La Comunidad de Paz de San José de Apartadó quiere nuevamente dejar constancia de acciones de terror que evindencian la búsqueda de aniquilar nuestro proceso.
Los hechos que ponemos a consideración del mundo y la historia son los siguientes:

– El sábado 2 de octubre de 2004 a las 4 p.m. en el retén militar ubicado en la vereda La Balsa, en la vía Apartadó-San José, fue detenida la menor de edad UBERLINA DEL SOCORRO DELGADO. Un uniformado que se presentó como reinsertado se le acercó y le dijo que ella era una guerrillera y que su alias era Lili; Uberlina le contestó que eso era falso, que ella no era guerrillera. Los
militares que estaban en el retén le dijeron que tenía que confesar e
incorporarse al plan de reinserción para trabajar con ellos. Ella dijo que no se
acogía a ningún programa porque no era guerrillera; al ver esto, el comandante
de la tropa que estaba allí empezó a gritarle y le dijo que si no colaboraba con
ellos y decía que era guerrillera le iba a pasar igual que a YORBELIS RESTREPO.

Uberlina, al verlos tan furiosos, dijo que aceptaba acogerse al plan de
reinserción. Entonces, como a las 7 p.m., la llevaron a la estación de policía
en Apartadó. Allí la policía y gente que se le presentó como la SIJIN, le
preguntaban por la guerilla, ella les contestaba que no sabía nada, que ella no
era guerrillera; le preguntaban por la comunidad y le decían que la comunidad
era guerrillera, que les colaborara testificando contra los líderes de la
Comunidad de San José diciendo que eran guerrilleros, especialmente contra
Wilson y Gildardo y otros. Uberlina les contestó que la gente de la Comunidad de
Paz eran neutrales, que ella vivía en la vereda Buenos Aires, que esa gente de
la comunidad no era guerrillera y no se le veía nunca en nada de guerrilla, que
ella no testificaba nada de eso. Enseguida la llevaron a ver el cadáver de
Yorbelis Restrepo para que la reconociera, ella la reconoció, luego la llevaron
a donde otro hombre que se le presentó como fiscal quien le preguntó que si a
Yorbeli la habían matado por ser guerrillera y mocita (compañera sentimental) de
Arturo, que no lo negara. Ella le contestó que Yorbelis no era guerrillera
porque ella tenía una tienda y tres niños pequeños y se le veía trabajando para
mantenerlos. Luego el supuesto fiscal le preguntó quién creía que había matado a
Yorbelis. Ella le respondió que creía que había sido el ejército porque ellos
(el ejército) la habían detenido y la habían amenazado con que le iba a pasar lo
mismo que le había pasado a Yorbelis si ella (Uberlina) se negaba a colaborar
con ellos. Uberlina le dijo al fiscal que ni siquiera sabía que habían matado a
Yorbelis mientras que el ejército sí sabía y que mientras decían que el cadáver
lo habían encontrado como a las seis, a ella la habían amenazado como a las 4 de
la tarde e incluso que el mismo ejército le amenazó directamente con hacerle a
ella lo mismo que a Yoberlis, o sea, matarla. Al otro día la Defensoría del
Pueblo llegó y le preguntó a Uberlina por qué había dicho que era guerrillera,
ella explicó que por las amenazas de que la mataban pero que ella no era nada.

Luego la defensoría la llevó a Bienestar Familiar y le decían que la mandaban a
Medellín para acogerse al plan de reinserción. Ella dijo que no, que ella no era
guerrillera y no se acogía a ningún plan, que quería volver a su casa, ellos le
dijeron que bueno que estuviera con la comunidad que ellos la protegían. Cuando
Uberlina subía de nuevo a San José el día 7 de octubre en el retén del ejército
de La Balsa se le acercó un capitán del ejército y le dijo que podía bajar
tranquila que ellos habían cometido un error, que podía estar tranquila.

– El sábado 2 de octubre de 2004, hacia las cinco de la tarde en el retén
militar ubicado en La Balsa, los militares advirtieron a un comerciante que
tiene una pequeña tienda en San José, y que en ese momento estaba llevando
compras para su tienda, que al que siguiera subiendo mercado a San José lo iban
a asesinar los paras; también le propusieron que para que no le pasara nada
trabajara con ellos ( Es de anotar que esa misma tarde a las 6:30 la comunidad
fue avisada del asesinato de Yorbeli Restrepo quien había sido retenida y luego
asesinada por los paramilitares).

– El domingo 3 de octubre hacia las 9 a.m. miembros de la policía le dijeron a
familiares de Yorbeli Restrepo en Apartadó, que todo estaba saliendo muy bien
para acabar con esa h.p. comunidad, que ya pronto iban a colocar un puesto de
policia en San José. También les dijeron que la policía ya sabía que la
comunidad se iba a desplazar si ellos estaban allí y por eso estaban preparando
la entrada de varias familias para meterlas en las casas, incluso con paras. Que
ahora sí estaba casi listo el final de esa h.p. comunidad.

– El miércoles 6 hacia las 10 a.m. un grupo paramilitar de cinco hombres ubicado
en tierra amarilla, lugar donde muchas veces permanecen los paramilitares y que
está ubicado a diez minutos del retén del ejército en La Balsa sobre la única
vía Apartadó-San José, fue detenido un comerciante que compra cacao; los
paramilitares le dijeron que tenía que vender el cacao en Apartadó y luego
volver a traerles el dinero; que advirtiera en San José que todo estaba
bloqueado y que, ahora sí, las condiciones estaban listas para acabar con esa
h.p. comunidad guerrillera.

Todos estos hechos evidencian indudablemente las acciones conjuntas de la Fuerza
Pública y los paramilitares para destruir la comunidad. Así mismo los planes de
judicialización desde montajes y mentiras se hacen evidentes Todo esto sucede a
pesar de que la comunidad se reunió el 28 de septiembre con el Vicepresidente
Francisco Santos quien afirmó que el Estado no buscaba destruir a la comunidad y
que el puesto de policía no se ubicaría dentro de San José.

Sin embargo, la realidad es otra y las acciones de muerte, robo y bloqueo
evidencian hechos que van en contravía de lo que se afirma en las reuniones. El
accionar paramilitar continúa igual al que hemos padecido durante ocho años y la
complicidad de las fuerzas militares es evidente. Estamos en medio de un bloqueo
de los paramilitares que se da justo en lugares vecinos a donde se concentran
los llamados diálogos entre paras y gobierno. Todo esto evidencia la farsa con
que se pretende engañar al país y al mundo entero.

Por ello acudimos a la solidaridad nacional e internacional para que los planes
de destruir la comunidad no se hagan realidad y no logren acabar con nuestro
caminar, así mismo que el bloqueo al que nos tienen sometido cese. Nosotros
seguimos firmes caminado con transparencia y no renunciaremos a la buscar el
respeto a la población civil en medio de la guerra. Creemos en construcciones de
paz desde la solidaridad, la comunidad, la neutralidad con los actores armados.
Agradecemos nuevamente su apoyo y solidaridad y sabemos que estos hechos atroces
no quedarán sin castigo ya que la humanidad y la historia juzgarán los crímenes
de lesa humanidad que vienen cometiéndose durante tantos años contra la
comunidad.

COMUNIDAD DE PAZ DE SAN JOSE DE APARTADO

Octubre 11 de 2004