
Enviado por Raúl Herrera Labarca
En El Mercurio del 31 de Enero, aparece el artículo «Desarrollar algunas destrezas puede ayudar a mejorar el ánimo y encontrar la felicidad»
Me parece importante recalcar algunos de los puntos encontrados en la investigación, no es posible explicarla sólo por la genética, o por las circunstancias de la vida que nos toca vivir; hay un grado de libertad que podemos ejercer para generar nuestras actitudes: Ser agradecido, amable y desarrollar ideas para el futuro son actitudes que demostraron ser eficaces.
Nos cuenta del curso de felicidad que han desarrollado en Harvard, enseña sobre temas como autoestima, empatía, amistad, amor, logros personales, creatividad, espiritualidad y humor.
En el libro «The how of happiness», la autora de la investigación, Sonja Lyubomirsky sostiene que pequeñas acciones hacen una gran diferencia. Algunos consejos:
– No darle vueltas a las cosas:
– No quedarse pensando en las cosas negativas.
– Escribir las experiencias desagradables y aprender a reconocer los pensamientos pesimistas.
– Disfrutar de las cosas simples.
– Recurra a un buen recuerdo cuando esté triste.
– Cultivar el optimismo:
– Cada noche escoja qué fue lo mejor de su día.
Y sincrónicamente, (y he aprendido a hacerle mucho caso a estas sincronías) el mismo día leo el post de Gustavo Jiménez, «meditar es vivir plenamente sin hacer daño» con un detallado reporte sobre la meditación, sus orígenes, sus ventajas, sus diferentes aproximaciones, su difusión en occidente, la influencia de los Beatles, las investigaciones científicas, y termina con la siguiente invitación que copio textualmente
«El llamado “el hombre más feliz de la tierra” Mathieu Ricard, monje budista francés de los Himalayas, (año 2004) habla en este video por si mismo acerca de la felicidad.»
Con mucho humor se explaya en su interpretación. No me siento competente para hacer un sumario de este video, lleno de humor. Invito a alguno de mis lectores a colaborar en este punto.
Sus recomendaciones para la felicidad apuntan a generar en el Ser la «plasticidad emocional», contentarse con lo que tenemos y de esa forma lograr:
– Vejez: Cuando la agudeza mental y la acción disminuyen, es tiempo de experimentar y manifestar cariño, afecto, amor y comprensión.
– Muerte: Forma parte de la vida, rebelarse es ir contra la propia naturaleza de la existencia. Sólo hay un camino: aceptarla.
– Soledad :existe una manera de no sentirse abandonado: percibir a todos los hombres como parte de nuestra familia.
– Alegría: Está dentro de cada uno de nosotros. Sólo hay que mirar en nuestro interior, encontrarla y transmitirla.
– Identidad: No es la imagen que tenemos de nosotros mismos, ni la que proyectamos. Es nuestra naturaleza más profunda, ésa que nos hace ser buenos y cariñosos con quienes nos rodean.
– Conflictos de pareja minimizarlos. Es muy difícil pelearse con alguien que no busca la confrontación.
– Familia: Requiere el esfuerzo constante de cada uno de sus miembros, ser generoso y reducir nuestro nivel de exigencia.
– Deterioro físico: Hay que aprender a valorarlo positivamente. Verlo como el principio de una nueva vida y no el principio del fin.
– Relaciones sociales: Es más fácil estar de buen humor que discutir y enfadarse. Lo ideal es seguir siendo como somos y utilizar siempre que podamos la franqueza y la amabilidad.
– Felicidad: Si la buscamos en el sitio equivocado, estaremos convencidos de que no existe cuando no la encontremos allí.
Gracias a la vida por estas sincronías, gracias Gustavo por este regalo.