
Estimada/o amiga/o:
La antigua cárcel de Carabanchel lleva cerrada 10 años, a la espera de un futuro mejor.
Las vecinas y vecinos de los distritos madrileños de Latina y Carabanchel llevan más años luchando para que dichos terrenos tengan un destino social.
Pero también quieren que parte del edificio de la antigua cárcel se destine como centro para la memoria, la paz y los derechos humanos, como otros países han realizado. Recientemente la Asociación de Vecinos de Aluche organizó una exposición fotográfica que reflejaba el pasado y presente de aquella institución, y que puede consultarse en
www.avaluche.com
Adjuntamos una carta dirigida el presidente del gobierno español y te animamos a que la firmes o expreses tu apoyo.
También te agradeceríamos que la hicieras llegar a otras personas, asociaciones y organizaciones de toda clase, que pudieran expresar también su apoyo.
Esperamos que, con el apoyo de muchos, consigamos realizar este centro,
que será símbolo y homejaje a quienes lucharon por la libertad en los
negros años de la dictadura, y un recuerdo de lo que nunca deberá volver a
suceder.
Con esta ilusión, recibe un cordial saludo.
Asociaciones de Vecinos de Latina, Carabanchel Alto y Parque Eugenia de
Montijo
Los apoyos se pueden dirigir a las siguientes direcciones:
carabanchelalto@aavvmadrid.org
ava@avaluche.com
Fax 915089562
Para apoyos individuales: Nombre y apellidos / Lugar / Ocupación o
Asociación (optativo)
Para apoyo de organizaciones: Nombre de organización / Lugar
Recibe un cordial saludo de las Asociaciones de Vecinos de Latina,
Carabanchel Alto y Parque Eugenia de Montijo y del Foro por la Memoria de
Madrid
Puedes descargarte el pdf para recoger firmas:
CentroparaMemoriadocumentoyfirmantes.pdf
Petición
De la creación de un centro para la memoria y la paz en la antigua cárcel
de Carabanchel en Madrid
Sr. Presidente del Gobierno de España:
Nos dirigimos a Vd., desde diferentes ámbitos de la vida social y
cultural, no sólo española, para solicitar que una parte de la antigua
cárcel de Carabanchel, cerrada desde 1998, se mantenga y sea destinada
para crear un centro y museo de la memoria, de la paz, de la convivencia y
del respeto a los derechos humanos.
Como es bien sabido, la madrileña cárcel de Carabanchel fue uno de los
lugares emblemáticos de la represión que el pueblo español sufrió durante
los largos años de la dictadura franquista. Entre sus rejas se encarceló,
vejó, torturó y asesinó a miles de presos, por sus ideas políticas o
sindicales, por sus preferencias sexuales o víctimas en general de los
humillantes y antidemocráticos códigos y leyes represivas. No fue el único
lugar, pero sí de los más tristemente conocidos nacional e
internacionalmente, y cuyos muros todavía se mantienen en pie, a la espera
de un futuro más positivo para los vecinos.
Son numerosos los países que, habiendo sufrido los rigores de regímenes
dictatoriales, han dedicado algunos de sus centros de tortura y exterminio
como muestras vivientes de lo que nunca debe volver a ocurrir. La Alemania
de Hitler, la Italia de Musolini, el Portugal de Salazar, el Chile de
Pinochet, la Argentina de Videla, la Sudáfrica de Botha, etc. son algunos
de los países en los que no se han destruido del todo los vestigios de un
pasado abominable, y hoy se han convertido en lugares de recuperación de
la memoria histórica nacional y mundial, y donde rinden honores los jefes
de estado en sus visitas.
Consideramos que la represión sufrida por el pueblo español a lo largo de
casi 40 años, por una de las dictaduras más largas y sanguinarias de la
reciente historia mundial, requiere que se le dedique un espacio físico
para su recuerdo. La cárcel de Carabanchel reúne los requisitos
mencionados, y ahora que se decide el destino final de sus terrenos, es
una inmejorable oportunidad para que no se destruya todo lo que simbolizó
aquel siniestro lugar.
Los vecinos de la zona, de Latina y Carabanchel, con una población que
supera el medio millón de habitantes, y que soportaron durante décadas el
estigma de aquel centro, demandan, en su larga lucha por conseguir el uso
social de los terrenos, la construcción de un hospital y la creación de
este centro de la memoria y la paz, habiendo presentado al efecto un
proyecto. El éxito de la reciente exposición sobre la cárcel avala este
apoyo vecinal. E incluso el partido que Vd. dirige presentó en su día un
proyecto de características similares.
Por todo ello solicitamos que parte de las instalaciones de la antigua
cárcel de Carabanchel se destinen a crear un centro y museo de la memoria,
de la paz, de la convivencia y del respeto a los derechos humanos, valor
universal consagrado en la Declaración de 1948.
Abril 2008