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CUESTIONAR LA VERSIÓN OFICIAL DE LA HISTORIA
A grosso modo, ¿por qué resulta ser España el epicentro para los asuntos humanos en esta época de tantos conflictos? Primero quiero aclarar que no se trata de considerar a España como el país más importante en el orbe, ni mucho menos en sentido abstracto. Todo es relativo; hay países pequeñísimos que están liderando los índices de violencia, como también los hay con unos recursos naturales
y un potencial humano envidiables y sin embargo viven en la pobreza. Se trata de ver la importancia coyuntural para un propósito concreto. Vamos sin rodeos: lo que España debe asumir ahora es el
resultado de su primera acción como Estado en 1492 de la cuenta vaticana, cuando decidió hacer
presencia en América. Pero lo que entonces sucedió ya tiene un antecedente aún más fuerte que contrasta
con la versión de la historia que oficialmente se nos ha entregado…
Existen cuanto menos dos versiones de la historia: la
que hacen las naciones y pueblos y la que escriben
quienes ganan las guerras de imposición. La primera incluye
toda la experiencia de nuestro devenir evolutivo
en pos de llegar a comprender lo que somos y el papel
que desarrollamos en un drama mucho mayor en cuyo
contexto existimos; la otra se ocupa de poner la atención
en aquello que interesa a un grupo o conjunto de
grupos que se identifican con una causa, un credo o un
modo de reinar sobre los demás, sin importar el precio
que muchos deban pagar para que aquéllos logren su
cometido. Así pues hay dos versiones de la historia: una
remota y marginal, otra nueva y orgullosamente triunfante
en tanto es la oficial del Sistema imperante.
Si desde el modelo de paradigma dominante se
contara con las herramientas para resolver las grandes
incógnitas de esta Humanidad, con seguridad
ya no serían enigmas, pero el paradigma mismo ha
vetado todo método que no sea demostrativo a los
sentidos y por tanto a la mente concreta; de allí
que el método mismo cancela las posibilidades de
interactuar con el campo sutil.
Y, a decir por sus
mejores cerebros, el campo sutil supera el 90% de la
energía universal, la mal llamada ‘materia exótica’,
sin la cual, es decir sin su comprensión o al menos
su inclusión, es imposible confeccionar siquiera un
modelo del átomo, mucho menos del Universo que
habitamos. Así que de nada nos vale temer cuestionar
el modelo dominante, máxime cuando estamos
al punto de poderlo abandonar, de la misma manera
como Einstein insinuó y ejecutó un camino de abandono
respecto al pensamiento mecanicista hace tan
sólo cien años. Desde entonces, las Nuevas Ciencias
han comenzado su acercamiento al territorio del pensamiento
sutil que durante milenios fuera cultivado
por sabios de las altas civilizaciones espirituales. Es
por este gesto y el de las sabidurías que se interesan
por el conocimiento concreto por lo que podemos hablar
de ‘Nueva Cultura’, cuya implicación frontal es
la de avanzar hacia un nuevo paradigma. A propósito
de esta realidad, la Ciencia Maya del Tiempo avanza
un poco más y anuncia esta época (final del Baktún
13º) como la de abandono de la Casa babilónica y
apertura a una ‘Nueva Casa Mental’ en consonancia
con la inteligencia de la Tierra y con la intención de
la Galaxia que nos mece y alimenta, es decir, que nos
activa a través de su código original: el ADM, código
adámico a cuyo sustrato físico la ciencia del método
científico llama ADN.
OTRA CRÓNICA DE ESPAÑA
Península Ibérica: 8238-3113 a.C.
La cultura ibérica anidó y echó raíces en la península
en el anterior ciclo maya de 5.125 años. Esto significa
entre 8238 y 3113 a.C., justo en el momento de la
transferencia y éxodo desde la Atlántida central y
oriental hacia la locación que ahora denominamos
Península Ibérica, pero que en los tiempos precedentes
no necesariamente estaba sobre el nivel de
las aguas oceánicas, según se deduce de las exiguas
crónicas existentes: la Península Ibérica y el noroeste
de África emergieron en ese tiempo tras quizá miles o
millones de años sumergidas, no lo sabemos. Lo que
sí sabemos es que con solo nombrar ‘Atlántida’ ya seremos
catalogados de herejes, ya sea desde las academias,
ya sea desde las instancias de poder prevalecientes.
Y no obstante es menester atreverse a decirlo,
porque sin ello es prácticamente imposible reconstruir
buena parte del puzzle de nuestra historia evolutiva
verdadera.
En la Península Ibérica existen aún, no obstante el tiempo
y el inmisericorde avasallamiento sufrido por parte
de la cultura románica y su heredero legitimado, hitos
inconfundibles de un pasado cultural remoto. Existen
en efecto testimonios de la existencia de una cultura
ya madura y precedente en miles de años a las culturas
mesopotámicas, egipcia, fenicia, helénica y romana,
lo cual nos induce a pensar de manera inversa a la
versión oficial dominante ahora: el
movimiento civilizador se hizo
desde Iberia hacia toda la cuenca
mediterránea, durante una época
que pudo fluctuar entre 8500
y 5000 a.C. Y ésa es justamente la
época que se ha querido escamotear
al no colocarla dentro del registro de
la historia; se pretende que no volvamos
la mirada a ese pasado que
nos puede hacer recordar cosas contrarias
a los intereses de los poderosos
de ahora. A través de Iberia (topónimo
procedente de la Atlántida)
tanto en el sentido geográfico como
en el cultural se habrían transferido
a lo que ahora llamamos Europa y la
cuenca mediterránea instrucciones
que en lo primordial redundan en
el sentido espiritual de la existencia
y la vida como parte de la herencia
atlante de conocimiento.
Así pues, la historia de la cultura
mediterránea no tuvo su origen
en el Mediterráneo oriental, ni en
Egipto, ni en Mesopotamia. Aunque
hayan sido centros de desarrollo
interesantes, son posteriores
a la cultura íbera, con algunos
miles de años de diferencia. Al
invertirse la historia, pasa la cultura
íbera a ser una subordinada que
debe sus raíces a otras por obra y
gracia de su predominio: era necesario
subordinarla y ponerle una mordaza,
no fuera que a través de ella
los pueblos y naciones conocieran
sus verdaderos orígenes inmediatamente
precedentes. Por esta razón
Atlántida y Lemuria son temas tabú
aún para la gente de ahora; por ejemplo, caería por su
propio peso la teoría del origen africano del ser humano
y de repente tomaría fuerza la versión de los escritos
sumerios en cuneiforme que afirman que los seres humanos
de la Tierra fuimos sometidos a una hibridación
genética, lo que ahora conocemos como transgénicos,
o directamente clonados, para la ejecución de algunas
funciones operativas, minería concretamente, lo cual
habría sucedido, según la misma fuente, 176.000 años
atrás, probablemente en el continente lemur.
Península Ibérica: 1070 a.C – 1492 d.C.
A ese extenso período de éxodo al que acabamos de
referirnos siguió otro de conjunción, en el que la Península
Ibérica volvió a acoger a pueblos que milenios
antes habían partido de ella y a otros que era necesario
recibir de cara al plan a seguir. En 1070 a.C. llegó para
estos pueblos el tiempo de recordar de dónde vino su
instrucción, porque envueltos en circunstancias de
dominación habían olvidado sus orígenes y sus propósitos
más elevados, espirituales. Así que era necesario
restablecer el puente entre las antiguas fuentes
de ciencia y sabiduría y las nuevas expresiones, y el
gestual para ello era volver físicamente a esta tierra por
la cual entraron los íberos y que algunos llamaron la
tierra ‘separada’, que desde el idioma hebreo es sepharad
o sa-pharadis: el paraíso del ánade Sa, la oca que
tras surcar el océano pone e incuba los cinco huevos
para los cinco continentes que ahora admitimos y que
representan el instructivo del Proyecto Crístico para
la Humanidad. Esta Humanidad se halla ya próxima
a eclosionar, a romper la cáscara de su propio huevo.
(Las antiquísimas tradiciones en Iberia tienen como
icono central a la oca, una manera de simbolizar la
instrucción que migra de continente a continente. En
la heráldica de España encontramos la simbología de
la oca por doquier representada por la huella triple de
la flor de lis, en realidad la huella
de la oca.)
En este período de re-unión, la
historia de Iberia fue la del encuentro
cruento de muchos pueblos
de diferente procedencia
que por una llamada misteriosa
decidieron emigrar muy largamente
hacia el final del mundo
conocido -el extremo del mundo,
el final de la tierra, hacia su tierra
madre, la del río Ibri, Híbero, Hebro,
Hebrón, Bática, Bética o Ebro como
se le denomina ahora- y vinieron
para quedarse. Las naciones, como
las especies animales que migran,
siempre retornan a su lugar de origen,
o al lugar más próximo a ello;
es la razón por la cual naciones de
toda la cuenca mediterránea, y en
general de Europa, se dan cita en la península, una vez
el reloj de la llamada de la Tierra así lo decreta. Los seres
humanos somos las neuronas sensitivas de la Tierra ubicadas
en su piel, así que quiérase o no escuchamos esa
voz interior, la voz de la Tierra. Los de aquella época y
lugares lo sintieron y respondieron a la llamada.
Es así como aproximadamente veintiocho etnias de las
razas blanca y amarilla comenzaron a llegar -yo diría
a retornar- a Iberia o Hezperia ya desde 1070 antes de
Jesús, época para la cual la historia poblacional sólo
registra la presencia nómada de los tartesos. Llegan
iberos y euroasiáticos (desde las tierras actuales de Siria
y Kurdekistán), griegos, fenicios, egipcios, libios, cartagineses,
romanos, macedonios, otomanos, palestinos,
homs, árabes, bereberes, alanos, suevos, vándalos, celtas,
bretones, germanos, teutones, godos, ostrogodos,
visigodos, galos, vikingos, almorávides, judíos y benimerines;
sin llegar a contar pueblos emigrantes que de
tiempo atrás habían echado raíces en Iberia, a quienes
genéricamente nos referimos como kelta-ibéricos, procedentes
de la sumergida Atlántida central hace ya un
poco más de diez mil años.
Así pues, entre 1070 antes hasta 1492 después de
Jesús la península recibió y maceró la carga genética
que habría de componer su realidad étnico-
racial actual; fueron 2.562 años de acrisolamiento
genético nada despreciables, mucho menos si tenemos
en cuenta que es exactamente la mitad del ciclo maya
de tiempo de 5.125 años.
Península Ibérica: 1492-2012 d.C.
Desde la cosmogonía maya de América se habla de
la transferencia de conocimientos e incluso del éxodo
de pueblos desde Lemuria y Atlántida hacia Amerrikúa
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(América), pero no de lo relativo al éxodo de los atlantes
a Europa, Asia y África. Eso no les correspondía decirlo
y, no obstante, según las profecías conocidas en
América, los nativos esperaban tener un encuentro con
gente extranjera llegada por el oriente, lo cual podría
ser muy cruento para su modo de vivir y experimentar
la naturaleza. Percibían el encuentro como algo necesario
e insalvable, además de impostergable. Así que
desde la América precolombina se suponía o quizá
se sabía de la existencia de pueblos distantes
en el rumbo del sol naciente. Les era natural aceptarlo
pues sus leyendas orales hablaban de sus orígenes
en tierras lejanas más allá de los mares; pero para ellos
y su manera de concebir la vida eran más importantes
la voluntad y los propósitos de la Tierra y el Sol que la
necesidad y voluntad de los pueblos. Éstos debían estar
al servicio de aquellas más altas causas y por ello era
menester llevar los hilos del tiempo, de los ciclos tanto
pequeños como grandes, para saber cuándo se aproximaban
los saltos evolutivos. Es así como sabían de la
proximidad impostergable del encuentro con otras razas,
lo cual podría conllevar la posible declinación de
su propia cultura y supervivencia, pero a lo cual habría
de sobrevenir una época de dorado esplendor en el
sentido espiritual.
España hizo desde 1492 lo que planetariamente le
correspondía: volver a tener contacto con sus orígenes
inmediatos, pero esta vez aportando como
valor agregado lo que había colectado a través de
milenios de cruenta historia de hibridación étnica
en la península.
Pero, por si fuera poco, 1492 está a 520 años (2×260)
del 2012, año en el que termina el actual ciclo maya.
España, con su hermana Portugal, son el pueblo
de mayor hibridación genética con el tiempo suficiente
y necesario para resolver la ecuación de la
mixtura planetaria de las cuatro razas raíz de las
cuales habla la profecía maya. Según dicha profecía,
al final del tiempo las cuatro razas se habrían de
unir para dar nacimiento a la raza Verde de síntesis
en el único espacio verde que para entonces quedara
en el planeta, referencia directa al Amazonas brasileño,
justo el territorio que España concedió a Portugal
desde 1494, no por generosidad, sino porque los portugueses,
descendientes fenicios, ya tenían comercio
con las costas de Brasil mucho antes de 1492, pero sin
denunciarlo.
Durante la mitad de ese ciclo, los hijos de España y Portugal
vertieron su genoma en América central y del sur.
Esto no quisieron hacerlo los blancos ingleses y demás
invasores en el norte de América. Ellos no sintieron la
misma llamada; ellos hicieron genocidio indígena para
apoderarse de sus tierras. Nunca se mezclaron, porque
su motivación era muy diferente. En cambio, españoles
y portugueses no sintieron escrúpulo por la connivencia;
se hicieron familia con las mujeres nativas y nacieron
los mestizos y los criollos; desheredados, sí, muchos
de ellos, pero nacieron, y eso era lo importante
para el proyecto de la Humanidad. Aquí tenemos que
dejar aparte los moralismos para comprender el bien
mayor. Que pudieron haber colonizado más decente y
civilizadamente, de acuerdo; pero tengamos en cuenta
que España se formó violentamente. Su fusión étnica
fue a través de invasiones, y eso mismo replicaron en
América. Pero, paradójicamente, es ésta la diferencia
con el caso de Norteamérica: el pueblo norteamericano
hace parte de, pero no representa a la Humanidad, porque nunca propiciaron la síntesis genética
de las cuatro razas, aunque lo han intentado finalmente
permitiendo cierto crisol racial, con no poca
cuota de sacrificio de los inmigrantes, lo cual llegó a
ocurrir dado que dichos inmigrantes huían de escenarios
de guerra o bien sentían atracción hacia la ilusión
de un mejor nivel de vida. Confluyó la necesidad de
los inmigrantes con la necesidad de obra barata de los
países receptores. Y perdón señores del norte, eso valdrá
para las intenciones de extensión del Imperio, pero
no para el proyecto Humanidad, que es de carácter
espiritual y evolutivo. También es menester reconocer
que tampoco España y Portugal fueron conscientes en
su momento de lo que hacían. Pero ahora, cuando los
propios hijos de América mestiza hemos reconocido
las profecías que resguardaron nuestros ancestros y las
unimos al proyecto mayor de evolución planetaria,
comienzan a emerger hilos que habían permanecido
ocultos en la trama y la urdimbre de este Proyecto Humano
comprendido desde los propósitos mayores de
Consciencia Planetaria, Solar y Crística.
ESPAÑA HOY
Sería menester hacer un serio replanteamiento sobre
la prehistoria de la Península Ibérica. Digo prehistoria
(término que no comparto) refiriéndome a su pasado
anterior al inicio del Imperio babilónico, a partir
de lo cual se nos dice que existe la historia. En ese
momento la historia verdadera sufre un colapso de tal
magnitud que en adelante sólo se admitirá una sola
versión histórica: la que emana de las instituciones
del poder dominante, el cual comporta una sucesión
expansiva de poder a través de Babilonia, Egipto,
Roma imperial, la sucesión vaticana, Francia napoleónica
y finalmente Inglaterra con sus dos alas: USA
y URSS. En apariencia son
culturas y centros de poder
que tan sólo se sucedieron
en el tiempo, pero bastará
con echar una ojeada a sus
propósitos: a juzgar por los
resultados expansivos y avasallantes,
en realidad se trata
de la expansión del mismo
imperio en su pretensión del
poder mundial. Y casi lo han
logrado. Si no han acabado
de conseguirlo ha sido porque
se les terminó el tiempo
sin lograr los cinco poderes
en plenitud (económico, militar,
político, de comunicaciones
y el más importante,
el del tiempo de la gente,
con lo cual se manipularía
mente y voluntad). Su matrix no fue completada y los
seres humanos no quedamos totalmente sometidos a
su dominación. Pero hasta el último momento pretenden
la globalización tecnocrática y comercial y en
ello están juntos como una gran sociedad, sólo con
matices de diferencia. En lo esencial el propósito les
unifica, y no de ahora. Contrariamente a las pretensiones
del Imperio, se trata sí de la globalización,
pero entendida como Humanización Planetaria,
el sentimiento de hermandad por ser hijos del Padre-
Madre Celestial, como lo enseñara el maestro
Jesús.
Si logramos acunar y reconstruir, al menos en sus aspectos
más relevantes, el pasado de lo que en su momento
representó el éxodo atlante en su deriva ibérica
(porque de hecho existieron otras líneas de éxodo
que conservan otras piezas del puzzle), estaríamos en
excelente perspectiva para valorar la gesta del pueblo
ibérico ya en épocas históricas conocidas. De no ser
así, seguiremos con el resultado de la amnesia, considerando
a Mesopotamia y Egipto como la cuna de la
Humanidad, cuando sí son una cuna, pero de la civilización
imperial antes mencionada. Imperio faraónicobabilónico
que ahora aún prosigue y podemos reconocer
como ‘Nuevo Orden Mundial’, el cual, al acercarse
el tiempo de su final, se sobreexcita por la necesidad
de alcanzar su logro de dominación mundial. Esta razón
explica por qué el Imperio requiere que España
esté de su lado: porque España representa por su gesta
los intereses de la Humanidad y la posibilidad de restablecer
el puente entre lo conocido en la versión oficial
y lo precedente en el hilo de nuestro proyecto crístico
de evolución-aprendizaje. Si comprometen a España
en el proyecto materialista del poder, por supuesto
que no cumplirá lo que en Ley le corresponde
para este punto y hora.
La verdadera gesta ibérica, desde su re-unión
como pueblo, ha consistido en preparar un
cocido genético que estuvo listo en 1492
para de inmediato, y sin pérdida de tiempo,
hacer entrega de él a Amerrikúa, como consecuencia
de lo cual, 512 años después, en
el 2004 gregoriano, España ha empezado la
subsiguiente fase como pueblo. Si han sido
los varones ibéricos quienes han preñado el
útero de la madre Tierra, donde la Tierra pare
su hija Humanidad o raza Verde en el único
espacio verde actual en el planeta (AMazonas
en AMerrikúa), ese mismo pueblo que
hizo las veces de padre biológico es el
encargado de planetizar el resultado de
su gesta, que no es otra cosa que la expansión
de su sabiduría y la ciencia del tiempo
que se resguardaba en aquel continente y que
contiene las claves para la síntesis de nuestro
proceso humano global. No por casualidad
Iberia, con su más grande extensión administrada
como España, llegó a tener por capital
Madr-id, como que allí hay un mandato: “id a
la madre” y alimentaros de la leche que nutre
al ser que ha nacido, para que crezca sano y
llegue a autorreconocerse y actuar como lo
que es: la Humanidad que cual halcón (Horus),
hijo de la tierra (Isis) y del Tzol Manásico
(Osiris) vuele hacia su Padre-Madre (Abba),
hacia las alturas inefables de los Reinos Celestiales,
de donde viene y adonde retorna en
Consciencia.
Cualquier lugar de España es propicio para
el reencuentro, en especial Madrid, por ser
el epicentro de coordenadas planetarias de
cara al cambio. España debe asumir su tarea
de este momento, convertirse en el foro de
diálogos de todos aquellos que requieren llegar
a un acuerdo, donde el anfitrión recuerda
las Leyes de ética que inspira un acuerdo
o un consenso; para tal efecto, España debe
ser la portadora de un mensaje de concordia,
diálogo en igualdad de condiciones,
recordándole al mundo el propósito
para el cual estamos en la Tierra. ¿Y qué
mejor que la sabiduría y la ciencia Maya que
le corresponde en heredad para compartirla
con el resto del mundo?, pero en especial
con los pueblos que aquí se dieron cita desde
1070 antes de Jesús. Para tal efecto, España
como consecuencia debe ser imparcial
de cara a cualquier conflicto. Se trata
de volver al formato original que nos llega
desde la Madre Galáctica, vía Madre Tierra,
Madre Océano, vía Maya, Maia, María, Isis.
España es el mayor epicentro y cruce de
caminos en la energía planetaria actual;
por ello algunos la quieren de su lado en las guerras
de genocidio, como símbolo del no cambio.
Si España no se percata de su rol, difícilmente los
pueblos con nexos históricos, lingüísticos, culturales
y espirituales con España lo harán, incluyendo
a los pueblos iberoamericanos, que también por
supuesto andan adormecidos. No por casualidad, según
la Matriz Armónica Maya, decodificador por excelencia
de la Energía llamado Tzolkin Maya y usado
como calendario sagrado de 260 arquetipos, España
como país fue instituido allá en 1492 en un día Uno
Espejo, Espejo Magnético Blanco, y de allí derivan
sus potenciales y misión: es menester observarnos en
el espejo para reconocernos: ‘Yo soy otro tu; tú eres
otro Yo’. España es el Espejo donde se mira el mundo
ahora. ¿Qué tal si consideramos que el 11 M fue
realizado en un día 5 Viento (lo esencial-nuclear del
sentido espiritual de la vida) siendo Atocha el núcleo
mismo de Madrid y de España y el día 5, Viento, hace
parte de la trecena de días liderada por el sello solar
Espejo en el Tzolkin Maya? Alguien se atrevió a tocar
el núcleo de España en 2004, justo a 512 años desde
1492, cuando España ha dado inicio a su cuarta fase
como pueblo y ha recibido el código para analizar los
tiempos que vivimos. Precisamente por ser Espejo de
la verdad y la justicia, y lo de Atocha haber sido ejecutado
durante los trece días del propósito y la energía
de España, el engaño no surtió el efecto esperado,
no al menos con los jóvenes, a quienes poco o nada
interesan las banderas de uno u otro color. Entre 2004
y 2012, España y Portugal deben asumir el rol que
les corresponde y la Humanidad así lo espera. De no
ser así, las consecuencias pueden ser fatales para la
valiosa unidad que aún se tiene.
In la’kech; A laken.
Guillermo Hernández B.:
Noche Galáctica Azul.
El anterior es un resumen
de uno de los capítulos
del libro Retorno A-Malla,
de quien esto escribe, de
próxima edición.
La Península Ibérica en el Ojo del Huracán
Si que es cierto que el ombligo del mundo es iberia, pero esto no debe a los iberos hacernos creer mas importantes, solamente que tenemos un cierto don de ver mas lejos que otros, y despejar el camino para todos. Por lo general, de forma incosciente.
Deshacemos unos nudos y hacemos otros.
Somos una especie de «factor de cambio».
Muchos en en el mundo nos envidian, y nosotros mismos nos envidiamos constantemente unos a otros. Parece que los dados de la suerte parten de aquí…
Nos ha tocado por sorteo. Le podia haber tocado a cualquiera, pero nos ha tocado a nosotros, y es una especie de juego de «si lo piensas, pierdes».
Un curioso dato de iberia es que siempre tiene los peores gobiernos posibles, como si las fuerzas «del imperio» (como las llama el articulo) permanentemente trataran de influir en nuestro extraño pueblo que probablemente es el unico que nunca ha tenido el gobierno que se merece. Pero este tipo de intervencion permanente, siempre consigue lo contrario de lo que busca… «Si lo piensas, pierdes».
Asi que seamos lo que seamos, no dejemos de serlo, pues no somos mas que un reflejo reducido de la humanidad, al igual que cualquier otro pueblo hermano.
internete
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PD: Supongo que estas ideas son peligrosas si se enuncian de una manera tan directa… Y pueden confundirse facilmente con simple chovinismo.
Creo que en el fondo los iberos sabemos incoscientemente lo que nos cuenta este articulo, y por eso en otras epocas hemos sido los culpables de grandes desaguisados… El futuro dirá si volveremos a cometer los mismos errores (y aciertos), o bien podremos realizar el verdadero cambio, que a veces parece imposible…
PD2: Todo es música. A veces un poco estridente, pero música al fin y al cabo… Ahora parece que toca un gran cambio tonal, que produce cierto vertigo, pero que caerá en el tono que corresponda segun un orden del que no tenemos ni pajolera idea, ni falta que hace…
PD3: Si piensas en el juego, pierdes.
PD4: La mecanica cuantica (la fisica-filosofica mas profunda jamas pensada y formulada) afirma que el experimentador determina el resultado del experimento, que la simple conciencia modifica la realidad.
Curioso: Los mayores sabios racionalistas llegan a la conclusion ultima de que a menudo es mejor sentir que pensar… Que el caracter «onda» es mas determinante que el «materia».
Creo sinceramente que podemos y debemos vivir en PAZ con nosotros mismos. Y encima creo que ya nos toca, asi que…
SIN MIEDO AL CAMBIO HERMANOS…
¡ABRAMOS LA MENTE DEL TODO!
PD5: Las consultas del gabinete psico-armónico de internete son de 5 a 7, y se sirven al módico precio de una palabra de aliento por sesión.