
El ciudadano apolítico es político y todavía más que el político. Pero no lo reconoce, o lo que es peor: no lo sabe.
Se aparta de cualquier filiación partidaria agitando la bandera Argentina. Aún votando lo hace a disgusto y enseguida que vota se arrepiente. Si por él fuera el voto sería calificado. Y él se incluiría como votante.
Habla con desprecio de los políticos; y aún más de quienes están en funciones públicas. Y proclama que ningún gobierno le dio nada y que es más lo que le quitan. Es proclive a creer en cualquier dicho o rumor que descalifique a un gobernante o lo acuse de corrupto.
El ciudadano apolítico repite frases como que “los que no trabajan es porque no quieren”. “Los sindicalistas son una manga de ladrones”. o ” Aquí lo que hace falta es disciplina”. Extraña el orden de las dictaduras. Y no entiende que haya que esclarecer tragedias del pasado.
El ciudadano apolítico se horroriza más por la inseguridad que por el origen social que la provoca. Se aterra más ante un delincuente morocho que ante uno rubio. Aún siendo él morocho. Podría aplaudir un linchamiento sin juez, solo por sospechar del ajusticiado. Reniega de los fallos que no condenen a cadena perpetua y desprecia a los abogados defensores. Le atraen los líderes episódicos que enfrentan al poder público con rigor cívico; así como los líderes populares le parecen ramplones.
Cree en Dios, pero descree de quienes creen en otros dioses, o no creen. Pregona no tener prejuicios contra nadie salvo contra los que se los merecen.
Piensa que hay demasiada inmigración; que no es la apropiada. Considera también inapropiados a los homosexuales, travestis y prostitutas. Sólo sale a la calle cíclicamente por arrebatos que él llama espontáneos, aunque se autoconvoque con intención por cadena de Internet o por teléfono. Nunca esos arrebatos expresan demandas laborales y nunca coinciden con los trabajadores.
Siente placer en demostrar descontento público. Y que esa demostración luzca diferente a las otras marchas de gente heterogénea y desordenada a la que traen de cualquier parte. Por eso protesta por el barrio; para que al lado suyo estén otros como él: no distintos.
Cree no estar ideologizado: no comprende que su apoliticismo es ya una ideología. Solo sabe quienes son los enemigos: llevan la marca en el orillo: siempre hablan de la desigualdad y la pobreza.
Está seguro que el país sería mejor sin políticos, sin vagos , sin delincuentes, y sin razas indeseables. Pero no explica cómo lo conseguiría y quien estaría a cargo del diseño. Acaso imagina un gran gerente nórdico, y un gabinete de técnicos impolutos que gobernaran con un barbijo.
El ciudadano apolítico presume estar en una posición neutra en el centro perfecto. Pero está a la derecha”+ (PE)
Fuente: http://www.continen tal.com.ar/ noticias/ 618299.asp
(*) Osvaldo Barone, escritor, periodista y docente.
El ciudadano «apolítico»
Bastante descentrado de lo político su comentario, que nada tiene que ver con discriminar personas….
Yo me declaro apolítico y mi crítica concreta es en la actividad política (partidista o ideológica) y no se amplía a otros ámbitos.
Sondee opiniones en lugar de escribir despreocupadamente señor Barone. Si su opinión tiene un fin creativo lo respeto, pero investigue un poco más si es lo contrario. Aunque soy de Chile no dejó de llamarme la atención su artículo.
El ciudadano «apolítico»
Pues yo estoy MUY DE ACUERDO CON EL ESCRITOR DEL ARTICULO (desde España). Siento decirle que aunque probablemente poco pedagógico el artículo da en el clavo de una nueva clase social, de aquéllos que se dedican a señalar con el dedo, aquéllos que se sienten por encima del sistema democrático, que lo desprecian pero que en definitiva (simplemente no saben entenderlo) o no quieren participar en él que es peor. En tanto en cuanto la política lo afecta a todo en la vida como diría BERTOL BRECHT Título: El peor analfabeto es el analfabeto político – Bertolt Brecht
Texto del artículo:
El peor analfabeto es el analfabeto político
No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos.
No sabe que el costo de la vida, el precio del poroto, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas.
El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política.
No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado, y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.
Bertolt Brecht
La política lo es todo y de la misma manera que no podemos dejar de sentir o de pensar sobre todo lo que ocurre a nuestro alrededor,… de la misma manera que cada uno reacciona de una manera ante un mendigo, ante un probklema económico o ante un problema social,… de la mimsma manera que nadie deja de sentir o de reaccionar ante las cosas… NO HAY APOLITICOS QUE VALGAN,… solo analfabetos políticos.
El ciudadano «apolítico»
NO tengo religion alguna, no hablo de politica, no estoy en contra de los homosexuales, no me quejo de nadie ni de donde vivo, no estoy contaminado por religiones ni por nada que se le parezca!! No creo en dios, no me interesa el tema migratorio, no me quejo ni de travestis ni de prostitutas, no me creo superiror a nadie, solo soy un ser humano como cualquier otro, no tengo enemigos. Senor Osvaldo Barone creo que se equivoca.
El ciudadano «apolítico»
es un punto de vista. Creo , que para hacer escritos, criticas … de dichos temas uno se tendria que interessar mas por las opiniones de la gente, buscar mas informacion… Esta bien dar a conocer un punto de vista, el error esta en que sea tan cerrado.
Saludos
El ciudadano «apolítico»
Una persona apolítica es aquella que no encuentra interés en la política existente o no aprueba ninguna de las ideas políticas que conoce por lo que decide voluntariamente desprenderse de toda actividad política de su entorno.-
wikipedia-
Creo que te equivocas, cada vez hay mas gente que no aprobamos ninguna de las ideas políticas que conocemos, que estamos cansado de políticos de cualquier posición, que solo crean conflictos y división en interés propio, que asían el poder a cualquier precio y se valen de la demagogia para confundir a las personas. Yo creo en las personas y me ha dado cuenta que posicionarme en una u otra ideología solo lleva a enfrentamientos y discordia. Nos han hecho creer que son nuestros ideales pero solo es repetir palabras de lo que dicen unos lideres que luchan por el poder. Ningún sistema político a funcionado correctamente ni ha perdurado en el tiempo. Es algo artificial y creo sinceramente que podemos vivir sin políticos. Si dejáramos de pensar en lo que debería o como debería ser, en el dinero y el trabajo y pensáramos mas en el presente, en nosotros mismos y las personas que tenemos a lado, amigos, familia, vecinos… podríamos vivir mas fácilmente sin discriminar a nadie. Discriminar a alguien siempre lleva implícito una posición política o religiosa, tu criticas a los apolíticos y a los derecha porque tienes una ideología política, eso tambien es discriminación. Sin política ni religión podíamos vivir tranquilamente, mas unidos, sin conflictos entre nosotros y sin discirminacion. Por mi políticos,banqueros, religiosos y militares podrían desparecer inmediatamente y estoy seguro que si desparecieran todos a la vez se acabarían la mayor parte de los problemas de mundo. O conocéis alguna guerra que no tenga que ver con religión, política, dinero o intereses militares. Yo solo soy una persona y por mi naturaleza soy apolítico y creo que quien dijo lo contrario se equivoco profundamente. Siempre habrá gente que intente confundirnos, que intenta ser lideres, pero si los ignoramos jamas podrán confundirnos ni tener poder. Piensa por ti mismo y no intentes convencer a tu vecino que piense como tu solo acéptalo como es. Vivir y dejar vivir esa es la clave.