Tras las elecciones de 2004 el nuevo gobierno socialista rectificó parcialmente la fracasada política hidrológica basada en la construcción de grandes embalses y el trasvase de aguas. El Gobierno de España derogó los trasvases, cambió la ley del Plan Hidrológico Nacional y se comprometió a dialogar sobre el tema con los afectados.

Desgraciadamente, poco o nada de este nuevo talante se ha dejado sentir en Navarra, donde la Administración del Estado, representada por la CHE, y el Ejecutivo de UPN siguen empeñados en culminar el binomio Itoiz-Canal de Navarra, paradigma de desarrollo insostenible y gestión ineficaz de recursos públicos. Ni siquiera la amenaza de riesgos catastróficos ha hecho entrar en razón a los responsables políticos de la obra. Desde que comenzó el llenado del embalse, en enero de 2004, se han producido más de 1.300 movimientos sísmicos en la zona, y ya resulta innegable que estamos ante un caso de sismicidad inducida. Durante los últimos meses también han salido a la luz
los graves problemas geológicos en las obras de recrecimiento de Yesa, y
la incertidumbre ha llevado a ciudadanos de la Comarca de Sangüesa a
asociarse para oponerse a la obra, como anteriormente hicieran los vecinos
amenazados por Itoiz.

El verano de 2007 ha concluido con otra mala noticia: la detención y
encarcelamiento de Julio Villanueva, uno de los ochos miembros del
colectivo Solidari@s con Itoiz que en abril de 1996 cortó los cables que
transportaban el hormigón para la construcción de la presa. Villanueva,
que se encontraba en situación de búsqueda y captura tras ser condenado a
4 años y 10 meses de prisión, no es el primer activista encarcelado por
esta causa. Iñaki García Koch e Ibai Ederra ya cumplieron condena por el
corte de cables, pese a tratarse de una acción directa, pública y no
violenta, enraizada en la cultura de la desobediencia civil.

La persecución judicial, policial o de ciertas administraciones públicas
contra activistas medioambientales no es algo excepcional. Al contrario,
ha sido una constante desde que el ecologismo existe como movimiento
social y contrasta con la impunidad con la que a menudo actúan los
infractores ambientales. En el caso de Itoiz la persecución judicial y los
intentos de criminalización del movimiento opositor al pantano han sido
especialmente graves. Cabe recordar que ya en el año 1996 un portavoz de
la Coordinadora de Itoiz y otro miembro de Solidari@s con Itoiz fueron
condenados a pena de prisión tras ser falsamente acusados de “atentado a
la autoridad”.

Los grupos abajo firmantes cosideramos injusta y totalmente
desproporcionada la pena impuesta a los Solidari@s con Itoiz por el corte
de cables. No es casualidad que el único activista preso por una causa
medioambiental en el Estado español proceda de esta tierra. El hecho de
desarmar y encerrar a un guadia jurado durante unos minutos fue
considerado “secuestro” y castigado con pena de prisión. Este caso muestra
claramente que en Navarra se han criminalizado casos que en otros lugares
serían consideradas meras faltas.

Hemos de recordar que los Solidari@s con Itoiz actuaron en estado de
necesidad, en un contexto social de fuerte oposición al pantano. Los
opositores al pantano, con la Coordinadora de Itoiz a la cabeza,
intentaron su paralización utilizando todos los medios legales a su
alcance. De hecho, en 1995 la Audiencia Nacional declaró ilegal el
proyecto del pantano, que dos años más tarde fue anulado por el Tribunal
Supremo. Sin embargo, cuando la Coordinadora de Itoiz solicitó la
ejecución de sentencia para paralizar las obras, la Justicia le reclamó un
aval desorbitado (24.000 millones de pesetas, cifra rebajada
posteriormente a 13.000 millones). Obviamente, la oposición no pudo
presentar el aval y las obras continuaron.

El sabotaje contra el pantano de Itoiz tuvo lugar en ese contexto de
desamparo e impotencia. Han transcurrido ya más de 11 años desde aquellos
hechos. Carece de sentido que los solidarios cumplan condena privativa de
libertad, dado que no precisan de ningún tipo de rehabilitación ni
reinserción social. De hecho, los miembros de Solidari@s con Itoiz
actuaron movidos por intereses colectivos tales como la defensa y
protección del medio ambiente; por ello su permanencia en libertad no crea
alarma social alguna y su «ejemplar» condena no tendría otra finalidad que
la de disuadir y acallar a la disidencia.
Los abajo firmantes consideramos que la alarma social, aquí y ahora, la
están creando quienes siguen haciendo oídos sordos a las advertencias de
riesgos catastróficos irreparables. Dada la demostrada inestabilidad de
la ladera izquierda sobre la que se asienta la presa de Itoiz, los
continuos movimientos sísmicos podrían producir un importante
desprendimiento, con el consiguiente desbordamiento de la presa. Teniendo
en cuenta que esto supone dría una grave amenaza para la vida de las
miles de personas que viven aguas abajo, cabría esperar que los
responsables políticos actuasen según los principios de prudencia y
precaución. Seguir con la pruebas de llenado como si nada sucediese
constituye en nuestra opinión una temeridad especialmente angustiosa para
los vecinos de la zona.
Aunque los sucesivos Gobiernos han subsanado los escollos legales
modificando normas y legalizando el proyecto de Itoiz a posteriori,
consideramos que siguen vigentes todos los argumentos medioambientales,
sociales y económicos que hace años nos llevaron a posicionarnos en contra
del pantano de Itoiz. Este embalse es un vestigio de una anacrónica
política hidrológica. basada en una insostenible ampliación de la oferta
en detrimento de la racionalización y control de la demanda. Hablamos de
la utilización de recursos públicos para negocios privados, a precio de
ganga y a costa de un gran impacto ambiental.

Abogamos por una nueva política hidrológica, que supere la concepción del
agua como mero bien comercial o recurso económico. Una política que
afronte los problemas reales de los ríos, del agua y de sus usos
(fundamentalmente la contaminación, las sobreexplotación y la ilegalidad)
de forma integrada e integradora. Tal y como recuerda la Directiva Marco
de Aguas de la Unión Europea, los ríos son mucho más que canales de H2O;
son un patrimonio que hay que proteger y defender ya que forman parte de
ecosistemas esenciales para la vida.

Por todo ello, los abajo firmantes demandamos:

– 1. El vaciado controlado del pantano de Itoiz.

– 2. La paralización del recrecimiento de Yesa y otros grandes embalses en
construcción.

– 3. Libertad sin condiciones para Julio Villanueva y el cese de toda
persecución contra Solidari@s con Itoiz.

– 4. Una nueva política hidrológica basada en una gestión integral e
integradora.

(Más abajo, las direcciones adonde enviar este documento)


Campaña por la libertad de Julio Villanueva (de Solidarios con Itoiz)

En 1996 miembros de este colectivo cortaron los cables de carga del cemento del pantano de Itoiz. La obra había sido declarada ilegal por la propia Audiencia Nacional pero -maravillas del neoliberalismo sostenible- los demandantes debían poner 13.000 millones de pesetas para parar la obra. Julio y otros siete solidarios fueron condenados a cuatro años y diez meses por pararla directamente. Iñaki e Ibai ya pasaron por la cárcel. Ahora nos toca luchar por la libertad de Julio, detenido el 17 de agosto en Iruña-Pamplona.

Del pantano decir que tras ilegalidades, corrupción, amiguismo con las empresas constructoras, negocios privados con dinero público, destrucción de la naturaleza, privatización de recursos naturales… continuan los deslizamientos de la ladera y los movimientos sísmicos a causa del peso del agua. De hecho casi nadie cree que se llegue a llenar del todo el pantano.

Los acuerdos para la campaña por la libertad de Julio Villanueva son:

– Escribir a Julio Villanueva Villanueva a Cárcel de Pamplona. Apartado 250. 31011 Iruña-Pamplona.

– Escribir a todos los colectivos sociales y prensa alternativa contando este encarcelamiento (fue detenido el 17 de agosto en Iruña, tiene cuatro años y diez meses por el corte de cables del 96).

– Escribir al Ministerio de Medio Ambiente: gabinete.prensa@mma.es y chcoira@mma.es exigiendo su libertad.

– Escribir a los medios de comunicación con lo mismo: CartasDirector@elpais.com, cartas.director@el-mundo.es y demás correos que tengais.

– Semana de movilizaciones y actos en diciembre en todo el estado español. Concretaremos fechas. Por supuesto que los colectivos que puedan que hagan cosas antes (o después. Se puede pedir a Solidarios con Itoiz que vayan a dar una charla, encarteladas, concentraciones. En Zaragoza pondremos un manifestante cada 100 metros con una pancarta que pone «Ecologista preso. Pregunte porqué». Podeis mandar ideas.

– Firmar, y pasar para firmar a colectivos de vuestra localidad, el manifiesto.