Al final del milenio y de la Historia, los restos de la izquierda se ven envueltos en desesperadas contradicciones. Parece como si con el fin de los administradores burócratas del sueño revolucionario el mismo sueño revolucionario hubiera perdido su fuerza. Tanto da si parte de la izquierda ha convertido “la patria revolucionaria del proletariado mundial” en su propia patria o si se han instalado en su crítica. Con el ocaso de esta patria desapareció también este imaginario lugar del hablar desde el cual habían afirmado su visión del cambio revolucionario de la realidad. La vieja frase “La izquierda es cuando no estoy en casa” cobra ahora su verdadero significado, o sea, ya no hay patria para esta visión, ni en la realidad ni en la utopía. Y de hecho nunca ha sido de otra manera.

La gente de izquierdas que siempre estaba convencida de hablar desde un lugar seguro, se encuentra perdida al tomar conciencia de este hecho. Había invertido enormes energías en la labor de delimitar este lugar de la verdad revolucionaria, de vallarlo para instalarse en él, construir sobre él una casita acogedora y expulsar de él a todos los demás como renegados. Todos estos esfuerzos se vuelven ahora en su contra: los imaginarios lugares de las verdades intelectuales seguras han desaparecido, y ni siquiera la lectura de las teorías revolucionarias trae consuelo. Bien al contrario. Es como si las obras completas de Marx, Engels y Lenin se les hubiesen atravesado en la garganta y no pudiesen ni escupirlas ni tragarlas.

Se ven arrojados a ese no-lugar del que querían escapar a cualquier precio agarrándose desesperadamente a las formas del dogma revolucionario. Al mismo tiempo tienen que reconocer que todo intento de recuperar tierra firme sólo hace patente cada vez más que habían entrado en un callejón sin salida. Siempre que la izquierda cree poder afirmar un lugar firme y tener una identidad segura recae en la peor recuperación.

Cuando cree poder apoyarse en valores universales, sólo sirve a los viejos y nuevos imperialistas. Cuando espera haber encontrado los verdaderos lugares de la lucha revolucionaria al lado de los pueblos oprimidos de la Periferia, al final sólo resulta una lucha por el derecho de cada oprimido a convertirse también en opresor. Algunos buscan el camino del cambio de la situación al lado de las minorías estigmatizadas de las metrópolis. Hablan de su derecho a la diferencia para luego reconocer que esas diferencias únicamente se convierten en nuevas jaulas, ni siquiera doradas. No obstante, cuando intentan salirse de esta trampa con el discurso de la disolución de identidades rígidas en el juego de las diferencias, sólo recitan mecánicamente la vieja letanía de las liberales habladurías universales en el disfraz multicolor de la postmodernidad.

Y si buscan su salvación en el pasado y se aferran a la verdad inquebrantable del viejo lenguaje del movimiento proletario revolucionario, entonces dan la sensación de un perro que ya lleva tres días royendo el mismo hueso. Sin embargo, si no hacen nada de todo eso y se dedican, en su lugar, al principio de la crítica pura, de hecho no hay nada entonces que les distinga del peor gilipollas burgués.

No existe un compromiso aceptable para todas estas trampas. Buscarlo significaría probarlas una por una y caer sucesivamente en todas. ¿Queda, pues, únicamente la resignación, la negación definitiva de cualquier idea de un mundo esencialmente diferente?

A partir de aquí el libro plantea posibles -aunque vagas- respuestas. Quien quiera conocerlas puede leerlo. Vale la pena hacerlo. Por nuestra parte, preferimos dejar el texto aquí, con las espadas en todo lo alto, y esa pregunta inquietante que tantas respuestas admite. Tortuga.

Tomado de “Manual de la Guerrilla de la Comunicación”. Grupo Autónomo A.F.R.I.K.A.

One thought on “¿Queda, pues, únicamente la resignación, la negación definitiva de cualquier idea de un mundo esencialmente diferente?”
  1. ¿Queda, pues, únicamente la resignación, la negación definitiva de cualquier idea de un mundo esencialmente diferente?
    De resignacion nada. Lo que pasa es que el mundo no es como hace un siglo. No se puede describir el mundo de hoy con el lenguaje que se usaba hace un siglo o mas.

    Hace un siglo quien gritase algo en contra de la omnipresente oligarquia era encarcelado. Ahora simplemente le contesta otro que parece pensar de manera suficientemente parecida, pero que siempre encuentra algun matiz para diferenciarse.

    Es lo que yo llamo el «individualismo exacerbado»: Todos somos distintos, por contraposicion al «todos somos iguales».

    Es el ultimo grito de auxilio que el individuo lanza en favor de su «libertad», frente a la tirania de la sociedad.

    Libertad que ya no es posible en una sociedad totalmente interconectada y sin la cual el individuo parece imposible que sobreviva.

    Sin embargo, esta gran imbricacion social (parecida a una enorme maraña de cables), conlleva cosas que personalmente calificaria de positivas
    (o por lo menos esperanzadoras):

    – Es imposible que nadie controle nada, excepto su entorno mas inmediato, y los cuatro cables que conoce.

    – Todos somos reyes en nuestro trono con el mando a distancia y el raton. Los amos del mundo, vaya… Burgueses de PC.

    – Los desposeidos tienen voz, pero no la usan demasiado, aunque cuando la usan retumba en todo el orbe… Solo es cuestion de cuantos sean y lo cabreados que esten. El pueblo manda mucho mas de lo que normalmente cree.

    – La sociedad cambia en una catarata constante de sobresaltos, pero de forma razonablemente suave. Por lo menos sin hecatombes definitivas, aunque no hay que descartarlas.

    – Lo que hoy es importante pasado mañana no tendra ningun interes. Lo que ayer era intocable, hoy se discute, y mañana desaparece.

    Lo mas parecido a la anarquia que ha existido. Ya lo decia Boltzman: Lo que termina apareciendo es lo que estadisticamente es mas probable.

    En fin, parece mas bien como el final de un ciclo evolutivo de la especie humana,
    y el principio de otro nuevo. Hemos superado el propio concepto de poder de tal manera que nadie lo tiene mas que de una forma muy parcial, muy limitada y muy interrelacionada con otros, que tienen otros poderes diferentes, limitados y repartidos. Somos todos Socio-dependientes: No es posible la huida al campo y la autogestion, mas que como experimento individual, y a la vez todo es autogestion, porque no queda otra salida. Eso si: Apoyada en el puñetero mercado: Buscate la vida, hay cientos de combinaciones.

    Tratamos de medir el poder con dinero, pero el dinero va perdiendo valor a medida que aumente el precio, y el poder termina en las manos que menos se sospechaba, y luego cambia de manos de nuevo una y otra vez para seguir siempre igual.

    Se hacen leyes absurdas que no se respetan. Se intenta controlar lo incontrolable, y cuanto mas aprietas la pastilla de jabon, mas resbaladiza se vuelve…

    No hay un solo empresario explotador que no haga estudios para conocer la «realidad del mercado». El consumidor es el centro. El hombre mas rico del mundo esta constantemente al borde de la ruina, y gasta mucha mas energia que yo en continuar: Yo le vere caer, y le dare unas palmaditas en la espalda, cuando me lo encuentre en la cola… ¡ Del cine !

    Puedes consumir (es decir, mandar mas que los empresarios) si convences al banco para que te preste dinero. Dinero que insisto: Siempre pierde valor con el paso del tiempo. Hoy en dia el dinero fluye mas que en ninguna otra epoca de la historia. En teoria, cuanto mas fluye, mas gana el puto banco, pero en realidad, mas valor pierde.

    Y si pierde demasiado valor, entonces se aumenta el flujo a lo bestia de forma totalmente artificial (como hemos visto recientemente).

    El mercado ha tratado de penetrar en todos los rincones de tal forma, que practicamente lo unico verdaderamente importante que queda, es lo que no se puede comprar y vender. Y el resto es solo dinero. Especulativo. Sin ningun valor detras. Consumible, fugaz.

    Sin embargo, estamos todos agarrados por los huevos a la maraña de cables del materialismo anti-ideales, y lo peor es que lo hemos escogido nosotros mismos.

    Matrix es una simplificacion de buenos y malos, vaya… Y la tortilla esta a puntito de darse la vuelta otra vez.

    Los que tomaron la pastilla azul, ahora despiertan y se toman la roja, y biceversa: Los de la pastilla roja se cansan y deciden probar la azul un rato.

    Al final las dos son la misma.

    internete
    1234567

    PD: Lo cual no quita para que, materialmente, siga habiendo enormes diferencias. Sin embargo, quien quiere cosas materiales no tiene mas que cogerlas: Cuantas mas tenga, menos
    sera tratado como delincuente por las leyes vigentes (absolutamente deplorables y descartables). Siempre que no tenga la piel demasiado oscura, y lleve un buen traje…

    Solo es una cuestion de reducir dignidad para aumentar ingresos. Hacerse «mas ladron» en dos palabras.

    La corrupcion terminara siendo positiva para el conjunto, pues introduce un orden (por inmoral que sea) en el caos, y resulta que este orden es una forma de anarquia.

    Aunque no sea la optima es un primer paso: Poco a poco se ira puliendo ella solita, porque hoy nadie esta a salvo de irse por el canal… Y resucitar (aunque disminuido) unos meses mas tarde.

    Y cuanto mas nos liamos en la maraña, mas dependencia de unos y otros, mas tendencia a un reparto equitativo no deseado por los oligarcas pero necesario para seguir adelante…

    Parece un discurso liberal. Lo se. Y probablemente lo sea. No lo descarto.
    Por lo menos no es neo-liberal, sino quiza post-liberal.

    Es curioso lo poco que duran las caras, las ideas, las posturas… TODO CAMBIA.

    La sociedad no es una foto fija, sino una pelicula con un argumento demasiado complicado para la mente individual, pero no para la colectiva. El indivudo solo puede dedicarse a echar algunos numeros, que a poco que se piensen resultan inimaginables. Y ni siquiera ofrecen una vista general.

    ¡Ala! Vamos a organizar una mani para 10 personas contra la guerra. Quiza vengan 10 millones… ¡Quien sabe!… Incluso parece probable…

    PD2: Auguro un «comunismo libertario con economia energetica» para la proxima generacion, con leyes duras pero justas
    y sencillas.

    Todo depende del numero de habitantes… pero ya se le puede ver en el horizonte.

    NO PARECE PROBABLE NINGUN OTRO SISTEMA SOCIAL PARA LA ESPECIE HUMANA. (O por lo menos, no parece estable a medio plazo).

Los comentarios están cerrados.