
De oca a oca y tiro porque me toca
Por un lado estaba la desunión que año tras año se iba haciendo insalvable. Distintos métodos, formas, intereses, objetivos en la lucha hacía de Madrid un movimiento que se movía a trompicones, completamente divido en tendencias, en muchas ocasiones muy enfrentadas.
Más allá de los entresijos internos que hemos dejado puntualmente a un lado con una madurez y responsabilidad digna del momento, nos encontrábamos con el poder de los medios de comunicación manejados por los intereses capitalistas a los que obedecen. En esta batalla muchos ya teníamos claro cuales iban a ser sus directrices, el cóctel de morbo, criminalización y manipulación sería bien mezclado para intentar manejar la alarma social generada por el asesinato de Carlos hacia el abochornante espectáculo que transmitiera una imagen empaquetada del conflicto como un problema de violencia juvenil. Así se evita hablar del conflicto político con mayúsculas, no iban a llevar años tejiendo esta cortina de humo para permitir que se rompiera, el conflicto de clases, de la utilización de la inmigración por la patronal[1] para desarmar, aún más, a la clase nativa y, por tanto, a la foránea. El racismo creciente entre la clase obrera española es un hecho con el que las instituciones, lejos de querer evitarlo, se frotan las manos viendo en dicho fenómeno, no sólo algo que no afecta a sus intereses, algo que les beneficia. Un problema azuzado por las líneas editoriales de la prensa presentando a lxs inmigrantes como personas asociadxs a la delincuencia y a la violencia. Bien, pongámonos serixs, repetir el esquema izquierdista de que el problema es que “en todas partes hay gente mala” aparte de ser de un simplismo extremo es evitar enfrentarse a la realidad. La realidad es que es cierto que un tanto por ciento no sabemos si mayor o menor de inmigrantes no tienen acceso al trabajo o al trabajo al que pueden acceder se le podría denominar, sin ser exageradxs, esclavo. Podemos decir que muchxs de ellxs cada día se lanzan a la calle a buscarse la vida de las más diversas maneras, y entre ellxs está el robo. Porque aunque el aislamiento trate de impedir que nos reconozcamos entre nosotrxs, algunxs somos conscientes de que cuando no hay qué comer y hay que sobrevivir, en un mundo de asquerosa abundancia como este, robar no es dejar a nadie en la ruina. Con esto no pretendemos justificar nada pues reconocemos que los proletarios que roban a otros proletarios están tirando piedras contra su propio tejado, pero no podemos acusarles a ellxs sin acusarnos a nosotrxs del “pecado” opuesto: la total falta de solidaridad y apoyo mutuo, que hace que terminemos rapiñeándonos entre nosotrxs en vez de elegir mejor el objetivo, o mucho mejor unirnos y terminar de una vez por todas con este mundo. Igualmente como decía aquella cita de Wilhelm Reich “la base de una buena psicología no es tratar de descubrir por qué un pobre roba, sino por qué no lo hace”
Otro de los protagonistas indiscutibles en estos días ha sido la autoridad institucional, bien orquestada por un Gobierno que desde que empezó su mandato ha jugado con el complejo izquierdista de no criticar a los gobiernos de la izquierda liberal y aceptarlos como mal menor, aunque su política sea exactamente un calco de la de sus oponentes. Mientras con una mano extendían el pavor de la vuelta al poder de la derecha con la otra mano ordenaba cargas, detenciones arbitrarias y extendía por la cara condenas ya cumplidas a presos. La criminalización de toda oposición real ha contado con el apoyo velado del resto de la izquierda institucional, como no cabía esperar otra manera, tratando desde las primeras horas de erigirse como pastores que daban la misa y nos mandaban a casa, vendiéndonos que la mejor forma de protesta por la muerte de Carlos[2] era su inmediato olvido.
Pretendían poner el punto final del suceso a golpe policial, reprimiendo toda movilización del entorno político de Carlos, creando sensación desde la prensa y desde la calle de Estado de Sitio[3] y a su vez presentar convocatorias alternativas, desprovistas de cualquier análisis transformador, de sus organizaciones satélite tratando de generar una falsa representatividad[4]
Quizá el mal menor en todo este conglomerado de sucesos han sido los propios fascistas que han visto mermadas todas sus aspiraciones políticas de avanzar “democráticamente” en sus objetivos. Todo el trabajo de Democracia Nacional [líder Canduela excantante de División 250], Plataforma 2000 [líder Jose Luis Roberto alias «el cojo», conocido mafioso, luchador por los derechos de la mujer, que trata de legalizar la prostitución para poner en orden sus papeles sucios y dueño de la empresa paramilitar de seguridad «La Levantina»] y demás partidos nazis de lavarse la cara y jugar al doble juego de por el día buena sonrisa y por la noche de cacería se les ha ido por el retrete. Además la respuesta a la muerte de Carlos ha sido aplastante en las calles y contundente hacia sus militantes con más de 40 nazis en Madrid que se han ido “calentitos” a casa en estas dos últimas semanas. Que además han visto como algunos de sus actos han sido reventados y/o suspendidos por la presión de multitud de gente que de la mejor manera que han sabido han acabado con sus aspiraciones. Sinceramente, estos pobres indeseables terminarán donde se merecen pero lo que no se merecen es gastar una sola línea más hablando sobre ellxs.
Madrid ha dado una respuesta sólida y contundente a la ultraderecha y al estado, pero tampoco se ha dejado pisar por los oportunistas que han intentado canalizar esta lucha en pos de sus intereses y sobretodo de encauzar las aguas y dar a la opinión pública un mensaje de tolerancia y tranquilidad. A todas estas organizaciones que se han querido entremezclar en foros y asambleas antifascistas les hemos dejado claro que ni Carlos ni la lucha antifascista se vende en los medios de comunicación y que no hay banderas ni siglas que hagan de pastor y rebaño. Ahí pudimos ver como CCOO, PCE, UGT, Sindicato de Estudiantes e incluso las Juventudes Socialistas de Madrid [órgano juvenil del PSOE] se metieron en una Asamblea antifascistas organizada por Asociaciones de vecinos y organizaciones sociales en la Iglesia Roja de Entrevías. La buena voluntad de todxs esxs vecinxs indignadxs con la muerte de Carlos permitió que todos tuvieran voz en dicho foro. Pero lo que a esos oportunistas les movía no era ni homenajear a Carlos ni dar una respuesta en las calles a la violencia fascista. Desde la reconversión industrial, pasando por los pactos de la Moncloa, la revuelta estudiantil del 87, sus tejemanejes en las plataformas de insumisión hasta la actualidad su función no ha sido otra que controlar, acotar y manejar a “las masas” desde su óptica populista y cómplice con las tesis de la izquierda socialdemócrata que ha firmado, sin contar con nadie, la derrota en la que nos encontramos.
Pero a nosotros no nos movía ni el interés, ni la política, nos movía la rabia, la venganza y el dolor de perder a un compa que el domingo 11 de nov. iba junto a muchxs de nosotrxs a plantar cara a los nazis que amparados por la ley pretendían insultar a un barrio. La canalización de estos tres instintos naturales son los que nos han acompañado cada vez que hemos salido a la calle, a pintar, a pegar carteles, a juntarnos con los nuestros para lo que sea, a manifestarnos, a expresar lo que llevábamos dentro.
Rabia, venganza y dolor.
Contra eso, ni 600 policías preparados para pegar, ni 40 periodistas que se quieran infiltrar para mentir y manipular, ni 50 tertulianos hablando de lo que no saben en la tele, ni 1000 nazis balbuceando por Internet, ni 100 socialdemócratas oportunistas con historia en la desestructuración de las revueltas han conseguido/ni conseguirán que no hayamos salido a la calle. Todxs juntx hemos dejado bien alto el nombre de Carlos y de todos aquellxs que han sufrido y sufren la violencia fascistas, lo hemos demostrado saliendo el mismo día que lo asesinaron y que espontáneamente tomamos la puerta del Sol y más tarde se le dejo claro al Gobierno que reprimir el dolor y la rabia tiene sus consecuencias. Lo demostramos durante toda esa semana pintando cada rincón de la ciudad, clamando venganza y llamando a que la lucha no pare. Lo demostramos en Usera junto a sus vecinos, en Vallekas partimos desde el instituto donde Carlos colgó la mochila, fuimos muchxs y actuamos como quisimos, como él se lo merecía, combativamente homenajeado en su propio barrio.
Lxs universitarixs madrileñxs tampoco se quedaron dormidxs manifestándose en la Carlos III, en la Autónoma. En Ciudad Universitaria salieron 1000 personas y entraron hasta el mismo corazón del único nido de fachas que queda en ese Campus, fueron hasta la misma puerta de su local y les dejaron clarito que en las universidades no hay lugar para ellxs.
Desafiamos a los nazis, al Gobierno, y sus leyes concentrándonos el sábado 17 de nov. bajo un dispositivo policial sin precedentes y bajo la atenta mirada de cientos de medios de comunicación que una semana antes ya habían sembrado la alarma social con las consecuencias que tendrían el asesinato de Carlos y la reacción de los grupos de “extrema izquierda” y con todo en contra y el anuncio de la extrema derecha de que finalmente se manifestarían en Gran vía con Montera [ a 300 metros] de la concentración antifascista en homenaje a Carlos demostramos que estábamos juntos en esto y unas dos mil personas burlaron el dispositivo policial y parapetados de un cordón de pancartas tomaron, sin siglas ni banderas, durante una hora la puerta del Sol en una tensa calma y truncamos todas las expectativas de una jornada de violencia de los temibles “antisistema” que iban a quemar Madrid y a todos sus ciudadanos por ser pacíficos. Muchísima gente no pudo vencer el miedo que alimentaron todos los medios de comunicación durante esa semana, muchxs no entraron a Sol y otrxs muchxs se quedaron teorizando sobre si la violencia es buena o mala. A todxs ellxs les demostramos de donde parte la violencia.
Aún así, el morbo y el espectáculo seguía recorriendo la opinión pública que poco a poco perdía la orientación sobre los pautas a seguir, su manual de cómo son los antifascista parecía que le faltaba algún capítulo y fue en esta última semana donde tenían que seguir alimentando el mito y así intentar aislarnos del resto de lxs madrileñxs que habían vivido dos semanas de consternación y habían secundado los diferentes actos antifascistas en muchos barrios de la capital y eso no se podía permitir, ni los fachas son tan malos ni los antifascistas son tan buenos…El asunto se les iba de las manos. Y por ello durante esta semana pudimos ver a dirigentes de la ultraderecha en platos de televisión argumentando sus postulados demócratas y vertiendo mentiras sobre su naturaleza ideológica y sobre la peligrosidad de la ultra-izquierda.
Paralelamente cada acto o manifestación con presencia antifascista era criminalizado en la prensa de manera espectacular como pudimos ver con las manifestaciones antifascistas en la universidad, los artículos donde se afirmaba que estamos adoctrinados por la “kale borroka” y la bochornosa manipulación de la huelga de estudiantes promovida por el Sindicato de Estudiantes. Esta misma línea de acción fue la que siguió el Gobierno, legalizando tres manifestaciones de la ultraderecha e ilegalizando la tradicional manifestación antifascista del 20N.
24N· Delegación de gobierno: Entre la espada y la pared vuelve a tropezarse.
Error tras error, con la ley en la mano y un dispositivo policial que no permitía ni pararse en los alrededores de Atocha, cortando cualquier calle que desembocara en las inmediaciones del lugar donde estaba convocada la manifestación antifascista que pretendía ir desde Atocha a la plaza de Legazpi para homenajear a Carlos y bajo esta atmósfera de terror mediático el sábado 24 de noviembre, convocados por la Coordinadora Antifascista de Madrid y apoyados por un espectro bastante amplio se consensuo una línea de acción bien dirigida hacia la unidad de acción y compromiso con el momento y la situación.
Sobre las 17.30h las inmediaciones de Atocha se convertían en un ajetreo de grupos de 3 o 4 personas moviéndose y los antidisturbios ahuyentando a grupos de jóvenes con una estética definida. Un grupo se puso a gritar frente a la salida de la plaza del museo Reina Sofía hacia Ronda de Atocha y desplegó una pancarta. Ese fue el punto de partida de un órdago ganado a la Delegación de Gobierno, a los grupos de ultraderecha, a los medios de comunicación que no han parado de mentir, de desmovilizar y criminalizar durante estas dos semanas. El sábado 24 de noviembre nos reímos de todxs vosotrxs, nos juntamos, os volvimos locxs y lo más importante de todo, llegamos a Legazpi demostrando a Carlos y toda su familia que estamos con ellxs, que no nos amedrentamos ni por 100 hostias ni por 1000, vengan de donde vengan las multas, la cárcel y los palos, ni con el peso de la ley ni con el peso de sus porras dejaremos de avanzar.
Y fuera de tópicos, nuestra lucha no es contra unos puñados de nazis descerebrados, un gobierno u otro, ni siquiera es contra esta “democracia” ni mucho menos es contra la policía sea del color que sea, pobres matones que blindan el sistema que les haya tocado con tortura y violencia, nuestra lucha va mucho más allá. Luchamos por un mundo en el que contemos todxs, donde hayan desaparecido los privilegios, donde lxs seres humanxs no seamos mercancías dentro del engranaje que mueve la máquinaria capitalista, donde no exista la coerción ni millones de seres humanxs mueran diariamente víctimas de la economía de mercado. Queremos volver a ser libres, no nacer etiquetadas, desterrar para siempre esta soledad del café rápido por la mañana, la carrera por las escaleras mecánicas del metro y el cara a cara con la monotonía de la producción que nos robará un tercio de nuestra vida mientras consumimos ansiolíticos que nos hagan más llevadera una vida que nuestra salud reconoce perfectamente como enferma. Nos hacemos mayores recibiendo mes a mes la factura de la hipoteca. Y mes a mes hemos perdido la vida, nuestra única vida.
Esta no es otra crónica de lo que sucedió ayer, hay decenas en internet, cada una cuenta lo que vio o lo que quiso ver, unas son más sensacionalistas y otras menos, para gustos los colores. A nosotrxs nos da igual, lo que fue lo sabemos lxs que estuvimos.
Desde aquí agradecer a toda la gente que ha participado durante estas dos últimas semanas en la infinidad de convocatorias, a todos los que han puesto su granito de arena, de la mejor forma que sabían o podían, a todxs lxs compas del Estado que han demostrado que todos somos uno y que el Apoyo Mutuo es una realidad, no es cuestión de empezar a nombrar ciudad por ciudad, todxs somos cómplices. Sí haremos una especial mención a lxs represaliadxs durante todas estas movilizaciones, en Almería, Granada, Madrid, Barna, Sevilla a todxs lxs que han sido detenidxs por solidarizarse y apoyar esta lucha, al compa de Cáceres que está en el hospital recuperándose de la puñadaza que le asesto un nazi. Al compa que sufrió una puñalada en ese vagón maldito de Legazpi, A por todas Alex!! Mil gracias y desde aquí os mandamos un fuerte saludo, un grito de ánimo y un empujón para que la lucha no decaiga. El mejor homenaje, es continuar la lucha contra este sistema, contra sus cárceles, contra sus estructuras de poder, contra sus sistemas de adoctrinamiento y alienación, contra el consumismo que nos inyectan.
No sólo respondamos a sus ataques, sino creemos alternativas sólidas, destruyamos sus valores morales que no nos permiten avanzar de frente a la realidad oponiéndole solidaridad, apoyo mutuo, confianza, honradez. Acabemos con sus falsos opositores que frenan nuestro deseo de cambiar esta mierda de mundo.
Queremos un mundo nuevo pero primero tenemos que acabar con este.
Notas
- [1] En estos días pudimos escuchar a un periodista, no sin razón, en un programa de televisión diciendo “nunca jamás he escuchado quejarse de la inmigración a la patronal”
[2] Concentración el día 12/11/07 en Sol convocada por el fantasmagórico, y elegido para la ocasión, “Foro Social de Madrid” del que forman parte el partido del gobierno, IU, Movimiento contra la intolerancia, Paz ahora y demás morralla. En la que representantes públicos del gobierno y de IU nos sermoneaban desde su púlpito y hacían llamadas a la paz. A la paz del cementerio.
[3] El tan esperado derbi en Sol entre el Frente Nacional y lxs antifascistas, el día 17/11/07, no fue tal para disgusto de los plumillas. ”Un muerto se paga con otro muerto”
[4] Texto de la convocatoria del SE haciendo el llamamiento a huelga de estudiantes el día 22/11/07

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Recopilación en PDF de diversas informaciones sobre el sábado aparecido por internet. Extraídas de LaHaine, Kaosenlared, Imc-Madrid, etc…
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