VISTO EN YOUTUBE: reportatge sobre uns joves que tenen la violència com a referent emès al 1999. Els comentaris no tenen preu, i el muntatge és chanante 100%.
One thought on “Jóvenes violentos”
Jóvenes violentos No faltarán organizaciones patocráticas que apliquen sus prejuicios y preceptos de proacción preventiva, y les inventen enemigos a estos furibundos epilépticos y frontalmente descerebrados (pero también humanos y neurorregenerables(?)).
Un enemigo simbólico y quimérico que hará lo propio con los de su bando, en antagonismo devorador de humanos.
Son pasto de marines o legionarios. De terroristas o sicarios. De mafias o aficionados radicales. Canis lupus humanis, fieles a miembro alfa de su peculiar relación-estructura mamífera. (edipos y electras no compensados?)
Fenómeno Hammelin, pero con música hardcore de herzios hiperactivos. Y el dichoso alcohol, que ya colma la descerebración progresiva.
Son el verdadero problema irresoluto de la psiquiatría . La justicia penitenciaria tampoco muestra datos alentadores y ni hablemos del ejército o de las sociedades bélicas paramilitares, cuya violencia organizada parece monopolizar a los miembros más lúpicos de las sociedades donde se instauran..
Lo llaman personalidad antisocial sociopatía, etc pero estos términos también está cargados de prejuicios.
Un antisocial también puede llegar a ser apóstol. Todo depende del maestro o del padre o del padrino, pero también del grupo y de los valores que se ejercen.
Algunos dicen que no tiene «cura», que son pasto de cañón y que mejor que lo acaben siendo pronto. Ellos mismos parece que ya han vendido su vida, y creen que no llegarán a los treinta años. Un fenómeno curioso.
Ni acusar ni excusar, quizá la única vía es succusar, ¿canalizando la agitación con creatividad y terapias carismáticas?
Si alguien ha visto trainspotting, recuerde al del bigote. El de la naranja mecánica era más temible, más burgués y sofisticado.
Así los «autómatas programables y descerebrados» que ven algunos acaban siéndolo por una especie de deprivación
paulatina y autocumplida de estímulos y emociones superiores, llámese amor o esperanza, y surge el miedo y la relación de poder como sustituto inercial. Pero una vez más, solo aquéllas pueden curar, y con una buena dosis de paciencia.
Lo de amar a enemigos así se lleva hasta sus fronteras más complejas…pero
igualmente necesarias.
¿Qué mérito tiene querer sólo a los buenos y complacientes?
Los comentarios están cerrados.
Nos obligan a molestarte con la obviedad de que este sitio usa galletas
Jóvenes violentos
No faltarán organizaciones patocráticas que apliquen sus prejuicios y preceptos de proacción preventiva, y les inventen enemigos a estos furibundos epilépticos y frontalmente descerebrados (pero también humanos y neurorregenerables(?)).
Un enemigo simbólico y quimérico que hará lo propio con los de su bando, en antagonismo devorador de humanos.
Son pasto de marines o legionarios. De terroristas o sicarios. De mafias o aficionados radicales. Canis lupus humanis, fieles a miembro alfa de su peculiar relación-estructura mamífera. (edipos y electras no compensados?)
Fenómeno Hammelin, pero con música hardcore de herzios hiperactivos. Y el dichoso alcohol, que ya colma la descerebración progresiva.
Son el verdadero problema irresoluto de la psiquiatría . La justicia penitenciaria tampoco muestra datos alentadores y ni hablemos del ejército o de las sociedades bélicas paramilitares, cuya violencia organizada parece monopolizar a los miembros más lúpicos de las sociedades donde se instauran..
Lo llaman personalidad antisocial sociopatía, etc pero estos términos también está cargados de prejuicios.
Un antisocial también puede llegar a ser apóstol. Todo depende del maestro o del padre o del padrino, pero también del grupo y de los valores que se ejercen.
Algunos dicen que no tiene «cura», que son pasto de cañón y que mejor que lo acaben siendo pronto. Ellos mismos parece que ya han vendido su vida, y creen que no llegarán a los treinta años. Un fenómeno curioso.
Ni acusar ni excusar, quizá la única vía es succusar, ¿canalizando la agitación con creatividad y terapias carismáticas?
Si alguien ha visto trainspotting, recuerde al del bigote. El de la naranja mecánica era más temible, más burgués y sofisticado.
Así los «autómatas programables y descerebrados» que ven algunos acaban siéndolo por una especie de deprivación
paulatina y autocumplida de estímulos y emociones superiores, llámese amor o esperanza, y surge el miedo y la relación de poder como sustituto inercial. Pero una vez más, solo aquéllas pueden curar, y con una buena dosis de paciencia.
Lo de amar a enemigos así se lleva hasta sus fronteras más complejas…pero
igualmente necesarias.
¿Qué mérito tiene querer sólo a los buenos y complacientes?