Una docena de personas hemos andado lentas por la estación de Abando en Bilbao hoy a las 8 de la mañana. El contraste con las prisas de la gente era muy grande, algunas frenaban sorprendidas, ó se enfadaban «No me dejas ir a mi ritmo, tengo prisa» decían «¿y tu no me dejas ir a mi ritmo lento?» era la respuesta. Hemos repartido un texto titulado «RECUPERAMOS LA LENTITUD EN UN MUNDO QUE VA CADA VEZ MÁS RÁPIDO» y llevabamos en el pecho un cartelito que decía «Lasai», «Que no te empujen», «Frena», «Jende lasaia gara» ó «¿Para quien corres?» que ciertamente despertaba el acuerdo de la gente. Finalmente Adif a llamado a la ertzaintza que nos ha identificado y expulsado, y es que por lo visto ir despacito es un grande delito.

Abando, un viernes cualquiera a las 8.00h de la mañana. Sonido de tacones apresurados, una multitud de piernas que mueven mentes dormidas. El tiempo apremia, ni un minuto más ni un minuto menos para empezar con la rutina diaria, vidas que se rigen por las manillas de un reloj.

Gentes diversa con maletas de tamaños diversos pero predominando sobretodo los bolsos de mano pensados para viajes de corta estancia, de ida y vuelta, aunque de distancia indeterminada. Hay los que se van a la fábrica de Gran Bilbao, los que van a la oficina a Donostia o los que se van a la reunión semanal de empresa a Madrid.

Del emigrante que se hacía la maletas seleccionando con melancolía sus pertenencias
más preciadas hemos pasado al viajero acostumbrado estándar, al trabajador moderno de hoy que no pierde tiempo en hacerse la maleta y prefiere ir de compras en el centro comercial de la misma estación en los tiempos de espera. Cepillos de usar y tirar, botes de pasta de dientes de un solo uso y peines de plástico malo están en sus maletas.

Los móviles suenan y los portátiles se agolpan en las zonas wifi de la estación. Allí los tiempos de espera se solventan chateando en cualquier página web o comunicándote con lejanas amistades del otro lado del mundo. A nadie se le ha ocurrido entablar conversación con los que tiene al lado. Bienvenidos al mundo de la comunicación y tecnología que tanto nos venden: teléfonos móviles de última generación, ordenadores portátiles siempre a disposición, vuelos de avión cada vez más asequibles, coches con GPS con los que no te perderás y no perderás tiempo y trenes de alta velocidad con los que la distancia dejará de ser un obstáculo para los inversores conquistadores de hoy.

Todos los pasos que da esta sociedad los determina el sistema económico que impera, la sed de los grandes empresarios que lo encabezan son las verdaderas demandas que dicen haber y a todo el resto que quedamos no nos dejan otra posición que la de ver cómo están destruyendo irreversiblemente todo cuanto nos rodea.

Nos arrastra un sistema y un modelo del que no queremos formar parte y por el que no dejamos de sentirnos empujados.

Fotos en Indymedia Euskal Herria

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2 thoughts on “Recuperamos la lentitud en un mundo que va cada vez más rápido”
    1. Recuperamos la lentitud en un mundo que va cada vez más rápido
      ¿Conocéis el movimiento internacional Slow-food?
      No sólo trabajamos por conservar sistemas de producción tradicionales sino que procuramos recuperar el placer de lo bien hecho, a su tiempo…en sazón, y luchamos por recuperar alimentos en peligro de extinción y que sus productores reciban una remuneración justa.

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