de objeción de conciencia entro en vigor, alrededor 3,500 personas postularon a la objeción de conciencia. A pesar de conocer estas cifras, no existen estadísticas disponibles de cuantas aplicaciones se han aceptado o rechazado, pero si sabemos que alrededor de cien personas han contáctado organizaciones de derechos humanos en Rusia, para pedir ayuda debido a los problemas que causa la burocracia del sistema, como consecuencia de esta accion la mayoria ganaron su derecho a la objeción de conciencia. [2]

La objeción de conciencia en Rusia, tiene que ser vista también en relación a la desastroza situación que existe dentro de las fuerzas armadas y al masivo número de personas que evitan el reclutamiento en ellas. De acuerdo a una encuesta del centro independiente Levada, la intención de servir en las fuerzas armadas rusas a caído a menos del 40% a comienzos del 2006 [3]. Eso si, para la mayoria de los jóvenes, evadir el reclutamiento -sea por medio de «comprar» la exclusion o el aplazamiento del servicio militar- es el método mas optado y no el procedimiento legal proveído por la objeción de conciencia, esto significa que los números de objetores de conciencia no reflejan el masivo descontento con las fuerzas armadas rusas.

Andreas Speck

Notas:

[1] Par una crítica más detallada a la ley rusa de objeción de conciencia, mira «The Russian Federation:Human Rights and the Armed Forces; report to the United Nations Human Rights Committee, Septiembre 2003 de la Internacional de Resistentes a la Guerra, http://wri-irg.org/news/2003/un0309ru.htm

[2] Información entregada por Sergeiy Krivenko, por correo electrónico, 19 de octubre 2006

[3] A-Infos, 7 de marzo 2006


Comentario de libro:
Dedovshcina in the Post-Soviet Military: Hazing of Russian Army Conscript in a Comparative Perspective

(La Dedovshchina en las fuerzas militares post-soviéticas: El hostigamiento de bienvenida a conscriptos en el ejército ruso, en una perspectiva comparativa). Por Francoise Dauce y Elisabeth Sieca-Kozlowski (ed), ibidem, Stuttgart 2006

Este libro no está escrito desde una perspectiva pacifista, o mucho menos, y varios de los autores escriben desde una clara perspectiva pro-militarista.

Pero esta no es una debilidad, ya que como lectores/as fácilmente podemos agregar esta perspectiva. Lo que el libro ofrece es una idea frente al fenómeno de dedovshchina – el hostigamiento a conscriptos rusos en un grado desconocido para las sociedades occidentales.
Los autores ponen al dedovshchina en el contexto de la Rusia posterior a la sociedad Soviética – un contexto caracterizado por un cambio radical de las reglas dentro de la sociedad – desdeel socialismo a un capitalismo salvaje – y un incremento en la privaciones sociales. Al hacerlo, nos están sugiriendo que la dovshchina no existió en los tiempos Soviéticos – de hecho, el Comité de Madres de Soldados expuso por primera vez la dovshchina durante los tiempos de Gorbachev.

En la introducción, los editores escriben: «Dedovshchina esta en la encrucijada de las transformaciones que han tenido lugar en Rusia desde la desaparición de la URSS. Entre otras cosas es la consecuencia del legado histórico (Soviético e incluso zarista), tensiones culturales (conflictos inter-étnicos en la URSS), disfunciones políticas (falta de democracia) y problemas económicos (falta de dinero en el ejército), lo que todo combinado explica lo longevo del problema» (página 18).

Muchos grupos rusos aprueban la profesionalización de las Fuerzas Armadas rusas, como una solución al problema de la dedovshchina, la cual la ven relacionada a la conscripción. Eso si, los autores del libro dan una cantidad de razones para estar precavidos ante un acercamiento tan simplista.

En su contribución Joris van Bladel concluyen: «Si es que hablamos de fuerzas armadas profesionales tenemos que ser cautelosos qué es lo que entendemos exactamente. Si entendemos que es una forma para reclutar soldados, sin ningún cambio cualitativo en las fuerzas armadas, con sólo el cierre de su estructura principal, la dedovshchina no va a desaparecer. Las mismas falencias y abusos continuarán en el nuevo ejército profesional ruso» (página 298f). Aquí es donde podemos incluir nuestra perspectiva pacifista para la desmilitarización de la sociedad como una respuesta a la dedovshchina.