El CSN detecta radiación en un camión procedente de Ascó

Diez de los niños que visitaron la central nuclear tras la fuga de noviembre han sido sometidos al detector radiactivo con el resultado de «ausencia total de contaminación».- La planta examinará a 1.600 personas, casi todas ellas trabajadores.

EFE – Tarragona

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha informado hoy de que ayer por la tarde se detectaron partículas radiactivas en un camión que transportaba chatarra desde la central nuclear de Ascó a una chatarrería de Reus (Tarragona). Diez de los 40 niños que visitaron la planta el pasado 4 de abril, un día antes de que Greenpeace denunciara el escape, que se produjo en noviembre, han sido sometidos esta mañana a exámenes con el resultado de «ausencia total de contaminación». Asimismo, Ascó someterá al detector radiactivo a unas 1.600 personas en contacto con la planta. De momento, las pruebas efectuadas a más 850 no han arrojado «indicio» alguno de contaminación.

Las instalaciones de esta central registraron el pasado 29 de noviembre un escape de partículas radiactivas procedentes de la ventilación de la planta atómica, aunque el incidente no se conoció públicamente hasta principios de este mes.

«No es la chatarra el material contaminado, sino que hay partículas adicionales y material de tierra provenientes de la liberación de la contaminación que se produjo», ha señalado en rueda de prensa Isabel Mellado Jiménez, directora técnica de Seguridad Nuclear del Consejo de Seguridad Nuclear, tras la segunda reunión de miembros del CSN con los alcaldes de la zona de Ascó para informales sobre la situación de la planta y las medidas que se están llevando a cabo a raíz de la fuga de noviembre.

El director técnico de Protección Radiológica, Juan Carlos Lentijo, ha insistido en que las partículas radiactivas no se han encontrado en la chatarra, sino mezcladas en la tierra que llevaba la caja del camión, y ha apuntado que se trata de cobalto 60, «lo que hace muy probable que tengan relación directa con el suceso». «A priori, si se confirma que lo que se supone, que ha salido un camión de Ascó en estas condiciones, es un error. Qué duda cabe de que no tenía que haber salido», ha manifestado, y ha añadido que el titular de la central «debe reforzar todos los controles de materiales que entran y salen de la instalación».

Sanciones de 30 millones de euros

Respecto a los controles que se están realizando a 40 alumnos de ESO del colegio Maristas de Girona y a los tres profesores que visitaron Ascó el pasado 4 de abril, Lentijo ha asegurado que esta mañana se realizaron exámenes a diez niños, cuyas pruebas han arrojado «ausencia total de contaminación».

Una unidad móvil del CSN se ha desplazado este martes al colegio gerundense para efectuar la revisión, que es posible que se prolongue hasta mañana, aunque, según Lentijo, el riesgo real de contaminación es «muy remoto» porque durante la visita los escolares en ningún momento bajaron del autobús.

Además, se efectuarán exámenes radiológicos a unas 1.600 personas, en su mayoría trabajadores de la central, que han estado o siguen estando en la planta. Hasta ahora ya han sido examinadas más de 850 y no se ha detectado ningún «indicio» de contaminación, según el CSN.

La presidenta del CSN, Carmen Martínez Ten, ha asegurado que se va a aplicar la ley con todo el rigor para depurar responsabilidades y ha recordado que la sanción máxima es de 30 millones de euros.

Ten ha señalado que la intensidad de la radiación en el exterior de la central es «realmente pequeño» y que «es muy improbable» que el publico se haya visto expuesto a ella.

Greenpeace y Ecologistas en Acción denuncian ante la Fiscalía la fuga de Ascó

Greenpeace y Ecologistas en Acción presentarán un denuncia ante la Fiscalía por la liberación de radiactividad al medio ambiente por parte de la central nuclear de Ascó, en la que se pide una investigación sobre el suceso y el inicio de acciones penales al respecto.

Carlos Bravo, responsable de Greenpeace, ha explicado hoy en rueda de prensa que los últimos datos proporcionados por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) «demuestran que se han podido superar los límites de radiación para el público establecidos por la legislación». En este sentido, ha exigido que se haga pública la «cantidad real» de radiactividad liberada en este escape y que se realice un análisis «riguroso» de su posible impacto en todos los grupos de edad de la población.

Asimismo, las organizaciones ecologistas han enviado un escrito a la Comisión Europea (CE), acogiéndose a los artículos 35, 36 y 37 del Tratado de Euratom, pertenecientes al capítulo de Protección Sanitaria, para pedir su intervención en el caso. Greenpeace y Ecologistas en Acción solicitan a los servicios de la CE que «aclaren si toda la normativa aplicable ha sido adecuadamente respetada por la central nuclear, el CSN y las autoridades españolas».

Diario El País