‘Sé que la gente me puede detestar, pero, ¡Oh! Dios, no me ignorarán cuando la CIA determine mi gran valor’, se ufana el terrorista, que aparece rodeado de un grupo de mujeres vestidas con burkas rosas y armadas con ametralladoras, según imágenes del espectáculo que circulan ya en la web, en el sitio Youtube.

El terrorista que quiere ser como Osama (Bin Laden) para convertirse en ‘una celebridad islámica’, intenta con sus cantos persuadir a un pobre campesino afgano llamado Sayid Al Boom de que se una a la ‘yihad’, la guerra santa contra Occidente.

Esta sátira musical sobre el terrorismo internacional ha sido puesta en escena por la compañía Silk Circle Productions para el Fringe Festival de Edimburgo (Festival alternativo), que afirma que su intención ‘no es ofender, sino reírse’.

Pero antes de que se levantara el telón el musical ya hizo correr tinta. Motivó además una petición que solicita al primer ministro británico, Gordon Brown, que exprese su ‘condena’ por ‘este retrato de mal gusto del terrorismo y sus víctimas’.

La petición en contra de la pieza, que se puede ver en la página web del gobierno británico, ha recogido empero sólo una decena de firmas, lo que parecería dar la razón al productor del espectáculo, James Lawler, que mantiene que su obra es particularmente apropiada para el flemático humor británico

Los protagonistas principales son el terrorista y el campesino Sayid Al Boom, a quien una mujer misteriosa, cubierta por un velo, le ofrece trabajo en una compañía afgana que exporta amapolas a Occidente.

Sayid, que viene del desierto, sueña con probar su valía a su familia y al mundo. Pero descubre que no hay tal compañía, ni tal trabajo, ni tales amapolas, y que de lo que en realidad se trata es de un grupo terrorista que quiere cometer atentados con bomba en sitios emblemáticos en Occidente.

Otro de los personajes es la siniestra periodista Foxy Redstate (cualquier semejanza o evocación del nombre de un canal de televisión estadounidense es totalmente fortuita).

Foxy busca desesperadamente una primicia y para ello trata de persuadir al campesino de que la infiltre en la celula terrorista, para obtener una exclusiva que la lance al estrellato.

(Noticia aparecida en «Terra»)