
La Haine – Valladolid
III Jornadas contra el sistema penitenciario: «Trabajo y Cárcel»
La charla se desarrolló en La Casa de las Palabras, a cargo del Observatorio de lo Penal de Barcelona.
En este observatorio existe un grupo de investigación, el cual viene desarrollando un trabajo, desde 2004, sobre este tema, centrándose en lo socio-jurídico-penal y siempre desde una perspectiva crítica. Parte de que el sistema no se centra en las causas de los problemas ni situaciones o circunstancias que hacen que una persona ingrese en prisión, ni le interesa, ya que un delito es un interés social, económico y político.
Se centran en las consecuencias del encarcelamiento, dividiéndose en varios grupos de trabajo dependiendo del tema a investigar: menores, mujeres, torturas, ordenanzas cívicas, etcétera. Como no les dejan entrar en la prisión, se tienen que basar en las narraciones e historias personales de ex-reclusos o de familiares y personas que les visitan. La primera conclusión a la que llegan es que el sistema penitenciario no sólo afecta a las personas que están entre sus muros. Una de las partes más perjudicada es la familia, siempre y cuando tengan contacto con el preso, y en especial las mujeres, ya que generalmente son las que se encargan de todo.
La consecuencia más grave es la condición económica en la que se encuentra el preso y su familia nada más entrar en la cárcel. Desde un principio generalmente ya están en una situación de precariedad, pero los que no lo acaban estando. Algunas de las razones son:
– Contratación de la defensa: la mayor parte de las veces la familia o el preso no quieren un abogado de oficio, pues no les da confianza, por lo que contratan a otro, el cual puede llegar a cobrar 150 euros la hora. A lo que hay que sumarle los gastos de los traslados, el acompañamiento y la defensa en el juicio, más la preparación, la cual puede suponer hasta mil euros.
– En muchos de los casos era la persona presa la que acarreaba con los gastos familiares, por lo cual esta función tan importante ya no es ejercida por nadie.
– Ubicación de la prisión, ya que pueden llegar a aumentar los gastos derivados del encarcelamiento. Dependiendo del centro, puede costar 6 euros a la semana o pueden llegar a suponer 30 ó 40.
– Características de la condena. Cuanto más larga sea esta, mayores serán los gastos de mantenimiento, ya que se alargarán en el tiempo también.
– Visitas: repercutirán en el ámbito laboral de los familiares, más si la prisión está mal comunicada. En cuanto se publicó este asunto, el ayuntamiento de Barcelona lo desmintió. Para solucionarlo decidieron fijar las visitas a lo largo de toda la semana, lo que supuso el empeoramiento de estas.
– Condenas económicas: pago de la responsabilidad civil. Si la familia no puede pagarlo el preso no tendrá derecho ni a la condicional, ni al tercer grado, por lo que tendrá que cumplir la condena en su totalidad.
Respecto al trabajo remunerado, sólo el 18% de los presos tienen acceso a él. La cárcel donde más cobran es la de Figueras. En la Modelo reciben 2’32 euros la hora, encontrándose en peor situación las prisiones de menores y de mujeres.
A todo esto hay que sumarle que los presos no tienen derechos laborales. No pueden sindicarse, ni cobrar una baja, más todo el abuso que esto supone.
En el momento de salir de prisión la situación económica no mejora. A las familias les supone una sobrecarga mayor pues se tienen que hacer cargo de su mantenimiento ya que tienen muchas dificultades para encontrar un empleo y para la primera ayuda económica tienen que esperar dos meses. Muchos de los presos deciden no trabajar cuando se acerca su libertad, ya que la prestación económica es de 18 meses y si no trabajan ésta es mayor.
Otras consecuencias graves son a nivel psicológico. La familia sufre una separación forzosa, pero en peor situación se encuentran los niños. La angustia se normaliza, se vive con ella.
Para finalizar la charla, se sacaron las siguientes conclusiones:
– Las familias también están sometidas al régimen penitenciario.
– 65 mil personas presas en el estado español, sin contar las familias y conocidos, personas directamente afectadas, por lo que el número es mucho mayor.
– Las consecuencias para estas familias no son aisladas. Aún así, la familia la mayoría de las veces les sigue apoyando. La situación es indescriptible cuando los presos no pueden contar con ella.
– Problemas de orden penitenciario. Indignante trato directo tanto a la familia como al preso, al igual que las condiciones laborales. Abuso en las colas para las visitas, falta de espacio para las familias (en especial para los niños o personas con problemas de movilidad), deficiente sistema sanitario, etc.
Se indicó que si se aplicase correctamente su propia normativa la calidad de vida de los familiares mejoraría.
A continuación tuvo lugar un debate bastante interesante, donde se tocaron varios temas:
Uno de ellos fue el centro penitenciario de menores Zambrana de Valladolid. Se señaló que buena parte de la cárcel la han construido los chavales en talleres obligatorios, los cuales no están reflejados en la legislación. Para estas obras, como por ejemplo, la sala de visitas, el centro recibe subvenciones, pero se desconoce que se hace entonces con el dinero destinado a este fin.
Otro asunto importante del que se habló fue la división sexual del trabajo en prisión. En Villanubla (Valladolid), existen dos talleres de empleo al los cuales sólo tienen acceso los hombres. Éstos no están dados de alta en la Seguridad Social. Para mujeres existen talleres de costura, limpieza y mantenimiento, etc. Se denominan destinos, los cuales son utilizados para acceder a puestos de trabajo, por lo que se favorece la competitividad y los favoritismos.
En la cárcel de León se tiene que realizar un año de destino de limpieza y mantenimiento sin dar ninguna clase de problema. A continuación, es otro preso, al que han denominado Cabo, el que decide si tienes beneficios penitenciarios o no, algo que debería ser un derecho de todos los presos, a parte de ser una situación totalmente obsoleta desarrollada ya durante el sistema franquista.
También se trataron las pensiones no contributivas que reciben los familiares. Estas rondan los 300 ó 400 euros mensuales, dependiendo de la comunidad autónoma y de la situación en la que se encuentre la familia (si hay menores a su cargo, personas con discapacidad, etc.). De ello les descuentan la manutención del preso, es decir, pagan para que coma y duerma allí.
Si el preso cobraba antes de ser encarcelado el Ingreso Mínimo de Inserción, o cualquier otra prestación económica que se les concede a personas o unidades familiares para atender sus necesidades básicas, en el momento de entrar en prisión dejan de tener acceso a ello, por lo que sus hijos carecen de manutención.
En relación a las comunicaciones íntimas entre los presos y sus parejas se leyeron las narraciones de dos mujeres, en las cuales denunciaban el trato denigrante al que eran sometidas. Muchas veces dependía del funcionario de turno. Exponían que son tratadas como si fueran prostitutas y carecen de intimidad. La duración de estas frías comunicaciones es de hora y media. Quince minutos antes suena una alarma y un funcionario les avisa. En el momento en el que se les acaba el tiempo el preso tiene que salir deprisa, ya que sino es castigado. Tienen la obligación de mantener un contacto físico una vez al mes, sino deben esperar más tiempo, por lo que ello deriva a situaciones traumáticas y de culpabilidad para las mujeres.
Se habló también sobre las llamadas de teléfono. La única compañía que pueden utilizar es Telefónica. Por lo que esta empresa hace negocio con ellos. Las llamadas tienen una duración máxima de 5 minutos y solamente pueden llamar a los números que se les autoriza. De estos se quedarán las facturas, lo que supone que tienen acceso a todos los datos e información, prescindiendo del derecho a la intimidad y castigando por ello a todo el entorno del preso.
Las familias simplemente pueden llevarles ropa y libros o revistas. Cualquier otra cosa lo deben comprar los presos a través de los demandaderos, estando los modelos y marcas de televisión, radio, etc. ya establecidos. Uno de los asistentes comentó que sólo se podían comprar en el Corte Inglés.
Para terminar, la ponente señaló que con este trabajo quieren eliminar el ideal de la prisión. La investigación llegó primero a la administración. No pretenden mejorar el sistema penitenciario, sino poner sobre la mesa estas situaciones injustas. Apuntó que, aunque el primer problema es la cárcel, no quita de mirar esas pequeñas cosas que derivan de ella.