
Asimismo, Ecologistas en Acción advierte de que Alicante es la segunda provincia de España que tiene la primera línea del litoral más saturada, ya que el 45% de la superficie situada a un kilómetro de la costa es artificial. La cifra tan sólo es superada por Málaga, que cuenta con un 47% de «superficies artificiales» en el primer kilómetro de costa. Debido a ello, la asociación ecologista – que ha elaborado este informe en 16 provincias costeras de la Península, Ceuta y Melilla, así como en Mallorca, Tenerife, Gran Canaria y Fuerteventura – denuncia el crecimiento de urbanizaciones en las zonas costeras de la provincia porque «además de generar problemas no tienen garantizado el abastecimiento de agua, como también sucede en Murcia y Almería». En el capítulo de «banderas negras» (impactos de mayor gravedad como son los vertidos contaminantes, agresiones urbanísticas u obras costeras. Ver cuadro adjunto) el informe recoge un total de 15 en la provincia. Unos impactos como los sufridos en las playas de Almadraba y las Devesses de Dénia o en la playa de Arenales y Carabassí de Elche que, en opinión de Ecologistas en Acción, «producen la pérdida de calidad del medio marino para uso y disfrute de la sociedad, el impacto negativo en sectores extractivos como la pesca y la acuicultura, así como disminución de la biodiversidad y pérdida de atractivo turístico». Asimismo, el informe recoge los residuos lanzados a la playa de La Almadraba de El Campello en el pasado mes de abril. Entre las agresiones que Ecologistas en Acción considera que tienen un «impacto de menor gravedad», los denominados puntos negros, se encuentra el proyecto de construcción de 2.000 viviendas en la periferia de las salinas de Calpe en un Plan Parcial que afectará a una zona «incluida en el Catálogo de Zonas Húmedas de la Generalitat Valenciana, con una superficie de 41,08 hectáreas y valores paisajísticos y culturales», según explican desde la asociación.
Otro de los proyectos polémicos es de la ampliación del puerto de Campomanes que genera un «gran impacto medioambiental al destruir una buena parte del litoral de la zona del Mascarat y convertir en una acumulo de piedras y sedimentos». A ello, los ecologistas añaden un estudio de la Universidad de Alicante en el que se constata que el trasplante de la posidonia oceánica de la zona fue un completo fracaso.
A ello, hay que sumar las actuaciones y el proyecto de urbanización del cauce del río Algar en la bahía de Altea con un plan que prevé construir más de 5.775 viviendas y un campo de golf unto al cauce del río y cerca de su desembocadura o las «agresiones urbanísticas que está sufriendo el Parque Natural de la Serra Gelada», así como el proyecto de edificación de dos torres de 21 plantas a pie de mar en el Rincón de Loix de Benidorm. Otras localidades costeras afectadas por estos «puntos negros» son La Vila Joiosa, Campello, Santa Pola o Torrevieja.
El estudio también hace hincapié en que la provincia cuenta con seis puntos desde los que se lanzan vertidos peligrosos a la fauna marina en la costa mediterránea.
(Noticia aparecida en el diario «Información»)