Una nueva muestra de cómo un grupo de canallas y asesinos ganaron la guerra y gobernaron este país durante 40 años, y de cómo la Iglesia se posicionó de su parte participando cómo uno mas, de los elementos fascistas que se unieron para ganarla y traicionar, derrotar y asesinar impunemente al pueblo. Con la honrosa excepción de algunos sacerdotes que, no aceptando tanta vejación y felonía, se posicionaron del lado de los débiles y fueron por ello represaliados.