
Información sobre la apostasía en el estado español
He aquí la carta:
«En este escrito ni por asomo pretendo contradecir lo que usted ha escrito y (como ve por la copia que le incluyo) ya he empezado el proceso que usted pide.
No sólo eso, en realidad simpatizo con usted. De verdad, escribo esto no como «Cura», sino como ser humano interesado en sus cohumanos (o dicho como me gustaría decirlo: escribo esto como «amigo»).
Como puede usted leer en la copia, lo único que dice el registro es que el día 20 de Junio de 1981 usted fué bautizado. El Registro nada dice de obligaciones o prácticas o imposiciones o ideas y comportamientos que de usted se esperen… Si ha habido alguna persona que «le obligó a formar parte activa, si ha habido alguna persona que le obligó a profesar una fé por la fuerza, si alguna persona le ha impedido anteponer su inalienable derecho a la libertad de conciencia y el derecho de elección y decisión, etc… por favor cuente con mi rechazo más enérgico de esa persona, y con mi colaboración para llevar a tal persona a los juzgados si fuera necesario…
Pero de ahí a que yo («A quien va dirigida esta petición») caería en conductas delictivas… bueno, ¿qué delito he cometido yo, que cuando sus padres quisieron bautizarlo a usted en Javier yo estaba en la India durante 39 años procurando alimentar a gente hambrienta, curando enfermos, ayudar a educar a descastados e intocables, etc… y no a bautizar a niños sin inteligencia propia?
Lo que dice el registro es que usted fué bautizado, que nació tal día, que sus padres se llaman tal y cual, que su padre era Agente de Seguros, etc… hechos que buenos/malos, no pueden dejar de ser. Un ejemplo: Suponga que yo estoy harto de la vida y no quiero seguir viviendo, me enfurece que mis padres me trajeran a este mundo… Podré suicidarme, cesar de vivir, renegar de mis padres y de la sociedad en la que nací… pero no por eso será menos verdad lo que el registro de nacimientos de mi pueblo dice; que nací tal día a tal hora… Aunque lo borrasen, no dejaría de haber ocurrido).
Y no crea que lo usamos como «apunte estadistico»… que quizás así se hizo en otras épocas no tan lejanas, pues puede ser pero hoy la mayoría de los que nos profesamos (porque libremente lo queremos) bautizados, nos preocupa muy poco ese tipo de estadística y, por lo que a mí toca, no tengo la menor idea de cuántos son numéricamente los que vienen o dejan de venir a misa. Si usted pregunta a mis parroquianos podrán confirmar que son bastantes las veces que me habrán oído decir: «Mejor sería que no vengáis a misa» o «¿Para que taerán a bautizar a su niño?» (Si, como lo oyes, son muchas las veces que he repetido estas palabras).
Bueno, cortando el rollo: No te preocupes, no lo tomes tan a pecho, que nadie te va a apuntar con el dedo como «Bautizado» y según tu deseo, se va a dejar constatado en este registro todo lo que pides. Sigue tu conciencia, sigue tu instinto humano más hondo, no te preocupes de la «Iglesia Católica», que no es Dios, ni es Jesucristo y que… tampoco es lo que los medios de comunicación quieren hacer ver que es… Porque, como ya he he dicho la mayoría no somos como quieren hacer aparecer a esa iglesia (=/= Obispos, etc…). Si te fias de mi palabra de «amigo»: Pocas personas y menos organizaciones he visto que hagan por los más pobres lo que muchos de nostros (parte de esa Iglesia, que tampoco nos hace mucha gracia) hemos hecho y estamos haciendo.
Y como creo entrever en tu escrito, tienes mucha razón si piensas que eso que tu condenas no es ni con mucho lo que nos dicen los evangelios, no es lo que es Jesucristo.
La verdad, me encantaría poder ser «amigo» tuyo y que me creyeses cuando te digo que «sim-patizo» (Sufrir-con) con lo que dices.»