
Declara que no participó en la recogida de pruebas
El ‘secretario’ del atestado del Cougar sólo hizo funciones de escolta
Roberto Benito | Madrid
La investigación sobre la muerte de 17 militares en un helicóptero Cougar el 16 de agosto de 2005 en Afganistán, puesta en su día como ejemplo de transparencia y profesionalidad, sufrió la semana pasada un golpe de credibilidad.
El sargento primero que figura en el sumario como secretario del atestado dijo al juez que no participó en ninguna de las diligencias que se realizaron y que él sólo hizo funciones de escolta para un superior y para el entonces ministro de Defensa, José Bono.
La declaración se produjo el miércoles en el Juzgado Togado Militar número 11 de Madrid, que instruye el caso, después de que éste fuera reabierto en septiembre del año pasado.
Como secretario del atestado, el sargento debería haber participado en todas las primeras diligencias, incluyendo el levantamiento de los cuerpos de los fallecidos, la recogida de todas las pruebas y los interrogatorios que se hicieron en un pueblo cercano.
Sin embargo, el sargento aseguró ante el juez que no tuvo «participación alguna en la confección del atestado» y que «únicamente acompañó al teniente coronel jurídico». Sobre los interrogatorios realizados en un pueblo cercano a varios testigos, explicó que él no accedió al lugar. También aseguró que se le comunicó su nombramiento como fedatario del informe con posterioridad a haberse recogido todos los restos.
Diario El Mundo

El CNI niega al tribunal todos sus informes del «caso Cougar»
16 Marzo 09 – Diego Mazón
madrid- Casi cuatro años después de que diecisiete militares españoles murieran al sur de la localidad afgana de Herat al caer el helicóptero Cougar en el que viajaban, la instrucción del caso sigue abierta. Y en medio de esta fase del juicio que se sigue por el accidente, el tribunal ha solicitado al Centro Nacional de Inteligencia (CNI), los informes que durante la investigación del siniestro realizara en la zona. Pero se ha encontrado de bruces con un «no». El secretario de Estado director del Centro, Alberto Sáiz, ha denegado al tribunal militar que instruye el caso cualquier informe que se pudiera haber realizado sobre las circunstancias del accidente, los interrogatorios, las pesquisas que hicieran o incluso la reivindicación como ataque que al día siguiente de los hechos realizó el mulá Dadulá, supuesto líder talibán.
Supuestamente el mensaje reivindicativo que emitieron varias cadenas de televisión británicas no se investigó porque tanto la OTAN como el Gobierno no lo consideraron creíble. En todo caso, de haber un informe sobre el mulá Dadulá, no verá la luz si el Consejo de Ministros no lo considera oportuno. Pero ni ese ni otro sobre seguridad en vuelo que respecto a los hechos de aquel funesto 16 de agosto de 2005 elaboraron tanto el CNI como las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (Famet) y que han solicitado los abogados. Ambas cuestiones están clasificadas como «secreto» casi cuatro años después del siniestro. El tribunal había pedido al Centro «cuantos informes, notas o documentos similares hayan sido elaborados por miembros del CNI o personal del mismo sobre la investigación de las causas, motivos y, en su caso, autores que pudieran haber tenido relación directa o indirecta» con los hechos que se instruyen. El director de los servicios de inteligencia responde con un «no» tajante amparándose en la ley reguladora del Centro y en la de Secretos Oficiales. Además, remite a quien es competente para desclasificar cualquier supuesto documento que estuviera en poder del CNI, el Consejo de Ministros. Así que ahora el juzgado deberá decidir si solicita a la ministra de Defensa que remita esos documentos, previa aprobación del Consejo. Del mismo modo, está pendiente de recurso la declaración del piloto y la tripulación del segundo helicóptero. El caso se ha reabierto después de que en un primer momento la instrucción no contara con abogados de las familias, algo que ahora sí ocurre puesto que Mariano Casado, secretario general de AUME, representa al padre del piloto fallecido.
Diario La Razón