
Otro mundo es posible. Un mundo sin ejércitos.
Carta abierta a la ministra Carme Chacón
Estimada ministra, seguramente que no me recuerdas porque sólo hemos compartido algún almuerzo rápido de trabajo y saludos esporádicos cuando estuve en política durante una legislatura. No te escribo para recordar aquel tiempo de actividad parlamentaria, sino por su actual condición de ministra de Defensa y para pedir la legalización de la objeción fiscal que practicamos algunas personas. El porcentaje de nuestros impuestos que deberían ir a tu ministerio los destinamos a alguna entidad alternativa de carácter social porque creemos que los ejércitos son una cosa de alta peligrosidad, cara y obsoleta, aunque respetamos quien cree lo contrario. En mi caso, presento alegaciones y recursos cuando Hacienda me reclama las cantidades que he desviado y, finalmente, como no pagaré voluntariamente, me embargaran, lo que no me satisface.
El grupo de objetores fiscales de las comarcas gerundenses este año hemos decidido iniciar un tiempo de reflexión. La campaña tiene difícil alcanzar nuevos objetivos a corto plazo y por esta razón no haremos la presentación colectiva de nuestras declaraciones de renta con objeción fiscal y limitar las intervenciones públicas. Estamos contentos de algunas mejoras que hemos conseguido en los últimos años, como el reconocimiento que no soy culpable por parte del Tribunal Superior de Justicia y, en consecuencia, que no tengo que pagar multas por ser objetor (sentencia núm. 206 del 24 de febrero de 2006). También en fecha de 28 de marzo de 2006 el grupo de Esquerra Republicana de Catalunya al Congreso, con nuestro apoyo, presentó un proyecto de ley por el reconocimiento de la objeción que, aunque no prosperó, obligó a argumentar ya tomar posición los diferentes grupos parlamentarios. Hemos tenido el apoyo de una buena cantidad de personas, algunas de ellas se han sumado a la objeción. Igualmente instituciones, entre ellas el Ayuntamiento de Girona, han firmado en acuerdo de gobierno posiciones favorables a nuestras reivindicaciones. La reflexión que ahora iniciamos, agotada la vía judicial, es para intentar encontrar nuevas fórmulas para conseguir lo que nosotros, y tantas personas de todo el país, pretendemos en último término: un mundo sin ejércitos. Personalmente seguiré haciendo objeción y concienciando de la inutilidad de tanta provocación armamentista. Advierto siempre a hipotéticos candidatos que la objeción es un tema que no se puede frivolizar, que uno tiene que objetar sólo cuando lo ha meditado completamente y, sólo entonces, si la conciencia le dice que debe hacerlo, es éticamente justo. Estudié derecho constitucional (la apasionante asignatura de la que fuiste profesora en la Universidad de Girona) y esta circunstancia me priva de alegar ignorancia sobre la responsabilidad de la objeción. Estamos obligados a respetar la ley que nuestros legítimos representantes han aprobado democráticamente. Por eso mismo, la excepcionalidad de alguien que por razones de conciencia objeta, debería ser escuchado y encontrar una solución. En nuestras declaraciones de Hacienda podemos elegir entre marcar la casilla de la Iglesia o la casilla de entidades sociales. No se podría introducir algo parecido en el caso que nos ocupa?
La autoridad, no la verdad, hace la ley, opina Hobbes en el capítulo 26 del Leviatán. Las leyes son fruto de estos difíciles pactos sociales entre fuerzas desiguales. Las leyes no las elaboran los más justos, ni los mejor preparados. El estado de derecho sitúa la ley (legalidad) por delante de su valor (legitimidad). Es más importante el derecho que la ética, y eso es precisamente lo que nos da fuerza a los objetores al considerar que tenemos el derecho y el deber, de combatir la ley injusta. Por los objetores, primero está la justicia, después la ley. Aristóteles consideró acertadamente que no es la justicia la que hace los justos, sino los justos los que hacen la justicia. ¿Dónde estaría la humanidad si a lo largo de la historia tantas mujeres y hombres no se hubieran esforzado para hacerlo realidad? Lo que te pido como ministra es que permitir que justicia y ley caminan hacia la misma dirección. Sería un paso adelante aunque, cuando esto se consiga, seguiré lidiando porque lo que muchos objetores queremos no es sólo el derecho a serlo; el objetivo es poner fin a los ejércitos, no te quiero engañar.
Confío que como ministra de Defensa nos ofrezcas alguna alegría. Me gustó saber que te proclamas pacifista. Personalmente me decanto más por intentar ser pacífico y pacificador, pero este no debe ser motivo de discrepancia. Amo la paz (quien no lo ama?) Y entiendo que se tenga que utilizar la fuerza para defenderla, excepcionalmente. Por eso reclamo la existencia de un cuerpo de policía internacional para garantizar posibles extralimitaciones ciudadanas. No hay nada más y se debe terminar la pretendida forma de limpiar la imagen de la barbarie diciendo que los ejércitos son cuerpos de paz, que realizan misiones de paz. El militar está bien entrenado para la guerra, no para promover la paz. Las misiones de paz deben confiar a civiles y hay personas muy bien preparadas para lograr acuerdos mediante la resolución pacífica de conflictos.
Haz lo posible para poner fin a una situación desmedida, obscena y opaca. Desmedida porque el gasto militar española cada día de este año 2008 asciende a 51,85 millones de euros (422 euros por habitante / año). Con un incremento respecto al año 2007 de un 27,7%! Obscena, porque un solo helicóptero Tigre vale lo mismo que atender la atención social durante un año a 30.000 personas en necesidad extrema (suma, por favor, todos los helicópteros, tanques, misiles, aviones, fragatas, portaviones, submarinos, etc. ). Opaca, porque a pesar de las modificaciones legales, sigue el secreto de estado en el comercio de armas. No sabemos el tipo de arma que se exporta, ni la empresa fabricante, ni el nombre del comprador, ni si es empresa privada o pública.
Alguien debe hacer el primer paso para frenar la carrera armamentista y tanto despropósito. ¿Por qué no puedes ser tú?
29/05/08
Carta del objetor fiscal al Gasto Militar Joan Surroca Sens a Carme Chacón
De acuerdo con todo, excepto con la pregunta final: «Porque no puedes ser tu?»
Pues porque el ministro (o ministra) de «defensa» esta para justamente lo contrario: Asegurarse de que todo siga igual, sobre todo el presupuesto.
En la mente de la ministra lo que hay son «puestos de trabajo», y asi no se puede evolucionar.
internete
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PD: Un «Puesto de trabajo» es la unidad basica de medida de la «resistencia al cambio social» en el Sistema Internacional de Unidades, mas conocido como «Sistema Metrico Decimal».
Hay politicos que se resisten al cambio con «R puestos de trabajo» de resistencia, y hay empresarios que impiden el cambio con «Z puestos de trabajo» de impedancia.
En realidad a los militares les da igual el asunto del gasto militar…
Siempre que este claro que «sus puestos de trabajo» esten garantizados, of course. Solo algunos militares que por su situacion en la red de influencias chupan de los presupuestos directa o indirectamente, saben a donde van a parar todos esos millones de euros, que son de todos nosotros.
Carta del objetor fiscal al Gasto Militar Joan Surroca Sens a Carme Chacón
Miren: Ni siquiera es necesario (aunque no quiero que se me malinterprete y abogo porque se siga haciendo, por supuesto), hacer objecion fiscal al gasto militar…
Simplemente se trata de mover menos dinero de curso legal, intentando mantener las necesidades basicas cubiertas.
Me explico: Por cada euro que uno cobra o gasta, el estado se queda un 16% de IVA (16 centimos), un 18% de IRPF (18 centimos), la banca un 6% de interes (6 centimos), y asi sucesivamente…
Total: Cada vez que mueves un euro, dedicas 40 centimos del mismo a mantener este sistema de explotacion del hombre por el hombre y de la naturaleza por el hombre.
De estos 40 centimos, unos 6 o 7 van para el ministerio de «defensa».
De forma que si eres trabajador, aproximadamente dedicas unos 5 meses al año de tu tiempo, en trabajar para mantener el sistema. Los otros 7 son para ti y tu familia…
internete
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PD: ¿Y como se sale de este laberinto? Facil: Moviendo menos dinero «de curso legal», y haciendo mas trueque «de curso moral».
Nadie tiene todo lo que yo necesito, ni necesita todo lo que a mi me sobra, pero siempre hay alguien que quiere algo de lo que a mi me sobra, y le sobra algo de lo que yo necesito.
Asi que solo tengo que buscarle y encontrarle, y entenderme directamente con el, sin dinero de por medio.
El estado y la banca no pintan absolutamente nada.
Y con su pan se coman su «Crisis» y sus «Misiones de paz»…
Carta del objetor fiscal al Gasto Militar Joan Surroca Sens a Carme Chacón
Ahí estoy contigo, internete 1234567.
¿Se apunta alguien más?
Un abrazo.