
Impactadas por la gran energía y las profundas teorías que Mujeres de
Negro de Belgrado nos supo transmitir, confluimos en Sevilla un grupo de mujeres de diferentes procedencias: feminismo, mujeres del MOC(movimiento de objeción de conciencia), del mundo de la pedagogía…. Las palabras e ideas que conformaban su activismo eran, aparentemente, fáciles de entender en cuanto a ¿“qué mujer por el hecho de serlo no estaría de acuerdo con sus planteamientos?; pero difícilmente desentrañables desde nuestra concepción de la vida, inmersa e imbuida de la visión patriarcal del mundo, que con la sutilidad de su discurso atrapa nuestras mentes en una gran telaraña de la que es complicado desprenderse.
Pues bien, en esas disyuntivas hemos andado hasta que nos convertimos en Mujeres de Negro, después de haber ido desvelando, poco a poco y como un proceso personal, que para ser mujer feminista y antimilitarista hemos de conocer las claves para interpretar el modo en que los largos tentáculos del poder patriarcal, a través de su sistema de orden militar, invade y contamina las diferentes situaciones de la vida, desde las más lejanas hasta las más cercanas e inmediatas.
Tomar conciencia de que la militarización de la vida cotidiana es un hecho imperceptible pero real y muy eficaz para nuestros poderes, supone ir a la
raíz de los conflictos y de la violencia que se genera en nuestro planeta y
de esta forma poder descontaminarnos, desenmascararlos y hacer patente
nuestro empeño en resolverlos.
Es ésta una reflexión que nos permite comprender lo que supuso para nuestro
pueblo la entrada a la OTAN y lo que esta alianza entre Gobiernos y Estados
ha supuesto en el día a día de nuestra historia.
Nuestro Gobierno entró a formar parte de esta estructura militar aún a
sabiendas de no contar con el apoyo de una gran parte de la sociedad civil
que salía de la opresión y sometimiento creados durante 50 años por un
régimen militar. La oposición a éste había sido duramente castigada y las
huellas de las violencias que generan el miedo y la falta de libertad eran
todavía muy recientes. Salíamos de un sistema de gobierno patriarcal militar
que había calado bien hondo en nuestros hábitos y formas de vida. La lucha
llevada a cabo desde diferentes ámbitos y sectores de la sociedad contra
éste había dado lugar, entre otros, al desarrollo de un movimiento
pacifista. La negación al servicio militar, la insumisión, el conocimiento
más tarde – cuando por fin pudimos optar por un nuevo sistema de gobierno –
de lo que estaba ocurriendo en algunos otros pueblos como el yugoslavo, u
otros gobiernos del Bloque-Este, nos ayudaron a entrar en debates y
teorizaciones sobre la militarización, que fueron dando lugar a un
pensamiento antimilitarista del que participamos hombres y mujeres.
Por eso, formar parte de la OTAN fue todo un proceso duro, frustrante y
lleno de desencanto. El debate antimilitarista es asumido por las mujeres
que continúan, desde un pensamiento feminista, haciendo análisis ellas
solas. El antimilitarismo feminista es una forma diferente de conocer e
interpretar el mundo, tal vez nueva, puesto que evidencia la violencia que
todo lo militar ha ejercido sobre las mujeres: desde la jerarquización en la
vida familiar, la pobreza y el olvido, hasta las violaciones en las zonas de
conflicto.
La constatación por parte de nuestros gobiernos de que este movimiento puede
ser un gran revulsivo hacia sus planes con respecto a la OTAN, hace que se
aligere en tomar algunas “medidas” que distraigan las posibles denuncias y
reivindicaciones a las que las mujeres podríamos llegar.
La OTAN, que nos la presentaron como lejana, extraña y no preocupante (un
trámite al que hay que darle salida) y, más aún, nos aseguraron que no iba a
interferir en nuestro país que disfrutaba y disfruta de una situación de
“paz”, se convierte con el tiempo en un efecto “bumerang” que en cada ida y
vuelta nos intoxica con una problemática cada vez mayor que genera una
violencia, también, cada vez más acuciante.
Con ella, con la OTAN- brazo armado de los Gobiernos para la defensa de la
globalización brutal del mundo, en la que ya no estamos sumegid@s sino
ahogándonos- hemos aprendido a tener miedo al otro, sobretodo al mundo árabe
que ha sido constituido en nuestro gran enemigo. Con gran habilidad nos han
dirigido hacia la creación de fronteras mentales y físicas que nos han
predispuesto a la intolerancia, la humillación y la prepotencia frente al
sometido. Si nos fijamos bien este acto procede de un pensamiento muy
militar que instala sus valores en nuestras vidas, creándolos desde el
concepto de miedo y bloqueando nuestra conciencia. Así, logran que
percibamos la “defensa” y la “seguridad” con imperante necesidad y
hábilmente utilizan estrategias que nos conducen hacia un planteamiento de
vida desprovisto de afecto y sensibilidad hacia los demás seres,
especialmente hacia los que no conocemos. De esta manera, se convierte en
una tarea relativamente fácil justificar la ocupación y el genocidio del
pueblo palestino, la invasión de Irak, la ocupación de los pueblos por los
ejércitos humanitarios o no, la violación constante de pueblos y personas,
de sus tierras, sus tareas, sus seres queridos…
Como una tabla de salvación y como medidas que se han ido abordando, la
incorporación de las mujeres al ejército ha sido considerado por parte del
patriarcado todo un éxito que da respuesta al debate de la igualdad; otra
estrategia más con la que ha pretendido dar una imagen más humana del
ejército. Sin embargo, ésta es una nueva trampa de la militarización: la
entrada de las mujeres en el orden militar no ha cambiado ni el modo de
intervenir, ni la organización , ni las estructuras de poder. Se ha basado
en una igualdad ideada y mantenida por el machismo que emana del ejército y
que no ha tenido reparos en utilizar aquellos rasgos más afectivos,
tiernos, sentimentales que se adjudican a las mujeres pensando que con su
llegada a la institución militar, ésta puede dar una imagen maternal
protectora y compasiva.
Nuestras reflexiones nos han ido llevando a desvelar cómo funcionan los
gastos militares, la venta y tráfico de armas, la inmigración, la
destrucción de la vida de nuestro planeta, la feminización de la pobreza…
Hoy, tenemos claro que aquello que nos vendían desde la lejanía ha
intoxicado nuestras vidas y se ha acomodado en ellas haciéndose
imprescindible, tanto en las relaciones de las personas, como de los
pueblos. Relaciones de jerarquía, miedo, opresión, prepotencia… Relaciones
que nos invitan a sentirnos dueñ@s del planeta.
Nos viene al pensamiento la imagen de la lluvia ácida que nos devuelve en el
patio de nuestra casa la porquería que, desde lugares secretos, remotos se
está produciendo, según nos dicen para nuestro beneficio.
Las mujeres feministas y antimilitaristas, mujeres del pacifismo, nos
negamos a pensar que todo esto no tiene otras alternativas, que la solución
a los conflictos pasa por el ejército. Sabemos por años de experiencia de
ser mujeres que la violencia genera violencia y toda resolución de
conflictos centrados en la violencia es avanzar en el dolor y la muerte de
la vida. Nuestro sueño consiste en ser capaces de crear y recrear a través
de nuestra inmensa y tupida red de trabajo, afectos, ternura y energía, la
fuerza para romper los muros mentales que desde un sistema patriarcal
militarizado y militarista nos han ido y siguen construyendo. Seguir
diciendo ¡NO a la OTAN! nos reafirma en nuestra resistencia a la violencia,
al patriarcado y sus ejércitos, y nos da poder para “expulsar a los
militares y sus guerras de la historia”.
Mujeres de Negro de Sevilla
Sevilla, Marzo 2009
Afrontar el patriarcat des del reformisme o la transformació social
El patriarcat és anterior al desenvolupament del sistema capitalista. Tenim exemples de societats patriarcals organitzades en sistemes nocapitalistes o precapitalistes al passat, i inclús tenim l’exemple únic d’una societat organitzada amb un model que desenvolupa el socialisme en l’actualitat, la cubana, que encara no ha abolit el patriarcat. Podem afirmar, per tant, que el patriarcat pot donar-se sense capitalisme.
Per contra, el capitalisme, degut a la seua pròpia naturalesa no és possible si no descansa en un dels seus pilars fonamentals: el patriarcat; per enderrocar el patriarcat és imprescindible doncs, acabar també amb el capitalisme.
El militarisme suposa una de les ferramentes bàsiques que han trobat capitalisme i patriarcat per perpetuar-se i per desenvolupar-se, i no viceversa, d’ençà l’època imperialista. El patriarcat i el capitalisme probablement podrien sostenir-se sense militarisme, però haurien de desenrotllar-se, per força, sota altres paràmetres.
Trobe a faltar en aquests apunts per a un debat feminista, la més mínima menció al sistema que és la causa i la conseqüència, que necessita precisament del militarisme i del patriarcat, en diferent mesura, per sustentar-se, i sense l’abolició del qual assolir l’emancipació social i de gènere no és possible. Podem parlar de feminisme antimilitarista o d’ecofeminisme, com a branques del feminisme liberal (reformista i capitalista); però tot moviment verdaderament feminista i antipatriarcal ha de ser necessàriament anticapitalista, el feminisme només pot ser radicalment revolucionari, la resta és posar pedaços al patriarcat.
Afrontar el patriarcat des del reformisme o la transformació social
Yo lo veo exactamente al revés. Me puedo imaginar perfectamente un capitalismo que no sea patriarcal y en el que no haya diferencia alguna entre los dos sexos. En cambio no creo que pueda darse un capitalismo sin instrumentos militares.
Afrontar el patriarcat des del reformisme o la transformació social
Bé, l’explicació de per que no pot haver capitalisme sense patriarcat és llarga i complexa i no em veig capaç d’estendre’m ara tant per aquest mitjà. Només faré dos apunts, l’abolició del patriarcat va molt més enllà del simple assoliment de la igualtat entre homes i dones, les injustícies que les desigualtats de gènere generen són la conseqüència més evident del sistema patriarcal, el feminisme liberal és aquell que només tracta de pal·liar aquestes desigualtats. Però el patriarcat, en realitat, conforma tot un conjunt d’estructures socials, familiars, laborals i de relacions col·lectives i interpersonals sense les quals el capitalisme no podria funcionar. Per això, les feministes revolucionàries, marxistes i/o radicals sostenim que la lluita antipatriarcal és horitzontal, doncs afecta a tota la resta de lluites.
Per exemple, el paper de la dona com a reproductora de mà d’obra ha sigut i continua sent fonamental per al desenvolupament del capital, per a que un treballador puga ser explotat ha de tenir les necessitats bàsiques cobertes, una casa en condicions, menjar calent, i un cony al que penetrar per llevar-se l’estrés i poder tornar al dia següent relaxadet a la feina. Com també és imprescindible que les dones ens dediquem a parir i al cuida’t dels fills, fins que tinguen l’edat suficient per incorporar-se a la cadena productiva si són homes, i a la cadena productiva i la reproductiva en el cas de les dones.
El cas és que si creus que no pot haver capitalisme sense instruments militars, postulat que jo no tinc molt clar però tampoc vaig a entrar a rebatre-ho per que de moment no m’he parat a plantejar-m’ho detingudament, tampoc no pot haver capitalisme sense patriarcat, doncs els trets característics d’exèrcits com de la resta d’aparells militaristes són precisament els rols que el patriarcat imposa al gènere masculí d’agressivitat i violència, competitivitat, insensibilitat, domini i possessió, etc.
Afrontar el patriarcat des del reformisme o la transformació social
Es un tema interesante y no te falta razón en las cosas que dices. Sin embargo a mí este análisis que he tenido ocasión de escuchar y leer muchas veces así expresado o en formas parecidas siempre me ha resultado un tanto llevado más lejos de lo que le corresponde.
Como bien decías arriba el sistema patriarcal ni es invento ni es exclusivo del capitalismo. Es una simple y pura dominación de unas personas por parte de otras. Dominación en un sentido muy amplio, ya que incorpora elementos materiales-económicos, sexuales-reproductivos, morales e incluso espirituales. Es una dominación que se ha venido dando prácticamente en todas las sociedades y en todas las épocas desde que el hombre es humano y de hecho procede de estadios anteriores en los que nuestra inteligencia estaba menos evolucionada y todo tipo de dominación se establecía desde la escala de la superior fuerza física. Tal dominación ha sido, es y será profundamente injusta y denigrante como de alguna forma lo son todas, incluso la que pudiera ser forma antitética del patriarcado, denominada matriarcado.
Cierto es lo que dices de que la dominación del género femenino por parte del masculino no se concreta únicamente en relaciones desiguales entre individuos y supone una serie de construcciones estructurales, algunas de las cuales son muy elaboradas y complejas.
Sin embargo creo que conviene separar el grano de la paja porque si no al final acabamos utilizando los mismos conceptos para referirnos a casi cualquier cosa.
El capitalismo, como los sistemas que le precedieron y algunos de los que le acompañan o se le proponen como alternativa incorpora, de hecho hereda, la dominación de la mujer por parte del hombre. Como también hereda e incorpora cosas tales como sistemas políticos verticales, la violencia como monopolio del poder o la dieta carnívora por poner algún ejemplo. ¿Cuáles de esas y otras cosas le son consustanciales e inherentes y cuales le son útiles pero accesorias? Pues es difícil determinarlo. Yo creo que lo único que define de forma inequívoca al capital como sistema y lo diferencia de los demás es su inercia de acaparar riqueza en forma siempre creciente en unas pocas manos. El resto de los rasgos que podríamos emplear ampliamente para definirlo no son más que los medios, las herramientas para obtener ese fin. Es un fin tan nítido que el propio sistema no se detiene ante despojo alguno, ante destrucción alguna, ante dominación alguna llegando incluso a ser incapaz de ponerse algún límite racional que le proteja de la propia autodestrucción que sabe que le acecha, y que está provocada por su dinámica depredadora e insaciable.
Porque una cosa es el fin y otra las herramientas es por lo que mientras aquel permanece invariable éstas evolucionan y se van adaptando a sus nuevas necesidades. En su día empleó la institución de la esclavitud, que luego desechó porque encontró otra forma más óptima de obtener riqueza con la mano de obra proletaria. En su día empleó el colonialismo, que también acabó superando a cambio de una dominación económica de estados políticamente independientes, etc etc. Y de hecho hoy por hoy no tengo demasiado claro que la institución del patriarcado le sea al capitalismo una herramienta especialmente imprescindible para su fin comentado antes. No niego su existencia ni pretendo menoscabar su actual importancia, pero sí creo que en el momento actual hay una clara evolución en este tema y la dominación del hombre sobre la mujer empieza a ser ampliamente cuestionada en las sociedades occidentales primero y en las restantes a continuación. Creo que la razón se encuentra en que al sistema cada vez le resulta menos útil establecer una distinción entre mujeres dominadas y hombres que las dominan. Hoy por hoy parece que apuesta por equiparar a ambos sexos, por uniformar las funciones de unos y otras para mejor poderles explotar a todos juntos. Para el sistema cada vez más ya no hay hombres y mujeres sino mano de obra a secas. Por eso el proceso tan fuerte y rápido de incorporación masiva de la mujer al sistema educativo y al mercado laboral. Cierto que no se da una equiparación en salarios y condiciones, pero sí se avanza hacia ella.
Incluso el tema sexual reproductor se ha uniformizado. Al sistema no le interesa demasiado la mujer como “reproductora” de obreros, y de hecho penaliza los embarazos dentro del mercado laboral. En el actual mundo superpoblado y con multitudes de inmigrantes pobres que acuden en masa a los centros geográficos del trabajo la “fabricación” de nuevos obreros ya no es una necesidad para el sistema. Casi es lo contrario, ya que éste teme a las amenazas que se pueden derivar de esa superpoblación.
El papel de la mujer como desahogo sexual del obrero cansado y explotado que comentas así como su función de encargarse en exclusiva de las tareas domésticas y las cargas familiares, si bien se sigue dando ampliamente está en claro proceso de transformación. Ahora la mujer también trabaja, es explotada y se cansa; las tareas domésticas se empiezan a ir resolviendo de otras maneras (por ejemplo cada vez se come más fuera de casa, según el modelo anglosajón) y las cargas familiares se derivan a guarderías y geriátricos. Ninguna cuestión particular debe restar tiempo a la capacidad laboral productiva de la mano de obra, sea masculina o femenina.
Y bueno sobre la cuestión de los roles y los ejércitos, digo lo mismo. Los roles tienden a asimilarse y en los ejércitos también cada vez hay mayor participación femenina. Por cierto que la violencia, insensibilidad etc no me parecen valores promovidos por el patriarcalismo, ni expresamente masculinos. Hay hombres sensibles y hay mujeres sin escrúpulos. Al final esos comportamientos creo que dependen más del puesto concreto que se desempeña en la sociedad que del sexo de cada cual. Como hombres y mujeres están cada vez más mezclados en dichos puestos al final la distinción de comportamientos tiende a desaparecer. Aunque bien es verdad que en este punto nunca me he entendido mucho con las feministas.
A ver, con toda esta argumentación no estoy negando la tuya. Solo pretendo decir que las cosas evolucionan y que el esquema que has bosquejado me parece que se ha quedado un poco desfasado. Por supuesto todo lo que comentas sucede y de forma amplísima, pero insisto en que la dinámica del sistema capitalista no parece necesitar demasiado de la pervivencia del patriarcado tradicional.
Tu esquema viene a ser el que repiten algunos de los actuales teóricos del marxismo leninismo: eso de que el capitalismo se apoya en diversas explotaciones: clase obrera, pueblos oprimidos y… mujeres. Cierto que ha sido así pero también cierto que el sistema en el mundo tan global y tecnologizado que tenemos ahora evoluciona a velocidad de vértigo y análisis que eran buenos hace 100, 50 e incluso 20 años deben ir revisándose y adaptándose, cosa que a menudo no se hace por diversas razones. Se me ocurren dos bastante recurrentes. Una se refiere a un vicio que suelen tener muchos teoricos “vacas sagradas” de cualquier ideología y que consiste en defender a capa y espada la teoría “tradicional” y analizar la realidad a posteriori con respecto a la teoría para que cuadre con ella y no al revés que es como debe hacerse. La otra es una cuestión de demagogia. A quien lucha por la independencia de su nación le gusta escuchar que la “opresión de los pueblos” es una de las espinas dorsales del sistema capitalista, lo mismo con la mujer, y por incluírme en la crítica, lo mismo con el militarismo.
Gracias por este debate y saludos.
Afrontar el patriarcat des del reformisme o la transformació social
Voy a hacer un pd. como los que hace Internete.
Aparte de los muchos cuestionamientos que a buen seguro se le pueden hacer a mi anterior argumentación, la pregunta que de él resulta sería la siguiente: ¿Si de todas formas la dominación de la mujer por parte del hombre tiende a ir a menos, qué sentido tiene militar activamente en contra del patriarcado? Pues tiene todo el sentido del mundo. Haya la evolución que haya, este conflicto es el que afecta a más personas en el planeta y sus consecuencias son devastadoras. Hay que luchar a muerte contra él igual que hay que luchar contra el resto de las injusticias. Cuanto antes acabe mejor.
Yo no creo que el patriarcado sea un motor del capitalismo, sino uno más de los medios que actual y coyunturalmente emplea para exprimir a la gente en su beneficio; no
entiendo la institución del patriarcado como el pilar sobre el que se apoya el sistema y por ello pienso que luchar contra el patriarcado es una cosa y luchar contra el capitalismo propiamente dicho es otra. Ambas luchas necesitan acciones diferentes y me parece que no solo son complementarias sino que es totalmente deseable que se complementen. De hecho acabar con este sistema y crear otro que realmente responda a los verdaderos anhelos de la especie humana debe ser el fruto de una multitud de luchas complementarias en diferentes frentes. Donde veo el problema es en mezclarlo todo dándole los mismos nombres a realidades diferentes.
El ecologismo, por poner un ejemplo, podría tener más razones para entenderse a sí mismo como una lucha frontal contra el corazón de la bestia. Más allá de los trabajos concretos que los activistas de este movimiento social desarrollan para defender su medio ambiente de la voracidad de constructoras, industrias etc. un ecologista auténticamente radical debería comprender, y seguro que much@s así lo hacen, que la causa de esa destrucción es el afán insaciable de un sistema que necesita crecer, crecer y crecer a costa de lo que sea, y que la única acción ecologista verdaderamente eficaz es combatir la causa de esos efectos. Dado que el capitalismo es inviable si se le somete a limitaciones ecológicas los ecologistas podrían sentirse en el derecho de decir que su tarea es la más anticapitalista de todas. Y no creo que sea así, del mismo modo que, sin cuestionar su importancia, me parece un exceso terminológico e idológico la pretensión del feminismo de constituirse en una de las claves principales para derrocar el capitalismo. A cada cosa lo suyo.
Afrontar el patriarcat des del reformisme o la transformació social
Vaig a començar pel principi:
No és veritat que el patriarcat s’haja donat pràcticament des de la humanització dels homínids, per a mi és molt important desmentir aquesta afirmació, per que és un parany que sempre ha convingut divulgar al sistema. És cert que la superior força física va tindre una rellevància important en aquest esdevenir, però per tota una sèrie de circumstàncies que en determinat moment canviarien l’organització social i econòmica i farien que el paper de les dones s’adaptés a les noves circumstàncies. T’adjunte una part en la que s’explica com apareix el patriarcat i en quin context, del teu benvolgut Iñaki Gil, “modes de producció, patriarcat i triple opressió” si t’interessa el llegeixes i sinó pots passar, però t’anime a linkar-lo i llegir-ho sancer per que l’explicació es prou més completa que la que apegue ací.
No crec que el patriarcat supose únicament una simple i pura dominació d’unes persones sobre altres, és molt més complexe, doncs configura també el propi comportament dels éssers humans, la concepció de sí mateixos, la interacció amb el medi que els envolta, així com les relacions socials, tant per als individus que tenen assignats rols de domini com els que tenen de submissió, en funció del sexe que hagen nascut i, paradoxalment, oprimeix alhora també a aquesta part que considerem dominant: els homes. Per tant, considere que l’opressió patriarcal no és equiparable en aquests termes a la resta d’opressions que es puguen donar, doncs requereix a més de tot un procés social i socialitzador que va modelant des de la infantesa als individus de forma constant, de vegades subtil i altres no tant, i alhora es troba tan profundament arrelada, diluïda, en la cultura que costa molt identificar tots els seus tentacles, i fins i tot essent una persona polititzada i perfectament conscient d’aquests, és complicat poder desemascarar-los i desprendre-se’n totalment.
Pel que a l’anàlisi del sistema capitalista respecta, a grans trets em sembla prou encertat, i compartisc en gran part la definició i aquesta distinció que fas entre la fi -l’acumulació de capital- i els mitjans que utilitza per assolir aquesta fi, que també entenc que poden ser canviants i adaptables segons les necessitats. I ací hauria de fer una puntualització, discrepe en que l’esclavitud ja no siga útil al capitalisme i haja estat abolida, doncs la tracta de blanques per a la prostitució, l’esclavatge del segle XXI com coincideixen a catalogar-lo moltes analistes, suposa ara mateix una de les fonts de circulació i acumulació de capitals més importants del planeta. Ara, no tinc tan clar el plantejament de que el capitalisme simplement ha heretat el patriarcat i l’ha absorbit per que aquest li era útil conjunturalment. Més aviat, partisc de la idea que sense l’opressió patriarcal no podrien haver-se donat els processos previs d’acumulació de força de producció i de capitals que foren necessaris per al sorgiment del capitalisme com a tal; m’atreviria a afirmar, des de la meua desconeixença d’aquest període històric, que sense el patriarcat no podria haver aparegut el capitalisme.
A dia d’avui, l’opressió patriarcal continua éssent tan imprescindible per al sistema com als seus inicis, i no ens enganyem, el que dius que comença a ser àmpliament qüestionat en les diferents societats no és ni molt menys la mateixa institució patriarcal com a tal, doncs el que es posa en qüestió, sempre des dels discursos projectats per la burgesia i dels què també els seus mitjans de comunicació es fan ressò, només són algunes de les conseqüències més evidents i inocultables que el patriarcat produeix sobre les dones, com ara la violència física masclista, i que més aviat responen a un rentat de cara, a un tractar de posar pedaços, d’atenuar la situació d’opressió, per a que no els esclate a les mans, per a que efectivament res no canvie. Al sistema continua resultant-li útil, i més que útil imprescindible, la divisió de funcions segons el sexe; parle de divisió de funcions en sentit més ampli i no faig només una simple distinció entre dominants i dominades per que crec que els rols masculins i femenins no serveixen únicament per sotmetre el col·lectiu oprimit “dona” al domini masclista sinó que tenen altres finalitats més importants com l’adaptació funcional dels individus a les necessitats productives i reproductives del sistema. La restricció de la sexualitat, junt al matrimoni heterosexual i la educació sexista, com a formes de control sobre la força de treball de les dones són elements crucials del patriarcat, i aquests malgrat tots els procesos de canvi que apuntes, romanen igual d’immutables i inqüestionables en les societats actuals.
La incorporació massiva de la dona al treball es va donar després de la primera guerra mundial (1914-1918) quan el creixement de la producció per a la reconstrucció obligava a un agument brusc del treball -prductiu s’entén-, factor que s’unia a a la manca d’homes provocada per les nombroses baixes de la guerra, i si aquesta incorporació no s’ha fet en condicions d’igualtat no s’ha degut exclusivament a la posició subordinada respecte dels homes en la que les dones es trobaven i es troben. Doncs el patriarcat, delimita també els espais, establint la jerarquia entre l’esfera pública i la privada i assignant cada espai a un sexe. Les dones continuen adscrites a l’esfera privada, a l’àmbit domèstic, i la prohibició d’entrada a l’àmbit públic continua vigent per a elles. Precisament, el que tu apuntaves com a exemple d’una desigualtat que anirà corregint-se amb el temps dins l’avanç cap a la igualtat que suposa la integració al mercat laboral, enrealitat del que es tracta és d’un dels càstics imposats a les dones que vullguen deixar l’àmbit al que pertanyen per incorporar-se a la vida pública: la incorporació desigual al mercat de treball, en treballs feminitzats, amb menor protecció, baixos salaris, etc. No sé en que et bases per afirmar que s’avança cap a l’equiparació de salaris, a les últimes dades de que jo tinc constància els saliaris de les dones ja rondaven un 30% per davall dels homes que realitzaven la mateixa feina als Països Catalans, i si es tingueren en compte les dades de l’economia submergida encara serien més grans les diferències. Altra de les trabes imposades per accedir a l’esfera pública, per exemple, és la maternitat; haver de triar entre ser mare i esposa o dona treballadora, ja que l’esfera pública no ha estat transformada per tal de tenir com a model algú amb responsabilitats familiars o algú amb capacitat reproductora.
Afrontar el patriarcat des del reformisme o la transformació social
D’altra banda, no crec que l’excès de mà d’obra li supose cap problema al sistema, doncs aquest és un dels mecanismes més útils que té per rebaixar les condicions laborals del conjunt de la classe treballadora, a més mà d’obra més atur, a més atur més necessitat de trobar feina per a les treballadores, més competitivitat i més facilitats, per tant, per retallar drets i extremar l’explotació, per aprobar reformes laborals contràries als interessos de les treballadores. I si en algun moment és necessària la contenció de mà d’obra sempre prefereixen utilitzar el mecanisme de tancar les fronteres, no oblidem que vivim en estats homogeneitzadors als que els continua espantant qualsevol tipus de diferència o diversistat cultural, també tenim l’exemple recentíssim de la directiva de la vergonya aprobada al parlament europeu aprofitant la conjuntura de recessió econòmica i disminució d’estructures productives.
També crec que la maternitat continua incentivant-se des de l’estat, tenim un exemple més actual impossible, doncs el senyor Camps acaba de presentar un projecte de llei per donar més ajudes a les dones embarassades; en comptes d’ajudar a les famílies com les monoparentals que són les que més problemes haurien de tenir per subsistir, totes les ajudes públiques van destinades sempre a les famílies nombroses precisament com a incentiu de la reproducció, o els famosos dos-cents euros del zapatero per a totes les dones que tinguen un bebé; jo crec que sí, s’ajuda i s’incentiva la maternitat amb ajudes directes o amb altres mètodes més qüestionables, dificultant l’accés als anticonceptius per exemple; el que no s’ajuda ni s’incentiva, i a més se’l posen trabes, és a la compatibilització de la maternitat amb la incorporació al mercat laboral, pels motius exposats abans.
Les tasques domèstiques continuen sent responsabilitat de les dones i el paper dels homes al treball reproductiu continua éssent purament testimonial. Cert que ara la dona no solament treballa a la llar, sinó que també ho fa en gran mesura al treball productiu, per això una de les denúncies que col·lectius feministes repeteixen any rere any, cada 8 de març i cada 25 de novembre com la resta del any, és la de la doble jornada laboral que han de dur a terme les dones. L’última vegada que vaig treballar en profunditat el tema i vaig estar mirant-me dades, farà uns dos anys, un 80-90% de les tasques de la llar era realitzada per les dones, i estic parlant d’estudis i estadistiques fetes pel propi sisitema, com entens tu que després de la gran incorporació massiva del gènere femení a la cadena productiva només haja minvat un 10 o 20% la seua responsabilitat en les tasques de reproducció de mà d’obra? També és cert que l’estat ha de sufragar en certa mesura aquest petit -però molt molt reduït- espai que les dones han destatès en les càrregues familiars, però jo, que he treballat en serveis socials, et puc assegurar que les places públiques per als geriàtrics com per a centres per a persones amb discapacitat són pràcticament inexistents, és més fàcil que et toque la loteria que poder accedir a una plaça en un centre concertat, i ací tenim un nou exemple d’actualitat amb la no aplicació i la desaparició misteriosa dels fons per a aplicar la llei per a la dependència. Açò no és casual, per al sistema seria molt més costós que la feina que les dones realitzem de forma no remunerada haja de passar a realitzar-se en centres, a mans de professionals i a canvi d’un salari, això comportaria, evidentment, la reducció de plusvàlua i beneficis, per als capitalistes estalviar-se salaris és una forma d’augmentar el benefici netament. Per això prefereixen renunciar al benefici que reportaria aquest temps que les dones invertim a la llar si es revertira al treball assalariat, doncs com has mencionat, mà d’obra en aquests moments és el que lis sobra, i remunerar el treball domèstic resultaria costossíssim per als capitalistes i impossible d’assumir per a l’estat.
La sexualitat dins el patriarcat i el paper de donants de plaer masculí, en detriment del propi plaer, que les dones reprodueixen és tot un tema, el parany de llibertat sexual que ens volen fer creure només ha servit per cossificar en major mesura a la dona, per convertir-la en objecte, amb tota la lucrativa i tot poderosa indústria sexual i pornogràfica de la mà reproduint els esquemes de dominació i submissió de la dona als desitjos dels consumidors-mascles. Ja he apuntat abans que la restricció de la sexualitat femenina és una de les crucials per al patriarcat.
(Si vols llegir més sobre sexualitat, pronografia i prostitució en l’apartat de violència de gènere d’aquest enllaç tens alguns textos interessants)
Altre tema, el dels rols. Què són els rols de gènere i perquè aquests són interdependents del paper que cada persona juga en la societat. Primer vull distingir entre el sexe i el gènere. Cada persona naix amb un determinat sexe biològic, bé també estan els ermafrodites però ara no anem a complicar la cosa, en funció d’aquest sexe se’ns atribueix un gènere que no és biològic sinó totalment cultural. És simple, per a les persones amb vagina, les femelles, el gènere femení; per a les persones amb penis i testicles, els mascles, el gènere masculí. A partir d’ací, la vida de la persona estarà totalement condicionada en funció del gènere, del rol que se li haja atorgat. I ací entrem en altre dels instruments crucials per al patriarcat: la socilització, la culturalització i l’educació.
Per als homes: força, agressivitat, competitivitat, domini, etc. són alguns dels trets més característics, per a les dones: tendresa, cura dels altres, sensibilitat, submissió. És un proces llarg, que dura tota la vida, però que en la més tendra infantesa juga un paper fonamental i és quan la societat en general, la família i l’escola en particular, volquen esforços per inculcar a cada individu els valors i rols del seu gènere. Bebés vestits de blau o rosa, per a que tothom tinga ben clar a quin gènere pertanyen i quin rol hauran d’assumir, més endavant les joguines sexistes i les normes morals “Las señoritas no dicen tacos”, “las señoritas se sientan con las piernas juntas”, “los hombres no lloran”, totes aquestes consignes que repetides una i mil vegades ens van calant fins a les entranyes.
Téns tota la raò quan afirmes que hi ha persones que, malgrat les dificultats, aconsegueixen trencar amb aquests rols imposats, en això estem i per això la lluita antipatriarcal a banda de col·lectiva també te un component individual molt important, també és cert que quan això succeeix entra en joc la violència, no necessàriament física, com a resposta social cap a aquestes persones “descarrilades”. Exemples hi ha mil, ja a l’escola i per exemple, a mi m’han dit multitud de vegades “marimacho” quan feia quelcom que no es considerava adeqüat al meu gènere, i a quants xiquets no els hauran dit “nenaza” per mostrar els seus sentiments. Un cas més extrem, el de xiquets i xiquetes que no seten correspostos els seus sexes amb els seus gèneres i la medicina ja s’ha encarregat de catalogar-ho com a “transtorns de la identitat sexual en la infantesa” i tractar-ho com si d’una malaltia mental es tractara, però la transexualitat també ens donaria per omplir pàgines. Ja d’adults, també per exemple, si una dona és promiscua -comportament només permés en els homes- l’agrediran socialment, l’estigmatitzaran com a puta o nimfómana. No sé fins a quin punt les persones aconsegueixen escapolir-se de les cadenes dels rols imposats, és molt difícil de determinar, però jo en persona encara no he vist mai un home plorar, en la tele sí.
La participació de dones en l’exèrcit no té perquè suposar necessàriament la feminització de la institució, jo crec que més aviat serà al contrari, es procedirà a masculinitzar les dones que entren a formar part, doncs em costa d’entendre un excèrcit feminitzat, no es fan guerres alimentant a la població oprimida i cobrint les seues necessecitats bàsiques, ni donant-lis tendresa precisament. Amb el temps ho podrem comprobar.
I finalment, pel que al desfase de les anàlisis i teories feministes assenyales, crec que la lluita antipatriarcal és una de les més dinàmiques i evolutives, doncs s’adapta i incorpora noves teories i plantejaments, com la teoria “queer” i d’altres recents, a tal velocitat que a les pròpies militants ens costa d’assimilar els nous postulats i canvis tan ràpids que s’esdevenen, doncs a hores d’ara la lluita antipatriarcal ja no és exclusiva del feminisme i van incorporant-se cada vegada més altres grups per l’alliberament sexual.
Dit açò, la lluita feminista adès, antipatriarcal ara, lligada al moviment independentista és fruït de tot un procès, relativament llarg i no aïllat del moviment feminista i marxista al seu conjunt i de la resta de pobles, en el qual la teoria i praxis han anat evolucionant paulatinament. A costat molts esforços, i ha tingut un paper fonamental l’empeny d’intel·lectuals feministes que militaven a les organitzacions polítiques de l’independentisme socialista com Maria Mercè Marçal, el passar dels postulats que tractaven d’encabir l’opressió de la dona dins la teoria marxista, que consideraven que l’opressió de les dones derivava del capitalisme o del Sistema (en majúscules), per arribar a entendre que l’opressió de gènere no és solament una simple conseqüència del Sistema, sinó un sistema específic de dominació, el Patriarcat, que necessita d’una lluita específica. En general, el feminisme anava decantant-se contra el patriarcat (sistema de dominació sexual), i el socialisme ho feia, en canvi, contra el sistema capitalista; el feminisme esdevenia cec per a les experiències de les dones treballadores, emigrants o no blanques, no españoles, i el socialisme romania encara cec al sistema que significava l’opressió de la meitat de la població mundial. En aquesta dualitat, l’independentisme revolucionari va saber trobar i assimilar l’encaix d’aquestes dues lluites, considere aquest un dels grans assoliments i herències de l’independentisme actual, i que altres moviments socialistes encara no han aconseguit, haver pogut incorporar la lluita antipatriarcal com un eix teòric i pràctic bàsic en la lluita per l’alliberament i, necessàriament, interrelacionada amb la resta de lluites; per que la lluita antipatriarcal sense la concepció anticapitalista ja hem vist que ignora les dones de les classes populars, la lluita antipatriarcal separada de la lluita per l’autodeterminació ignora les dones de les nacions oprimides, la lluita pel socialisme sense lluita antipatriarcal ignora a la meitat de la població, i la lluita per la independència sense les altres dues lluites no tindira cap sentit. Per assolir l’alliberament com a poble per a totes les persones que habiten als Països Catalans, continua sent igual de necessari parlar de triple opressió i afrontar-la com a tal, per que aquesta, a hores d’ara continua vigent, i res ens fa suposar que cap d’aquestes opressions vaja a desaprèixer per ella mateixa.
Disculpa’m el discurs fàcil d’aquesta part final.
Adjunte un document sobre masculinitat “pinzellades sobre la nova masculinitat: entre la necessitat física i l’exigència moral” que pot ser et resulte útil.
Afrontar el patriarcat des del reformisme o la transformació social
Después de leer este amplio mensaje me entran terribles tentanciones de entrar a matizar y rebatir muchísimas de las afirmaciones que contiene. Sin embargo no creo que sea provechoso. Ya decía al principio que veo mucha razón en lo que dices, con la diferencia de que opino que es un análisis al que le falta actualización, opinión que tú no compartes. Creo que han quedado claras ambas perspectivas y dado que, aunque utilicen algunos datos que pueden ser objetivos, no dejan de ser interpretaciones subjetivas de hechos que la realidad ofrece podríamos estar argumentando y contraargumentando hasta el juicio final.
Solo insistiré un poco más en la cuestión del método de análisis. En mi opinión muchos de los intelectuales que analizan la realidad desde la óptica leninista –no todos desde luego, que también los hay muy buenos- a menudo son prisioneros del vicio que te decía antes. Están tan empapados de la teoría clásica de su ideología y se sienten tan adheridos a ella que les cuesta innovar con libertad. El leninismo quizá tenga algunas virtudes (que por cierto yo no termino de encontrar) pero tiene el defecto de ser una ideología bastante rígida y con pretensiones de sistematizarlo absolutamente todo. Desde el porqué de hasta el último fenómeno hasta el cómo de la más mínima actuación política, no dejando espacio apenas para visiones complementarias o para actuaciones políticas que puedan ser espontáneas o diferentes a las prescritas. Además tal hecho se agrava por la enorme deuda de este pensamiento con un determinado proceso político histórico, el cual no deja de afectar –normalmente como freno- a la posible evolución del pensamiento leninista y a su posible adaptación a circunstancias nuevas, especialmente en lo que concierne a la práxis. Es por eso por lo que, a pesar de su amplitud teórica y lo ambicioso que es, a mi me acaba resultando estrecho y con grandes tendencias al dogmatismo.
Hay teóricos leninistas de diferentes pelajes, pero no son pocos los que están absolutamente prisioneros del proceso soviético y siguen analizándolo y proponiéndolo todo casi como si nos encontráramos en la Rusia de 1910. Y no me estoy refiriendo a Gil de San Vicente.
La consecuencia de estas cosas es lo que decía en el otro comentario. La realidad es pura complejidad y no es abarcable en su totalidad por pensamiento alguno. Cualquier aproximación a ella siempre se va a realizar influid@ por categorías propias que crean perspectivas diferenciadas y por supuesto conclusiones diferentes. Por ejemplo, ante la invasión de Iraq un comunista ve una agresión del capital imperialista, una persona conservadora ve un acto de liberación de una gente oprimida por un tirano y el miembro de una religión milenarista ve un nuevo indicio de la pronta llegada del fin del mundo. Efectivamente cuanto menos rígidas y dogmáticas sean esas categorías personales que tod@s tenemos, mayor grado de objetividad lograremos en ese acercamiento. Y la actitud ideal –no digo que yo la tenga- es tratar de observar lo que ocurre dejando aparcadas nuestras ideas previas para que los hechos que observamos puedan penetrar en nuestra mente y ser analizados por sí mismos, sin tener que encajarlos en esquema alguno. Tiempo tendremos a posteriori para conjugar las conclusiones que alcancemos y para encajarlas en uno u otro sistema que nos convenza. Pero en este caso las encajaremos con honestidad y estaremos abiert@s a modificar el sistema si las conclusiones que proceden de la realidad no cuadran en él. Manda la realidad, no la teoría.
Y precisamente ideologías rígidas como el leninismo entre otras, o incluso personas de mente rígida como tal vez pueda ser yo, tendemos a hacerlo exactamente al revés. La teoría que tenemos es tan maravillosa, tan cabal, tan acabada, tan redonda, tan irrefutable, tan mil veces comprobada, tan… que al final no puede suceder nada que no esté ya definido por ella. Y como las valoraciones sobre las cosas que pasan no son mensurables de forma matemática siempre vamos a poder y tender a percibir e interpretar con acomodo a nuestra teoría. A mí, ya centrándome en lo que veníamos hablando, la teoría de la triple opresión a la que tantísimas vueltas le da Gil de San Vicente me resulta presa de este vicio que comento. Sin negar que tiene mucho de verdad más parece una doctrina leninista clásica reescrita de encargo para que siente como anillo al dedo al MLNV y sus movimientos vecinos para que con ella puedan construir su discurso. Efectivamente el MLNV históricamente ha sido trabajador y obrerista, en él la cuestión nacional es prioritaria, y la mujer feminista y/o antipatriarcal concienciada tiene o ha tenido un peso mayor que en otros lugares o en otras épocas. No en vano se dice que la vasca es una sociedad con un fuerte componente de tipo matriarcal.
En fin, por lo menos esta conversación es más tranqui que las anteriores.
Saludos
Afrontar el patriarcat des del reformisme o la transformació social
Pues por curiosidad y entretenimiento me he dado una vuelta por internet a ver cómo está el tema del origen del patriarcado. Parece que hay controversia entre varias teorías. Las principales son estas:
• La corriente economicista:
Que es la que tú comentas y a la que se apunta Gil de San Vicente. La inauguró el mismísimo Adam Smith, en ella se incluye el famoso ensayo de Engels (que repite las teorías del antropólogo racista Morgan) y que es apoyada por buena parte de los antropólogos actuales. El patriarcado surge con la propiedad privada en el creciente fértil entre el 6º y 3º milenio.
• La corriente biologista:
copio:
Se basa en que los hombres son más fuertes que las mujeres, aunque esta sea una tesis no absolutamente comprobada parece tener vigencia.
Una variante más refinada de la corriente biologista es la que se basa en determinadas propiedades biológicas de la mujer como el embarazo y la maternidad, que supone que el tiempo que ocupaba la mujer en criar sus hijos era aprovechado por los hombres para la producción de bienes y la expansión territorial, denominando estas actividades como superiores a las de la mujer. Todo esto indica que ya existía una jerarquía que así lo establecía.
Sobre esto copio un párrafo de un interesante artículo que tenemos en Tortuga
Antropología y género. Breve revisión de algunas ideas antropológicas sobre las mujeres
Pero, teniendo en cuenta que las sociedades recolectorascazadoras de las que hoy se tiene noticia no son ni siquiera igualitarias, el patriarcado o sistema en que los varones poseen mayor poder y autoridad (HARRIS, 1986:503-504) parece presentarse como la forma organización social que ha acompañado a los humanos desde que lo son. Si prestamos atención a las especies evolutivamente más cercanas al “homo sapiens” que pueblan hoy nuestro planeta (gorilas, chimpancés y orangutanes), observaremos que su organización es patriarcal y nuestros orígenes no debieron ser muy distintos a su situación actual. No estamos afirmando que el patriarcado se lleve en los genes y por tanto, sea inderrocable, sino que el sistema de organización social de los grandes simios – que también son seres culturales y con cierta capacidad de abstracción (CAVALIERI y SINGER,1998) – es, como el de todas las sociedades humanas conocidas, el patriarcado.
• La corriente tecnicista:
copio:
La feminista alemana María Mics argumentaba que el cuerpo de la mujer produce vida, lo que les llevó a orientarse con más intensidad en la subsistencia de la especie, mientras que el hombre se valió de las armas para ser útil o productivo, dedicándose en actividades como la caza y luego la guerra. A diferencia de la mujer el hombre debe valerse de medios técnicos accesorios para superar su déficit. Mics decía que «sin herramientas el hombre no es un ser humano». Es por eso que su relación con la naturaleza siempre ha sido instrumental.
Se dice que esta argumentación es tecnicista porque no analiza cuáles son las razones que convierten en un momento determinado el arma en un instrumento de dominación social. De algo de lo que sí podemos estar seguros es que el dominio del patriarca fue solidificado gracias a los instrumentos de destrucción originados en la actividad de la caza, que más adelante serían utilizados para matar seres humanos.
Bueno, mi impresión es que todas llevan parte de razón. Hay datos y razones para hablar de cuestiones físicas y culturales previas al origen de la propiedad privada. Pero es evidente que cuando se constituye en institución es en ese momento.