
Hola, los miembros del equipo de ANARKOPILAR, de Pilar de la Horadada, nos ponemos en contacto con vosotros para solicitaros apoyo, dando a conocer el esfuerzo que se está realizando para defender los intereses de Pilar de la Horadada desde el compromiso que nosotros hemos adquirido.
Es muy probable la aprobación de un PAI de 5.500 viviendas en nuestro pueblo, aunque lo van a disfrazar metiéndolo en el PGOU.
Nuestra población alcanza ya el 48% en tasa de extranjeros, con la consecuente pérdida de identidad cultural y desmembramiento social que eso supone.
Desde el foro local www.foropilar.com (en el
subapartado de política general) y nuestro blog
http://anarkopilar.blogspot.com intentamos llevar a cabo nuestra campaña de sensibilización.
Nos encontramos solos en este rincón de la provincia y consideramos que si otra gente nos apoya nos haremos valer de uan forma más contundente.
Un saludo desde el Sur de vuestro Sur.
Anarkopilar.
Artículo sobre el problema urbanístico de Pilar de la Horadada, tomado de aquí
URBANISMO DESMESURADO
Reproducimos este artículo porque aporta contundentes argumentos contra la urbanización salvaje del territorio, y aunque se refiere a Pilar de la Horadada son extensibles a nuestro pueblo.
ALFONSO SAMPER Y JOSÉ MARÍA TIRADO
Miembros de ANCHO (Asociación Naturalista del Campo de la Horadada)
La decisión del alcalde de Pilar de la Horadada de retirar del pleno municipal por segunda vez el Plan Parcial «Pinar de Lo Romero» ha provocado una cascada de acontecimientos que han desembocado, hasta el momento, en una moción de censura extremadamente polémica. Como la Asociación Naturalista del Campo de la Horadada ha sido la única organización local que presentó alegaciones al Plan Parcial «Pinar de Lo Romero», creemos oportuno explicar las principales razones de nuestra oposición con el propósito de profundizar en el debate. La primera de ellas está relacionada con el incremento poblacional que supondría el proyecto: 5.496 viviendas significan unas 17.000 personas más, incremento proporcional de la demanda de agua, de los residuos generados, intensificación del colapso circulatorio. Sin tener en cuenta el «Pinar de Lo Romero», en el entorno del sector están previstas 2.124 viviendas además de quedar suelo urbanizable del Plan General para edificar otras 8.000 (según declaraciones recientes del propio alcalde).
Estamos hablando de un crecimiento urbanístico desmesurado, sin necesidad de tener en cuenta las 5.500 previstas en el polémico «Pinar de Lo Romero».Frente a esta situación, los servicios públicos no crecen en la misma medida. En sanidad padecemos largas listas de espera para la atención especializada, masificación en las consultas de medicina general, insuficiente atención pediátrica. En educación: tres centros de primaria, dos de ellos con aulas fuera de las instalaciones principales y un centro de secundaria desbordado desde hace años, en unas condiciones que no facilitan la convivencia ni la atención adecuada a un alumnado tan diverso. Otra razón de importancia está relacionada con la desaparición de más de 2 millones de metros cuadrados de suelo agrícola de elevada capacidad productiva cuya conservación debería ser un objetivo social de primer orden por tratarse de una actividad potencialmente sostenible en el tiempo y que diversifica la economía local.
Como argumento favorable se ha dicho que se trata de un proyecto de baja densidad con construcciones de lujo, sin considerar que el incremento de la población foránea con una importante capacidad adquisitiva, repercute en los precios de los servicios y productos afectando a los bolsillos de todos. Se defiende también el proyecto calificándolo de interés general; pero no se alude a que los procesos especulativos que se desarrollan desde mucho antes de la reclasificación del suelo, tienen bastante que ver con el hecho de que los precios de las viviendas se hayan disparado desde el inicio de la década de los 90 mientras el endeudamiento de las familias se cuadruplicaba.
Si el reparto de los beneficios fuera equitativo, el incremento de los precios irían en paralelo con el aumento de los ingresos; pero la verdad es que a la gran mayoría nos supone una pérdida de poder adquisitivo y, por tanto, empobrecimiento en términos reales. Los datos indican que los que verdaderamente se enriquecen son los corredores de fincas, los promotores, constructores y quizá alguien más) y, por tanto, el proyecto no es de interés tan general como se dice. También se ha tratado de establecer una relación directa entre crecimiento urbanístico y comercio local, sin caer en la cuenta de que el crecimiento urbanístico desmesurado pondrá al sector en manos de los grandes centros comerciales. En cuanto a la creación de trabajo derivada del crecimiento urbanístico, bien es sabido que en su mayoría es temporal y precario y va paralela al abandono de sectores tradicionales. Hacer del turismo residencial la principal vía de desarrollo tiene otros riesgos económicos: se crea una peligrosa dependencia de los precios del mercado internacional y un alto nivel de riesgo por la escasa diversificación de la economía y el límite de crecimiento del sector, que lo tiene aunque nadie hable de ello.
Desde el punto de vista ambiental, el turismo residencial es insostenible por definición y los que digan lo contrario no saben lo que dicen o tratan de engañar. El turismo residencial consume de modo irreversible grandes extensiones de territorio, incrementa la demanda de recursos, genera residuos y degrada o elimina los valores naturales, culturales y paisajísticos, ocasionando un progresivo deterioro de la calidad de vida de los ciudadanos residentes. El modelo que propugnamos debe integrar, los aspectos económicos, sociales y ambientales del desarrollo, con amplia participación social y transparencia en la gestión pública y en el que el crecimiento urbanístico responda a las necesidades reales de la comunidad, se desarrolle de forma compacta en torno a los núcleos existentes y sea limitado en el espacio y en el tiempo.