«El 85% de los reos que fueron indultados en Galicia el pasado año eran civiles.» Es decir que el 15% son militares, porcentaje que en nada se corresponde con la proporción de militares con respecto al resto de la sociedad. También en esto el sistema protege a sus perros guardianes. Nota de Tortuga.


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El Gobierno indultó a casi una treintena de reos gallegos en 2008

EL PROGRESO.- Casi una treintena de personas condenadas en Galicia a penas de cárcel recibieron el pasado año un indulto. Una medida de gracia que concede el Gobierno central, que está regulada por una normativa de 1870 y que, en la mayoría de los casos, permite a los beneficiarios salir de la prisión y llevar una vida normal fuera de los centros penitenciarios.

Según los datos, el Ejecutivo indultó en 2008 a 26 condenados por tribunales gallegos, de las cerca de 380 personas que se beneficiaron de esta medida de gracia en el conjunto de España.
Todos habían cometido pequeños delitos, la mayoría de ellos relacionados con el trapicheo de drogas, lesiones, estafas o robos, ya que el derecho de gracia nunca se aplica para suavizar las penas impuestas por violencia de género, los delitos de sangre o los que tienen que ver con la seguridad del tráfico.

MEDIDA EXCEPCIONAL

Y es que el indulto se trata de una medida excepcional que requiere de varios informes previos para que el Gobierno dé el visto bueno. »La arbitrariedad es muy escasa, casi nula», explican fuentes del Ejecutivo central.

Para conceder esta medida, suelen darse factores como que el condenado se encuentre en proceso de rehabilitación, sus circunstancias familiares o el hecho de que carezca de antecedentes penales.

Una vez solicitado el indulto, se elaboran dos informes, uno del ministerio fiscal y otro del tribunal sentenciador, que son los que deciden la idoneidad de reducir la pena impuesta inicialmente.

OBLIGACIONES DEL INDULTADO

De los 26 indultos concedidos en Galicia el pasado año fueron parciales y condicionados. Parciales, porque el Gobierno no ‘eliminó’ la condena inicial sino que optó por rebajarla, de tal forma que el reo puede salir de la cárcel. Y condicionados, porque el beneficiario se compromete a cumplir una serie de obligaciones.

El indultado no puede volver a delinquir en los próximos años, ni puede abandonar el tratamiento de desintoxicación en el caso de que se esté rehabilitando. Si incumple estas ‘promesas’, el indulto quedaría sin efecto.

En todo caso, fuentes del Ministerio de Justicia insisten en que las medidas de gracia nunca se conceden en caso »de alarma social». Casi todos los indultados en Galicia habían sido castigados con penas de menos de 3 años de prisión. Con esta medida, su sanción se redujo lo suficiente para dejar el centro penitenciario.

TAMBIEN A MILITARES

El 85% de los reos que fueron indultados en Galicia el pasado año eran civiles. Pero el Ministerio de Defensa también tiene potestad para aplicar medidas de gracia al personal militar, que es juzgado por tribunales diferentes de los ordinarios.

Así, el departamento que dirige Carme Chacón rebajó a finales de 2008 las penas impuestas a 19 militares españoles. Cuatro de estos indultos afectaron a Galicia, ya que los beneficiarios habían sido sentenciados por el Tribunal Militar Territorial cuarto, con sede en A Coruña.

Los cuatro beneficiarios son soldados profesionales que cometieron el delito de «abandono de destino», tal y como aparece reflejado en los decretos de indulto. Todos ellos fueron condenados a una pena de 3 meses y un día de prisión, que se redujo a 45 días de cárcel gracias a la medida de gracia del Gobierno.