
Se trata una vez más de mantener un orden económico que permite a los grandes grupos franceses saquear estos países.
El ejército francés ha intervenido para salvar el poder recientemente establecido en Malí, invocando como razón, detener el avance de la rebelión en el norte del país. Los intereses de los pueblos del norte como del sur de Malí no tienen nada que ver con los motivos invocados por el Estado francés.
El gobierno francés habla de oponerse a la instauración de un « Estado terrorista », pero solo es un pretexto. Le importa un bledo lo que pueden vivir los pueblos malienses, tanto del norte como del sur del país, y de las exacciones de las que son víctimas de una parte y de otra. Está ante todo preocupado de preservar el orden en su zona de influencia africana. Porque, no lejos de la zona de conflicto de Malí, se encuentra Níger, gran proveedor de uranio para el trust francés Areva.
Se trata una vez más de ir a defender los intereses imperialistas franceses y de mantener un orden económico que permite a los grandes grupos franceses saquear estos países.
Yo denuncio tanto esta intervención militar, como la presencia de tropas francesas en toda África: en Senegal, en Costa de Marfil, en Burkina Faso, en Chad y en Djibuti.
Nathalie Arthaud
Lutte Ouvrière
Tomado de Kaosenlared