Con toques de queda ilegales en distintos sectores de la ciudad, requisas en pleno centro de la ciudad, motivadas por el autodenominado Bloque Centro, un toque de queda decretado por la Alcaldía Distrital en la Localidad de Chapinero, a causa de la muerte de un joven por movimientos de droga, los jóvenes de la ciudad siguen siendo criminalizados, estigmatizados, excluidos y reclutados en contra de su voluntad por los distintos grupos armados legales e ilegales.

La Acción Colectiva de Objetores y Objetoras de Conciencia, ACOOC, hace pública su preocupación por estas dinámicas, replicadas por una Alcaldía abanderada con las políticas sociales del Partido «Polo Democrático». En este y otros sentidos, manifiesta su inconformidad con la jornada de reclutamiento que se llevará a cabo el próximo lunes 9 de febrero, en los distintos Coliseos de Bogotá, por parte de las Fuerzas Armadas del Estado.

Vemos con suma preocupación la realización de dicha jornada, tanto más cuanto que el incremento en infraestructura militar anuncia mayor reclutamiento y, por consiguiente, mayores índices de caídos en combate. Sabemos por supuesto que estos caídos son jóvenes de los sectores menos favorecidos de la sociedad, que son arrancados de su hogar y trabajo para empuñar un arma.

El Ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, reveló en días pasados la adquisición de 15 helicópteros Black Hawk para el Ejército, 12 helicópteros de combate y aviones de transporte para la Fuerza Aérea, 13 aviones Kfir, 60 botes para la Armada y un importante número de automóviles y motos para la Policía Nacional. Estos gastos se realizaron en material de comunicación, movilidad e inteligencia integrado en un paquete de $8,6 billones. [1]

Esta jornada de reclutamiento se realiza con el antecedente de más de 30.000 mil jóvenes reclutados el 12 de febrero de 2008, fecha que fue recordada como la más grande en cuanto reclutamiento de la historia de Colombia. Y otras jornadas más que se presentaron en el transcurso del año, lo que permitió evidenciar que el fortalecimiento de la llamada «Seguridad Democrática» del actual gobierno se concreta en la puesta de carne de cañón de miles de jóvenes.

Además que se da en el contexto de amplias irregularidades tales como el cobro de una libreta provisional a jóvenes menores de edad, desconocimiento del trato especial a personas en condición de desplazamiento, omisión de las causales de excepción y aplazamiento, entre otras.

Exigimos al Estado colombiano avanzar en políticas reales que vinculen a los Derechos Humanos como salida a la crisis humanitaria que vive el país, de suerte que se respete, entre otros aspectos, el derecho de los jóvenes a la libre circulación por la ciudad y se omitan las constantes referencias de éstos a la criminalidad. Además de buscar salidas reales a la superación del conflicto social, político y armado que vive el país, lo que redundaría en la disminución del pié de fuerza, esto es, en la reducción del reclutamiento de jóvenes a la guerra.
Hacemos pública nuestra inconformidad con estas jornadas de reclutamiento por parte de las Fuerzas Armadas del Estado, poniendo en el plano de la opinión pública colombiana nuestra postura de Objeción de Conciencia a la guerra, a sabiendas de que el conflicto armado interno obedece a causas estructurales que van más allá de la confrontación directa y merece una salida humanitaria y negociada.
Bogotá, 4 de febrero de 2009


[1] El Tiempo. 27 de enero de 2009