TRIQUITRAQUE

Nos acaba de sorprender la UNICEF con el escalofriante informe de que en Colombia mueren cada año 15 mil niños por causa de la desnutrición. Departamentos como Chocó, Nariño, cauca y la Guajira figuran entre los principales afectados por este flagelo. Si acudimos a las matemáticas elementales descubrimos que cada día se vive en nuestro país un espantoso drama donde los niños son los actores principales: realizando una simple división llegamos al descubrimiento absoluto de 1250 niños muertos al mes; 41 niños muertos al día y 1.7 por hora. Niños que en su inmensa mayoría no alcanzan a vivir un año sucumbiendo ante los rigores del hambre y el abandono Estatal. Pero más que la desnutrición, es la desidia del Estado, la corrupción y la incompetencia de nuestros gobernante quienes impulsan todas estas muertes en el suelo patrio. No entendemos como en un país tan rico como Colombia, que cuenta con recursos naturales como petróleo, carbón, gas, oro y esmeraldas ocurran tantas muertes y en seres tan indefensos como nuestros niños. De qué nos sirve tener dos mares como tanto lo cacarean en los textos escolares, o qué de ser un país con biodiversidad y recursos de tal manera que una sola hectárea de nuestro Amazonas tenga más biodiversidad que el continente europeo. Qué nos significa a los colombianos tanta riqueza si 15 mil niños mueren anualmente por no tener qué comer, por no disponer de un pan para mitigar o su hambre o un vaso de leche para calmar su sed. En Colombia y debido a las leyes de mercado se arroja al mar el café bajo el simple pretexto de sostener el precio nacional e internacional; se lanza cientos de pollos a los ríos sopretexto de mantener el equilibrio comercial del precio de esta carne. Mientras tanto los niños mueren de hambre….

Pero no conformes con esta escena dantesca de nuestro niños muertos ante la insensibilidad estatal, el Procurador General de La Nación, informa a los colombianos que otros 20 mil niños colombianos mueren anualmente por consumir aguas no potable. Otros simples datos estadísticos que no estremecen la conciencia de los colombianos que protestan en las calles únicamente cuando la corrupta oligarquía colombiana los jala con los hilos invisibles de los grandes medios de comunicación. Y nos hacen lanzar miles de sollozos por el pequeño Emmanuel, queriendo tapar con ello la perversidad y la muerte generada por sus incompetencias administrativas. Son 20 mil muertes más que sumadas a las cifras anteriores resultan la incomprensible sumatoria de muerte y degradación. 35 mil niños y niñas que mueren anualmente en nuestra patria bajo la mirada indiferente de nuestra clase dirigente.

Pero ante este tétrico panorama sorprende más el anuncio del presidente de los colombianos y de su Ministro de Defensa en los medios de comunicación: la compra de 24 aviones de combate cuyo costo asciende a la nada despreciable suma de 8.2 billones de pesos. Ocho mil millones de millones de pesos que dirigidos hacia la inversión social y a la construcción de acueductos significaría el fin de tanto despropósito nacional; alimento y asistencia medica y nutricional para los 15 mil niños que mueren cada año en nuestra patria por el hambre y la falta de una oportuna atención medica. Estamos inmersos en una cultura de la guerra que nos envuelve como torbellino oscureciendo la conciencia colectiva y sedando definitivamente las ansias de paz, justicia y equidad.

Desde estas páginas abogamos por mayor inversión social, menos guerra y más atención a la niñez. No queremos seguir contemplando indiferentes la cara de languidez de nuestros niños en las escuelas cuando tienen que limitarse a hacerle un nudo a su estomago por no disponer de dos mil miserables pesos para cancelar la cuota del restaurante escolar. Y mientras ese niño soporta el hambre, el gobierno destina 8.2 billones de pesos para comprar material bélico en los mercados norteamericanos e israelíes. Unamos nuestras voces para gritar, no Mas Muertes, no Más niños y niñas muertos de inanición. Si a la vida, pero no de una manera retórica, sino plasmada en el presupuesto nacional..

peobando@gmail.com

One thought on “Entre el Hambre y la Guerra”
  1. Entre el Hambre y la Guerra
    En el mundo mueren cada dia unas 150.000 personas por hambre o enfermedades comunes facilmente tratables.

    He dicho bien: CADA DIA. (tic,tac…)

    Esto no es una «maldicion divina» o un «desastre natural inevitable», sino una consecuencia evidente y calculada del sistema capitalista liberal.

    La supuesta libertad que disfrutamos algunos, significa la miseria y la muerte de mas de un millon de personas por semana, de ellos mas de 200.000 son niños.

    Cuando la libertad se entienda como igualitaria (la mia acaba donde empieza la tuya), será verdadera libertad.

    Hasta entonces solo será un sucedaneo macabro.

    Toda la violencia del mundo actual esta basada en la desigualdad de forma directa o indirecta. No es solo que la desigualdad engendre violencia. Es que la desigualdad engendra TODA la violencia.

    Lo mas importante es entender lo que nos hace iguales, no lo que nos distingue a unos de otros.

    La libertad no puede existir sin igualdad, porque sera libertad parcial, solo para ricos.

    internete
    1234567

    PD: La inmensa mayoria de este mundo no es libre, porque no es igual.

    Desde mi humilde punto de vista, los 30.000 niños que van a morir hoy son tan hijos de Dios como el Santo Papa de Roma.

    Para que existan libertad e igualdad, hay que deshacerse de la autoridad, y
    entender que LA AUTORIDAD SOMOS TODOS.

    Sin intermediarios.

    Habla siempre por ti y por todos, y
    generarás luz. Habla solo por ti, o solo por todos, y generaras oscuridad.

    TU ERES LO MISMO QUE TODOS, porque todos son lo mismo que tu. No existe YO sin TODOS, ni todos sin mi.

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