Tres mil mujeres de toda Colombia recorrieron distancias de hasta 1.200 kilómetros hasta llegar al Putumayo, al sur del país, en una gigantesca manifestación femenina contra la guerra. Es una movilización que se repite desde hace seis años con un mismo mensaje: «ni un hijo más, ni un peso más, ni un día más para la guerra».
A finales de noviembre, para coincidir con el Día Mundial de las Mujeres por la Noviolencia, la Ruta Pacífica (organización antimilitarista femenina de Colombia) programa grandes movilizaciones en los sitios más golpeados por el conflicto. «Vamos donde nadie se atreve a ir», dice una de las organizadoras. Este año escogieron Putumayo para denunciar los efectos de la política antinarcóticos y las fumigaciones. «No a las fumigaciones; sí a la erradicación no violenta de la coca», es su posición. Este departamento llegó a tener más de 100 hectáreas de coca.
Hoy, luego de la agresiva lluvia de glifosato, han muerto hasta los cultivos alternativos. Son muchas además las dudas en cuanto a sus efectos sobre humanos y animales. Antes del viaje, las marchadoras enviaron mensajes a la guerrilla y a los paramilitares. Los llamaron a convertir en corredores humanitarios los trayectos que programaron recorrer.
No las detuvieron ni los atentados de las FARC, que días previos a la movilización volaron en la zona 40 pozos de petróleo. Con ollas y avionetas de cartón esparcieron semillas «para que el alimento nunca falte» en Putumayo. Más información en la web del MOC-Carabanchel.