Familiares, la comisión de víctimas, la comisión sin tierras y otras organizaciones solidarias, fraternas e individualidades marcharon ayer, domingo 15 de diciembre en un vía crucis popular que transitó las tierras donde ocurrió la masacre. En memoria de los caídos en las tierras de Marina Kue  los temas sobre los cuales se puso énfasis en cada estación fueron: “la tierra, Marina Kue, nuestros mártires, los perseguidos por la justicia, sobrevivientes, luchadores más que víctimas, hijos, hijas, padres, madres, viudas, los que quedamos, nuestra voz no está sola…”. Por Cristina Coronel

En el recorrido se han coreado frases como quienes han estado con nosotros y nosotras en esta lucha por la memoria y la reparación. La esperanza ha renacido con nuestro caminar y nuestra memoria. El silencio y el sepulcro son el verdadero olvido, el recuerdo, la memoria y la lucha son la vida de nuestros seres amados. Sin tierra no hay justicia, Marina Kue es tierra pública.

Andando bajo el sol radiante y el calor sofocante del domingo las madres, padres, esposas, hijos, hijas, hermanos y hermanas, no sentían más que el recuerdo de los caídos y la tristeza profunda de la pérdida. Cada estación del vía crucis popular en cada casa significaba la memoria en tiempo presente.

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La solidaridad y la cercanía de los pobladores y pobladoras ofreciendo hielo, agua fresca y palabras de fuerzas y energías hacían que la caminata de silencio y de reflexión sea mas llevadera.

Resultaban significativas las paradas de silencio, reflexión y cansancio. Ya cuando la debilidad y el calor estaban muy presentes en el cuerpo, se hicieron las dos últimas paradas en casa de Vidal Vega y Pindú (Avelino Espínola). Con la cruz a cuestas, Mariano Castro, padre de Adolfo Castro, manifestó que ninguna cruz es pesada cuando la lucha es por la sangre derramada.

Ya instalados e instaladas en la carpa nos esperaba el alimento, fruto del trabajo de mujeres campesinas, las tortillas de maíz y el jugo refrescante para la deshidratación de la caminata. Al terminar ese momento de compartir el reparador del alimento, se inició un acto donde se compartieron acciones simbólicas, canto, poesía y palabras.
Para finalizar, en un acto simbólico de rechazo al mundo capitalista, cuya única arma en posesión es el uso de la violencia, un representante de las víctimas tiró al fuego una escopeta, como señal de rechazo a la “seguridad” brindada por el Estado. Fue, además, como signo de creer en la paz y apostar a la no violencia, donde también aparece la balanza como un hecho más que simbólico de justicia. MARINA KUE, CAUSA NACIONAL , LUCHA POR LA TIERRA, MUERTE NUNCA MÁS fueron las palabras de cierre.
 

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Familiares tiran al fuego un arma que representa a los asesinos de campesinos y policías, repudiando todo tipo de violencia. Foto: cigarra Py

Fuente: http://www.serpajpy.org.py/?p=2319