
Abdul Gaffar Khan42 nació en 1889 cerca de Peshawar, en la Provincia del noroeste de Paquistán, zona tribal pastún tradicionalmente muy religiosa, en la actual confluencia entre China, India y Paquistán. A pesar de que provenía de una familia aristocrática, Gaffar Khan fue encarcelado ya en su juventud por promover escuelas laicas y libres que los ingleses cerraban por ser focos de independentismo. Esta actividad social le valió el respeto y el liderazgo de los “pathans” o
pastunes, y ya había sido apodado como Badshah Khan, rey de reyes, antes de empezar su titánica lucha noviolenta a gran escala.
Así pues, en la década de los veinte, Gaffar Khan había creado varios movimientos sociales en torno a los cuales se articulaba no sólo la creación de escuelas y trabajos sociales, sino también organización de campesinos Anjuman-e-Zamidaran y del moviento juvenil Pasthun Jirga e incluso una revista, llamada Pakhtun. Tras la muerte de su padre en 1926, peregrinó
a la Meca, y en el viaje enviudó al fallecer su mujer al caer de un
voladizo en Jerusalén, pues habían aprovechado para conocer
Oriente Medio, un hervidero anticolonialista en esa época. Sin
embargo, su logro más importante fue la creación en 1929 de
un “ejército noviolento”, aprovechando las cualidades guerreras de los pastunes, y desviándolas hacia la noviolencia: acción,
coraje, entrega… aunque eso sí, con oficiales, uniformes y
banderas. Se hicieron llamar los Khudai Khidmatgar “siervos de
Dios” y prometieron dedicar dos horas al día a una causa social,
abstenerse de la violencia, llevar una vida sencilla y evitar la
pereza y el mal. Especialmente a partir de 1932 afrontaron el
tema de la emancipación de la mujer, y las voluntarias
participaban en los “jirga” o consejos tribales de forma muy
activa y en igualdad de condiciones. Además la presencia de
mujeres en las protestas hizo que las fuerzas indias se negaran a
cargar, pues consideraban un deshonor atacar a las jóvenes
voluntarias, haciendo recaer la represión en manos del ejército
colonial británico. A partir del año 30 el Congreso Hindú
empezó las campañas de desobediencia masiva que pronto
fueron lideradas por la Marcha de la Sal de Gandhi y aunque
Gaffar Khan era musulmán, se sumó a la estrategia y arrastró a
muchos pathan (pastunes) a su movimiento.
Los Khudai Khidmatgar se basaron en el Corán para
hacer una versión musulmana del satyagraha gandhiano, de
modo que consideraban a la yihad como una lucha entre el bien
y el mal que todo ser humano debería combatir en su corazón.
Recorrían los pueblos promoviendo proyectos de trabajo
colectivo, abriendo escuelas y realizando asambleas públicas,
enfrentándose muchas veces a las oligarquías locales.
En pocos
meses eran ya ochenta mil, aunque Khan permanecía
encarcelado en casi todo momento. A pesar de la gran represión
de la que fueron objeto, los Khudai Khidmatgar no flaquearon en
sus posiciones noviolentas y fueron un firme respaldo
musulmán al movimiento gandhiano.
En ese momento, la política de “divide y gobierna” del
imperio británico empezó a separar a musulmanes e hindús tras
siglos de buena convivencia. Políticamente la Liga Musulmana optó por autonomía y el Congreso Hindú por independencia,
siendo los Khuday la única organización musulmana que
también optó no sólo a la independencia, sino que rechazó la
separación territorial confesional entre hinduistas y
musulmanes. De hecho socorrieron a hinduistas y sijs cuando
hubo disturbios contra ellos en Peshawar. No pudieron evitar,
no obstante, la creación de Pakistán, la emigración forzada de
más de cinco millones de personas y el medio millón de
muertos del conflicto étnico. Las tensiones siguieron tras la
independencia y a la par que Gandhi fue asesinado por ser
considerado filomusulmán, Gaffar Khan fue nuevamente
arrestado por el gobierno pakistaní por ser considerado
filohindú. De hecho en los treinta primeros años de
independencia paquistaní pasó quince en la cárcel y siete en el
exilio, en la cercana y también pastún Afganistán. En el año 56
fundó Awami League (Liga del Pueblo), que fue principal partido
de oposición en los años 60 y 70. Vivió hasta 1988, fecha en la
que murió con 95 años. Su larga vida le permitió encontrarse y
servir de inspiración para Zulkifar Bhutto (padre de la
recientemente asesinada Benazir Bhutto), que dirigió un
movimiento civil contra los militares en los 70, o para Mubarak
Awad, aunque cristiano, líder palestino desde la primera
Intifada, así como otros líderes musulmanes noviolentos.
Notas
42 Detalles biográficos estraídos de la biografía de Gaffar Khan: Eknath
Easwaran “Nonviolent Soldier of Islam” Nilgiri Press . California. Estados
Unidos de América 1984-1999
Abdul Gaffar Khan o el ahimsa desde el punto de vista musulmán
Me parece muy interesante y superdesconocido este gran personaje y la gente que trabajó junto a él.