Culpable y Perdedor vía LPC

Tras cierto tiempo preparando una sección de
entrevistas que, si no pasa nada, tendrá una cierta periodicidad, la
presencia del genial Kyle Baker en el Saló del Cómic de Barcelona se presentaba como ocasión inmejorable para abrir la sección por todo lo alto.

El autor de Por qué odio Saturno
hizo posible una amena conversación en la quesus comentarios lúcidos y
sus personalísimas opiniones no siempre acababan de responder a las
preguntas formuladas, pero que siempre acababan por aportaban valor.
Todo un lujo.

Culpable y Perdedor: Cowboy Wally: tu último trabajo publicado en España. Háblame de cómo ves Cowboy Wally a día de hoy…

K.B.:Kyle Baker: Hoy en día. Fue el
primer tomo que hice, así que estaba aterrorizado. No sabía lo que
estaba haciendo, no sabía cómo escribir una historia ni nada de eso,
así que me lo fui inventando conforme avanzaba, lo que no es realmente
el modo de hacer un cómic (risas). Escribía y dibujaba una página y no
sabía qué iba después. Fue aterrador, porque no sabía si iba a
funcionar, y realmente no lo hizo. No vendió muy bien porque nadie
sabía quién era, era mi primer libro. No empezó a funcionar hasta cinco
o diez años después.

Y cómo sienta que tu primer libro sea, de hecho, tu última novedad, que es lo que ocurre aquí en España?

K.B.: Siempre
es bueno ver que publican tu trabajo en otros idiomas. Cowboy Wally ha
sido publicado en Francia y en otros sitios. Es muy divertido. Me gusta
leer mis ediciones extranjeras para aprender palabrotas en otros
idiomas (risas)

No hace mucho vimos acabar un proyecto como Plastic Man. ¿Hasta qué punto estuviste implicado en la serie y qué te pareció el modo en que terminó?

K.B.: Bueno, originariamente Plastic Man iba a ser un libro de 94 páginas, una novela gráfica. La idea era que
trabajase en uno de sus personajes [en referencia a DC], uno de sus
personajes antiguos que no estuviese muy presente. De hecho, me
llegaron a sugerir a The Creeper. Me enviaron algunos tebeos de The Creeper, pero yo no creía que pudiera hacer nada con eso, así que sugerí Plastic Man porque había ilustrado una historia escrita por Alan Moore llamada Splash Brannigan,
que era un personaje que se podía convertir en cosas, estaba hecho de
tinta. Era bastante parecido a Plastic Man, así que sabía que podía
hacer algo parecido. Entonces, Paul Levitz, que está
a cargo de DC, decidió que quería hacer más tebeos mensuales en vez de
tantos tomos y recopilatorios. Y, en el momento, me pareció que sería
una buena idea porque tenía tres hijos y nunca había tenido un trabajo
fijo, así que pensé que lo intentaría. Era un montón de trabajo,
demasiado trabajo. Es el mayor trabajo que he hecho nunca, y la mayoría
de la gente no lo hace todo en un comic, en un tebeo de cadencia
regular. Un tipo como Frank Miller sí que lo hace
todo en un cómic, pero no lo hace todos los meses. Hace un tebeo y al
final del año lo publica, y a veces le lleva dos años hacer un cómic,
¿sabes? Y así es como trabajo yo generalmente pero esto tenía que ser
veinte páginas todos los meses…

¿Fue un reto?

K.B.: Sí, sí que fue un reto, porque también fue más difícil de escribir, ya que tenía que poner más gags en cada página. Plastic Man tiene como dos gags, dos bromas, en cada viñeta, por lo menos, y eso es mucho trabajo, así que me alegré cuando terminó.

¿Fue también una posibilidad de hacer un tebeo hecho por ti que pudieran leer tus hijos?

K.B.: Sí, esa era la idea original. Cuando hago un personaje que no es mío suelo mirar lo que ha pasado antes con él. Como con los Simpson… aquí también tenéis los Simpson, ¿no? Hice un tebeo de los Simpson y, para ello, leí tebeos de los Simpson, intenté que la historia
pareciera tan de los Simpson como pude. Así que leí Plastic Man, tebeos
antiguos de Plastic Man de Jack Cole y eran
muy divertidos, dibujados en un estilo muy tonto y quería volver a esa
fórmula, porque pensé que eso era lo que funcionaría.

¿Te fijaste también en el Plastic Man de Ramona Fradon o Jack Sparling, o de otra gente que hubiera hecho historias de Plastic Man antes?

K.B.: No, las únicas historias de Plastic Man que había leído eran las de Jack Cole. De hecho, sólo había leído una historia de Plastic Man cuando empecé el trabajo.

Empezaste desde cero, entonces…

K.B.:
Sí, empecé desde cero. Las historias clásicas eran muy difíciles de
encontrar. Los tebeos originales son muy caros y no los reeditan
excepto en volúmenes muy caros en tapa dura. No sé aquí, pero en los
EE.UU son muy caros, yo no los compraría (risas). Así que me los dieron
para hacer el cómic, y esa fue la primera vez que los leí.
Lo que resulta raro de DC Comics es que los personajes no son
consistentes a lo largo de todos los medios. Si hago un trabajo para,
digamos, Nickelodeon, he hecho un par de cosas, algo de RugratsRugrats es siempre igual… la serie de televisión es igual que el cómic y éste
es igual que las películas. Y eso suele ser lo habitual… en los Simpson
pasa lo mismo. Pero en los tebeos DC, las películas son para niños, las
series son para niños, las camisetas son para niños, todo es para
niños, pero los tebeos son para gente mayor, y eso es lo que me
confunde, así que cuando hago un tebeo DC, suelo hacerlo para niños,
porque sigo pensando que ese es el público. Pero me equivoco.

Tienes
fama de ser un tipo con opinión sobre casi todo en una industria donde
los tipos con opiniones, gente como Peter David o John Byrne, son
considerados como bocazas. ¿Piensas que, incluso en un medio
artisticamente industrializado como el del tebeo es necesario que los
autores expresen a las claras sus opiniones?

K.B.:
Creo que sí. Quiero decir… no me considero un tipo con opinión. Creo
que actualmente estoy un poco fuera de contacto con la industria del
cómic. Porque como te he dicho, la industria del cómic no es para
niños. Cuando empecé en esto sí que lo era. Es lo que me confunde.
Llevo en esto veinte años. Mi primer trabajo fue Spiderman,
en Marvel, y hacíamos tebeos para niños y el jefe nos lo decía, decía
“haced tebeos para niños”, y tenían reglas. Los tebeos tenían que valer
50 centavos porque ese era el precio de las chucherías… Cosas así. Las
cosas tenían que ser fáciles de entender incluso sin leer los diálogos.
Como en los tebeos de Jack Kirby. Podías leer un
tebeo de Jack Kirby sin saber inglés, porque él trabajaba para niños
pequeños y los niños pequeños no saben leer.

Y
entonces, ¿Cómo se entiende que un tebeo de Jack Kirby te cueste,
digamos, veinte minutos de leer, y uno de hoy en día, un tebeo de
superhéroes, que se supone que es más complejo, lo puedes despachar en
cinco minutos? ¿Por qué esta diferencia?

K.B.:

Lo que no entiendo acerca de los comics de superhéroes actuales es a
quién van dirigidos. Por ejemplo, no sé por qué no puedo comprar un
tebeo de Wonder Woman o Supergirl que sea apropiado para mi hija de
siete años. Si Wonder Woman no es para niñas, ¿Para quién es?
(risas) Y si no sé para quién estoy trabajando… me gusta trabajar para
todo tipo de públicos. Hago cosas para adultos también, me encantan el
sexo y la violencia. Compro un montón de tebeos para adultos y cosas
así, y si me contratas para hacer algo de ese estilo, lo puedo hacer,
pero si trabajo para alguien, normalmente conzoco la situación, sé
cuales son las reglas. Si trabajo para la televisión, me dicen “no
puedes decir esto” o “no puedes hacer aquello”, porque es la tele, y te
dicen para quién haces las cosas, “esto es para adolescentes”, “esto es
para niños”, “esto es para niñas”, pero cuando preguntas en DC Comics a
quién va dirigido lo que haces, lo cual yo siempre hago cuando empiezo
un encargo… Por ejemplo, con Plastic Man, les dije “¿Esto a quién va dirigido, es para niños, o mi audiencia es gente mayor?” y nadie lo sabe ya.
Pero cuando haces un tebeo como Identity Crisis
-es un buen ejemplo- ese libro está dirigido a gente que ha estado
leyendo tebeos toda la vida. Un tebeo en el que el punto de partida es
que la mujer del Enlongated Man es violada y asesinada… El Enlongated
Man no ha tenido su propio tebeo desde hace treinta años. Nunca sale en
los tebeos. No es un personaje importante. Así que la única gente a la
que le va a importar que le pase algo a su mujer, ni siquiera a él
mismo… No sé, si me dijeras que van a matar a Wonder Woman, o a Robin,
estaría muy interesado. Pero me estás contando que la mujer de un
personaje que no ha salido en un tebeo en cuarenta años (risas). A la
única gente que le importa es a gente mayor que yo. Hay una escena en
ese tebeo. Green Arrow sale sin disfraz, con lo que no sabes que es
Green Arrow. Y, por cierto, Green Arrow no dispara ni una sola flecha
en toda la serie. ¿Por qué va disfrazado como Robin Hood si nunca va a
disparar una flecha?¿Qué sentido tiene un tebeo de Superman en el que
sólo habla?Lo he visto, ¡he visto tebeos enteros donde se sientan y
hablan! No tengo nada en contra de hablar, he hecho comics en los que
se habla, pero si compro un tebeo con Superman, quiero verle volar. Si
compro uno de James Bond, quiero ver chicas guapas y coches. Bueno,
pues eso, Green Arrow no lleva su uniforme y se va a un cementerio y va
a visitar al fantasma de Green Lantern, que está muerto y tampoco lleva
uniforme. Así que tienes a dos tipos hablando y ninguno de los dos va
en uniforme y se llaman el uno al otro “Hal” y “Ollie”. Y estan de
charla, hablando de esto y lo otro, y no están hablando de nada en
especial y, de repente, dicen “adios” y se van cada uno por su lado.
Esta escena sólo es interesante para ti si sabes que estos tíos son
Green Lantern y Green Arrow y tienes que saber que solían ser amigos…
hace treinta años (risas). Esa serie salió en los setenta. ¡Lo que
quiero decir es que a la única persona que le va a importar eso es a
alguien que era fan de esa serie en los setenta! ¡Eso es alguien más
mayor que yo! ¿Por qué hacemos tebeos de superhéroes para gente de
cincuenta años? No tengo problemas con los comics para gente mayor.
Pero no ves que intenten hacer crecer a Winnieh The Pooh. Cuando veo Winnieh The Pooh
es igual que antes. Hacen películas nuevas pero no hacen que el osito
se ponga a beber, y el tigre no se pone a matar gente… no lo entiendo.
Creo que los tebeos de superhéroes son para niños, y deberían serlo. Al
menos, esa es mi opinión, pero estoy solo en ella (risas)

Otro tema… autoedición vs. trabajar para otros: tu experiencia.

K.B.:Me
encanta la autoedición. La razón por la que me encanta la autoedición
es porque todo es culpa mía. Generalmente, tú haces algo y otra persona
lo estropea. Con la autoedición, si algo sale mal, es problema mío y yo
lo arreglo.

¿Te sentiste cómodo con la vertiente historietista de Kyle Baker?¿Te gustaría explorar más ese modo de trabajar?

K.B.: Sí. Cuando empecé no tenía ni idea de cómo iba a
responder la gente, así que metí un montón de ideas, un montón de
chistes distintos. Así que hay bromas para adultos, chistes para niños,
bromas políticas… y entonces, para mi sorpresa, la gente venía y me
decía que la parte que más les gustaba era la que hablaba de mi
familia. Y eso fue una sorpresa, porque mi mujer y yo pensamos que
nadie iba a estar interesado en nuestro aburrido hogar. Es lo que más
les gusta, así que en el segundo volumen metí más cosas de ese tipo y
me encanta, porque pienso que nadie en todo el mundo sabe lo que
funciona. Incluso Steven Spielberg comete errores, incluso George Lucas hace películas que la gente no quiere ver, como American Grafitti 2.
Así que hasta los más listos se equivocan. Por eso, el mejor modo de
saber si algo está bien o no es, sencillamente, publicarlo. Y eso es lo
que hicimos. Ahora tenemos una idea mejor de lo que funciona.

You are here fue considerado uno de los mejores
tebeos publicados en España el año pasado. También se considera como
una bofetada a la era del cómic Photoshop, del cómic por ordenador…
¿era esa tu intención?

K.B.: Es el tipo de obra que siempre quise leer.
Siempre quise leer un libro así. Me gustan las historias que tienen
todos esos elementos como consumidor, como fan. Una de mis películas
favoritas es Con la muerte en los talones. Me encanta esa
película porque tiene de todo, tiene acción, tiene una chica guapa y
romance, viajes, bellos escenarios… eso es lo que intenté hacer con You are here.
Tienes persecuciones, chicas guapas, sitios interesantes como el
Central Park de Nueva York. Además, una de las cosas que tenía
Hitchcock es que allá donde situara la historia, integraba el paisaje
en la historia. Y eso intentaba hacer yo. Y también humor, las pelis de
Hitchcock siempre tienen mucho humor.

Pero, ¿qué hay de la técnica?

K.B.:
Cuando trabajo miro lo que se está haciendo por ahí. No me refiero
específicamente al mercado del cómic. Mis libros son más populares en
otras áreas. La gente a la que le gusta Superman no necesariamente va a
disfrutar con lo que yo hago. Mis libros funcionan bien en Europa,
porque tiende a gustar el cómic hecho poruna sola persona, como en
Europa. A veces hay un guionista y un dibujante, pero no tienes a cinco
personas trabajando en un tebeo, como pasa en los EE.UU. Les gusta ese
formato y tal. Parece un tomo europeo con la tapa dura y todo eso. En
los EE.UU, en esa época, los cómic se empezaban a venderse en
librerías. DC me pidió que hiciera algo. Era mi primer tebeo en años,
así que cuando volví me dijeron “estamos intentando meternos en el
negocio de las novelas gráficas” era algo nuevo en el momento, lo de
intentar meter novelas gráficas en las librerías. En aquel momento era
uno de los pocos tipos que sabían cómo hacer una novela gráfica. Nadie
las hacía, porque era algo así como 1998 o así. Pero vamos, en los
EE.UU no hacen muchos títulos en ese formato. Y es un material que
tiene mucho que ver con lo que ves en la tele, acción, romance…
Cuando hice Plastic Man veía muchas series de dibujos de la Cartoon Network, cosas como El Laboratorio de Dexter, las Supernenas
y en aquel momento, yo consideraba esas series como lo más, material
verdaderamente innovador. No me gustan las cosas con pinta de viejas.
No entiendo por qué en el mundo del cómic la gente sólo imita a otra
gente del mundillo. Si estas en publicidad, por ejemplo e intentas
hacer un anuncio de moda, te fijas en otras cosas, miras la televisión,
las películas… Quieres parecerte a lo que forma parte del mundo hoy, a
lo que la gente está comprando hoy en día. Y cuando hice You are here pensé que el estilo gráfico más interesante se hacía en videojuego.
Pienso que el estilo gráfico de algunos videojuegos es alucinante. Hoy
en día las películas se hacen en tres dimensiones, películas como Toy Story
todas son de ese estilo, y te tienes que mantener a la altura. En un
mundo en el que la gente quiere ver eso, no les puedes seguir dando lo
de siempre.

La pregunta obvia… ¿En qué estás trabajando ahora?

K.B.: Estoy haciendo más cosas de los Baker y estoy terminando Nat Turner,
sobre un esclavo rebelde. He publicado la primera parte y estoy
trabajando en la seguna mitad. Y estoy haciendo un montón de animación.
Actualmente estoy haciendo un montón de material para niños. Por dos
razones: una, tengo niños. La otra es que ésta sigue siendo la mayor
audiencia. El 99% de los dibujos los compran los niños, y o quiero
ganar dinero. Pero, por alguna razón, es difícil conseguir que un
editor se interese por material infantil en los Estado Unidos. Es
diferente aquí, veo un montón de material para todo tipo de públicos.
Pero en los Estados Unidos el público sigue siendo mayoritariamente
chicos adolescentes y gente mayor. Así que si quiero hacer comedia,
tengo que hacer televisión. Ahora mismo estoy trabajando en unos
personajes que son animales que hablan. Y ni siquiera me molesté en ir
a Marvel o DC, porque supe que no les interesaría, así que hablé con
Nickelodeon TV.