Añadimos más abajo el comunicado de la propia Comunidad de Paz de San José de Apartadó sobre estos sucesos.

Increíble la sarta de falsedades que la revista colombiana “Semana” vierte sobre la Comunidad de Paz de San José de Apartadó a un día del segundo aniversario de la masacre-infanticidio en la que el ejército asesinó a ocho personas de la comunidad.

Más increíble aún si se tiene en cuenta que se está señalando a uno de los más ilustres miembros actuales de la comunidad, doña Brígida González, y se la está colocando en el punto de mira del ejército y los paramilitares.

Evidentemente “Semana”, sin duda instrumentalizada por oscuros intereses del estado colombiano, está despejando el camino para que doña Brígida sea asesinada.
Con este asesinato la criminal oligarquía que gobierna Colombia se habría quitado de en medio a una de las personas más reconocidas internacionalmente por su valiente denuncia de los atropellos a los Derechos Humanos que se realizan en el país por ambas partes.

Hijos en la guerrilla

“Semana” acusa a doña Brígida de que TODOS sus hijos pertenecen a las FARC. Este es el párrafo en el que lanza semejante calumnia:

“…doña Brígida no se ha acordado de mencionar que sus hijos pertenecen al 58 y 5 Frente del Bloque José María Córdova de las FARC. La información está en dos computadores que tiene la Fiscalía y que fueron decomisados a miembros de las FARC (…) Entre estas hojas de vida esta la de Juan Carlos Vargas González, alias “Elkin”. (…) Sus hermanos son: Bresney, alias “Rómulo”, comandante de escuadra del Frente 5; Francisco Javier, alias “Osorio”, desertó del mismo frente; Diony, alias “Pedro Coño” es del 58; Maria Lenir, está desaparecida; Elisenia, murió el 26 de diciembre de 2005 en un combate entre Las FARC y el ejército, en la vereda La Cristalina de San José de Apartadó . E Idomar, de 21 años es agricultor.”

Por suerte Tortuga está en contacto directo con numerosas personas que trabajan en el Estado Español y Colombia apoyando el trabajo de la Comunidad de Paz y se encuentra en condiciones de desmentir estas absurdas y malintencionadas acusaciones.

Un miembro de nuestro grupo incluso visitó recientemente la comunidad de paz, pudiendo conocer personalmente a doña Brígida y a varios de sus hijos. La realidad es la siguiente: De las siete personas nombradas Elisenia está muerta. Pero no en combate entre las FARC y el ejército. Murió siendo casi una niña (ver aquí) mientras dormía, asesinada junto a varios jóvenes más por el ejército en una cabaña.

Entre los restantes hijos de doña Brígida no hay ningún desaparecido o desaparecida, como se indica en el artículo, y ninguno de ellos tiene ninguna relación con ningún grupo armado legal o ilegal. Tres de las personas nombradas (no diremos nombres por no comprometer aún más su seguridad) fueron conocidas en persona por el miembro citado de nuestro grupo. Viven en la Comunidad de Paz y trabajan de sol a sol como agricultores. Uno de ellos compagina sus labores campesinas con el oficio de maestro de los niños de una de las veredas de la comunidad.

Los tres hijos que no hemos nombrado residen en Medellín, donde desarrollan una vida perfectamente normal ganándose la vida con su trabajo, siendo perfectamente conocidos y manteniendo las relaciones habituales con el resto de su familia y vecindad.

Reinsertados de la guerrilla

“Semana” pretende dar crédito a los testimonios de guerrilleros “reinsertados” que acusan a los hijos de doña Brígida de ser miembros de las FARC:

“La Fiscalía también tiene el testimonio de varios guerrilleros reinsertados que reconocen a los hijos de Brígida González.”

Es de sobra conocido este recurso del estado colombiano, famoso por tener una de las administraciones de justicia más corruptas del mundo. Numerosos testigos “a sueldo” viven del estado acusando a quién el poder les indica de haber cometido cualquier cosa. Esta situación por desgracia es demasiado frecuente en el país, y merced a ella se ha criminalizado y encarcelado a buena parte del tejido social colombiano.

La Comunidad, en el punto de mira

En este caso, esos “reinsertados” no sólo inventan conocer a los hijos de doña Brígida, sino que incluso sostienen como papagayos la aprendida e increíble versión de que la Comunidad de Paz apoya a la guerrilla:

“Es que la mayoría de guerrilleros de esa zona tienen las familias ahí en San José. Eso lo sabe todo el mundo. Yo no se por qué se aterran ahora. Es más, las mismas viejas de la comunidad de paz nos subían la ropa interior y nos pedían las tallas para los camuflados. Y con los arrieros nos mandaban municiones y víveres.”

A pesar de que de los casi 200 muertos que tiene en nueve años la Comunidad de Paz, un porcentaje nada desdeñable se deben a asesinatos de la guerrilla, estas fuentes no dudan en confundir a la opinión pública del país en un intento de desacreditar la Comunidad con el objetivo claro de poder incrementar con impunidad los asesinatos, encarcelamientos y ahogo económico que el Estado tiene puesto en marcha con el fin de conseguir su desaparición.

Y en el colmo del cinismo y el absurdo no dudan de acusar a la guerrilla (de la que dicen que está apoyada por la Comunidad) de haber cometido la masacre-infanticidio que en realidad cometieron ellos, y de la que estamos celebrando el segundo aniversario:

“…asegura que fueron las FARC y no el ejército, las que perpetraron la masacre de La Resbalosa.”

Apoyo de Tortuga

Compañeros y compañeras de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, y en especial doña Brígida y sus hijos. NO estáis solos/as. Vuestro admirable esfuerzo en la tarea de construir la Paz y de hacer crecer vuestro proyecto comunitario campesino rechazando todas las violencias y apostando por la NOVIOLENCIA será recompensado.

Ni los intereses económicos del estado colombiano y la oligarquía que lo gobierna, ni la crueldad inhumana de la insurgencia podrán apagar vuestra llama. Hay miles y miles de seres humanos que estamos con vosotros/as, acompañándoos en vuestra lucha.

Mucha más información sobre la Comunidad de Paz de San José de Apartadó



COMUNICADO PÚBLICO de la Cdp de San José de Apartadó

La revista Semana, en su edición del 19 de febrero de 2007, bajo el título
de «La diplomática de la Paz», publicó un artículo elaborado por la
periodista Gloria Gongote, en el cual se pretende deslegitimar y
desacreditar a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, acudiendo a una
serie de argucias perversas a las que la Comunidad de Paz tiene que responder y por
ello nos pronunciamos enérgicamente ante la comunidad nacional e
internacional en rechazo a dicho artículo.

En primer lugar, Semana supone que la Comunidad mantiene una diplomacia
exterior para desprestigiar al gobierno colombiano, interpretando de una
manera malintencionada, quizás a la medida de sus propios principios y
estilo, la enorme solidaridad internacional que ha despertado la injusticia
y la violencia del gobierno contra una pequeña comunidad de campesinos
masacrada incesantemente durante 10 años a causa de su decisión de no
involucrarse en la guerra con ningún actor armado. Son las comunidades
conscientes, sensibles y solidarias de otros países las que invitan
frecuentemente a diversos miembros de la comunidad a compartir su
experiencia y sus sufrimientos.

En segundo lugar, Semana acoge la tesis de que los padres y familiares de una
persona son responsables de las opciones de esa persona. Doña Brígida
González es una de las fundadoras de la Comunidad de Paz plenamente
identificada con los principios que la inspiraron y el testimonio de su vida
dentro de la Comunidad de Paz ha sido incuestionable. Utilizar la
eventualidad de que alguno de sus hijos haya hecho opciones diferentes, es
un argumento cuya perversidad salta a la vista: desprestigiar algo
encomiable aduciendo alguna opción que haya hecho un pariente de los
promotores de esa opción. Lo único que revela este tipo de argumento es la
mala fe de los detractores.

La Comunidad de Paz de San José de Apartadó nació y se ha desarrollado en
una zona de conflicto y uno de los grandes valores que ha tenido consiste
precisamente en mostrar otra alternativa a la población civil, distinta de
la de doblegarse a servir de instrumento a alguno de los actores armados.
Muchos jóvenes que antes solo veían esa alternativa se han entusiasmado por
la lucha civil, la cual de ninguna manera incluye la pasividad o el
silenciamiento de los crímenes de Estado como parece insinuarlo Semana. La
pertenencia a la Comunidad de Paz es plenamente libre, compromete a la
persona como tal y no a los miembros de su familia a no ser a los menores de
edad. Es, pues, absurdo, fuera de injusto, acusar a una persona por lo que
podrían haber hecho sus parientes adultos.

En tercer lugar, Semana acusa a los hijos de Doña Brígida de ser
guerrilleros y las pruebas que utiliza las toma de fuentes militares. Se
refiere a un supuesto computador que el ejército le habría decomisado a la
guerrilla en un presunto combate. Durante casi dos años el ejército ha
utilizado ese presunto computador para fabricar toda clase de pruebas y
realizar todo tipo de montajes. Los esfuerzos de abogados para que dicho
computador sea entregado a la fiscalía con el fin de que llene los mínimos
requisitos de una prueba judicial, han sido inútiles. Pero aún más, en
ningún sistema judicial del mundo sería válida una prueba tomada de un
computador que ha estado expuesto a la manipulación durante tanto tiempo.
Es, por demás, demasiado extraño y sospechoso que un medio como Semana, que
frecuentemente publica montajes fotográficos y conoce a fondo la facilidad
enorme con que en la técnica moderna se confeccionan, le dé credibilidad a
una prueba tan inválida como esta.

Para abundar en su infamia contra la Comunidad, Semana añade otra prueba más
inaceptable aún: el testimonio de una supuesta reinsertada de la guerrilla
que dice haber visto cuando Doña Brígida habría ido con una hija inexistente
a visitar a un hijo comandante, la misma que se atreve a afirmar que la
masacre de febrero de 2005 contra 8 miembros de la Comunidad fue perpetrada
por la guerrilla. La Comunidad tiene evidencia absoluta de que dicha masacre
fue perpetrada por el ejército como también ha sufrido infinidad de veces
los efectos de testimonios falsos presionados por miembros del ejército, que
han tenido efectos dolorosos en la Comunidad. Es inexplicable que un medio
como Semana no haya captado aún la estrategia de los falsos testimonios,
muchas veces comprados, a pesar de su perversa generalización en el país.

La falsedad que colma todo el artículo de Semana se percibe también en su
afirmación de que Elisenia, una hija de Doña Brígida, habría muerto en
combate el 26 de diciembre de 2005. Ella no murió en ningún combate, que no
existió en esa fecha sino en una horrenda masacre de 6 jóvenes que fueron
asesinados mientras dormían. Semana parece también interesada en legitimar
algún proceso judicial contra otro de los hijos de Doña Brígida, Juan
Carlos, a quien la comunidad ha conocido desde hace años como un honesto
trabajador rural que se gana el sustento para sus hijos a través de su
trabajo.

La Comunidad de Paz rechaza enérgicamente esta campaña de desprestigio por
parte de Semana como algo radicalmente perverso. En lugar de denunciar los
más de 500 crímenes de lesa humanidad que han sido perpetrados por agentes
del Estado así como los más de 170 asesinatos de integrantes de la Comunidad
de Paz o personas cercanas a ella, trata de atacar a las víctimas con esta
infame campaña. Nos preguntamos, por ejemplo, por qué semana no denuncia las
torturas contra integrantes de la Comunidad perpetradas por la Brigada XVII,
como la tortura a que sometió al joven Adrián Alonso Valderrama la semana
anterior, en la vereda La Esperanza. No será que sus fuentes ordinarias de
información están muy alejadas de las víctimas? Es difícil no percibir allí
que Semana toma el partido de los victimarios y con los medios más
deshonestos y bajos.

Ante esta nueva agresión, la Comunidad de Paz de San José de Apartadó pide a
la comunidad internacional nuevos esfuerzos de solidaridad para detener toda
esta dinámica de deslegitimación y de exterminio contra ella.

COMUNIDAD DE PAZ DE SAN JOSÉ DE APARTADÓ

21 de febrero de 2007

3 thoughts on “La verdad sobre los hijos de doña Brígida”
  1. La verdad sobre los hijos de doña Brígida
    Mierda de medios de comunicacion de masas. No tienen verguenza. Ni los de alli, ni los de aqui.

    Indignante el caso este… Y lo que no nos llega, imaginate…

    ¡ Animo a toda la gente que de verdad lucha de forma noviolenta por la PAZ !

    internete
    1234567

    PD: Cada dia somos mas y mas los despiertos. Y no nos callarán.

    Nunca.

  2. La verdad sobre los hijos de doña Brígida
    El Estado paramilitar colombiano tiene una larga trayectoria de fabricar pruebas falsas ,criminalizar a los que denuncian sus constantes violaciones de los derechos humanos y crear campañas de «justificación» de posteriores asesinatos,masacres y todo tipo de crimenes a los que uribe y sus autodefensas nos tienen acostumbrados.
    Hoy mas que nunca es necesario desenmascarar a estos genocidas y denunciar a los gobiernos ( como el «socialista» del estado español) que con su apoyo contribuyen a Uribe,contribuyen a la inseguridad de millones de colombianos.
    Hace 1 año pude conocer y acompañar a Dª Brigida en una visita a mi ciudad,y puedo decir que es una de las personas mas honesta, valiente y valiosa que he conocido

    1. La verdad sobre los hijos de doña Brígida
      PARA LA MADRE NO HAY HIJOS MALOS

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