La Voz de Galicia

Tanto el estudio sobre fertilidad masculina en A Coruña -que se inició hace un año y que dirigió el ginecólogo Ángel Ron Corzo, recientemente fallecido- como el realizado en Barcelona por la doctora López-Teijón han aportado datos significativos y al tiempo han tirado por tierra algunos mitos.

Por ejemplo, se ha apreciado que el envejecimiento no afecta a la calidad del semen. Aunque la cantidad que se eyacula es menor, no varía la concentración ni la movilidad de los espermatozoides.

Al parecer, haber sufrido golpes en los testículos tampoco perjudica la calidad seminal. Ni siquiera las famosas paperas, que tradicionalmente se consideraba causa de esterilidad.

Aunque el tabaco parece no afectar en la eyaculación, los responsables de los estudios advierten de que los daños que sufren los espermatozoides son internos, en el código genético, lo que hace más difícil el embarazo.

Los estudios también constatan un dato llamativo: cuando el varón tiene el propósito de engendrar, su eyaculación es menor. El motivo es que en el hombre, el sentimiento de estar realizando una «tarea», una obligación, disminuye el su deseo sexual.