El ministro alemán de Defensa, Peter Struck, anunció en rueda de prensa en Berlín, que esta reforma «será un gran paso» en el concepto de las «nuevas fuerzas armadas federales alemanas (Bundeswehr) 2010» que ha elaborado su cartera.
«El proceso de adaptación es doloroso, pero inevitable», agregó Struck, saliendo al paso de las críticas de la oposición y de las autoridades muncipales que se verán afectadas por los cierres. Algunos alcaldes han manifestado ya su seria preocupación por los planes del Ministerio de Defensa y han anunciado que presentarán demandas judiciales por daños y perjuicios.
La mayoría de los cierres tendrán lugar en regiones del oeste de Alemania, como Baviera, Baja Sajonia, Renania del Norte-Westfalia, Hesse y Schleswig-Holstein, pero todo el país se verá afectado.
Según el plan, el 56% de las unidades militares que serán cerradas tiene menos de 100 personas y una treintena de instalaciones menos de diez efectivos. Nueve de las bases tiene más de un millar de personas. También serán cerrados hospitales y campos de maniobras militares.
El plan, presentado en enero al Parlamento federal alemán (Bundestag), se inscribe en el marco de una vasta reorganización de las fuerzas armadas que permitirá el ahorro de 26.000 millones de euros antes de 2010.