boletín armas contra las guerras nº 94

Amenazas radiactivas en nuestros alimentos: contaminación autorizada oficialmente en los alimentos por la CEE.

CRIIRAD Comisión de Investigación y de Información Independientes sobre la
Radiactividad.

Desde septiembre 2004, la asociación CRIIRAD Comisión de Investigación y de
Información Independientes sobre la Radiactividad advirtió sobre dos proyectos
internacionales que tienen la intención de legalizar la presencia de
contaminantes radiactivos en los productos alimenticios. Uno venía de la
Comisión Internacional de Protección Radiológica (CIPR)*, la otra del Codex
Alimentarius, un organismo de las Naciones Unidas encargado de la elaboración
del códex alimentario internacional (Codex alimentarius).

Estos dos proyectos estaban muy avanzados y su adopción prevista para 2005:

– M. Clark, presidente de la CIPR, deseaba la adopción de nuevas recomendaciones
fundamentales -explícitamente denominadas «recomendaciones CIPR 2005» con el fin
de dejar su impronta antes de su ida en 2005.

– El cambio de reglamentación para el comercio internacional de los productos
alimenticios era la sexta etapa de ocho etapas que tiene el procedimiento y la
adopción oficial estaban programada para julio de 2005. Había entonces que
reaccionar muy rápidamente. En efecto, una vez las nuevas normas adoptadas,
seria prácticamente imposible volver atrás.

De septiembre 2004 a abril 2005, la movilización ha sido por lo tanto intensa…
y ha dado sus frutos. Hoy, los dos proyectos están bloqueados.

Pero atención: no están abandonados. El lobby nuclear debe revisar su copia pero
todavía es él quien tiene el poder.
Debemos utilizar el tiempo que se nos ha dado para organizar la oposición y
obtener verdaderas garantías.

Amenazas radiactivas en nuestros alimentos

Julio 2004: descubrimiento de los proyectos

Los proyectos descubiertos en la vigilancia jurídica que efectuamos sobre la
evolución de las normas de radio-protección se encuentran, sin duda, entre los
más peligrosas que conocemos desde nuestra creación en 1986.

Quieren instaurar una especie de permiso general para contaminar decidiendo que
debajo de ciertos puntos de exclusión, la radiactividad no sería tenida en
cuenta: Desde el punto de vista jurídico, ni el medio ambiente ni los alimentos
serían considerados como contaminantes. No es útil indemnizar a los
profesionales porque sus productos se verían afectados, ni informar a los
consumidores en cuanto a la presencia de productos radiactivos en su
alimentación.

La comisión del Codex Alimentarius se proponía de esta manera cambiar la
reglamentación relativa al comercio internacional de los alimentos contaminados:
el consumo sería autorizado de manera permanente y sin tener que justificar una
situación de crisis tipo accidente o atentado.

La comisión Internacional de Protección Radiológica recomendaba por su parte
algunos puntos en el control aplicándose tanto a los objetos, materiales… como
a los alimentos. Basados en afirmaciones falsas y razonamientos imprecisos,
conducían a una contaminación generalizada.

Para los que gestionan actividades nucleares, las ventajas de tales proyectos
son evidentes: la instauración de esos puntos va a aportar muchos beneficios a
la gestión de desechos radiactivos y al tratamiento de los afluentes
contaminantes.
Para la población, las perspectivas son totalmente diferentes. Recordemos, en
efecto, que los productos radiactivos son reconocidos como cancerígenos para la
persona que los consume y mutantes para su descendencia. Sin contar que la
catástrofe de Tchernobyl causa poco a poco efectos dañinos en particular sobre
el sistema inmunitario y el aparato cardio-vascular.

Situada bajo la doble tutela de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de
las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura (FAO), la Comisión del
Codex Alimentarius tiene como objetivo definir las normas de referencia para el
comercio internacional de los productos alimenticios.

La Comisión Internacional de Protección Radiológica (CIPR) es una instancia de
referencia cuyas recomendaciones fundamentales (emitidas cada 12-15 años) fundan
las reglas de radio protección de la mayoría de los países y en particular los
de los estados miembros de la Unión Europea.

Otoño 2004: Lanzamiento de la campaña

!No a la radiactividad en nuestros platos!

Informar a los miembros

Estos proyectos irresponsables iban a abrir una verdadera caja de Pandora.
Debemos hacer todo lo posible para que fracasen. La primera etapa era informar a
nuestros miembros.

Un dossier muy delicado (el del consentimiento) ya estaba inscrito en la orden
del día de la asamblea general prevista para principios de octubre. El dossier
de información estaba listo para el envío pero era imposible enviarlo tal cual.
El programa ha tenido que ser revisado con urgencia: un artículo de fondo es
redactado a finales de agosto e incluido «in extremis» en el la revista Trait d’
unión con la primera versión de la petición para los alimentos no contaminantes.

Reunidos en asamblea general el 10 de octubre de 2004, los miembros presentes y
representantes adoptan por unanimidad el dictamen de orientación que presenta el
presidente: la lucha contra los proyectos del CODEX y de la CIPR está la primera
en la lista de prioridades 2004-2005.

El programa de tareas de las que ocuparse está muy cargado: conferencias de
prensa, reuniones de trabajo, conferencias, movilización de los agentes
sociales, información de los productores y distribuidores de productos
alimenticios, difusión de la alerta en los otros países europeos… El trabajo a
sido tan difícil que ha habido que afrontar la pasividad de la población, las
reticencias de los numerosos periodistas de cara a un dossier considerado muy
complicado y no suficientemente mediático y, sobre todo la presión del lobby
nuclear para mantener el dossier abierto.

Oponerse a la desinformación

Para que adopten su proyecto, los responsables de la Comisión del Codex no han
dudado en maquillar su contenido.

Primero han presentado el proyecto como una simple revisión de una norma
existente. Según ellos solo se trataba de prolongar el tiempo de aplicación de
los límites decretados en 1989 y de aumentar el número de radio-nucleidos en
cuestión.

Para probar la realidad del texto, debimos sacar a la luz los pequeños detalles
que crean toda la diferencia: la supresión de las referencias a las situaciones
accidentales y una simple perífrasis que autoriza la polución de los alimentos
por los desechos crónicos de las instalaciones nucleares. La norma de 1989
define, en efecto, unos límites de contaminación tolerable en los alimentos PERO
solamente en una situación post-accidental y con una duración limitada a un año.
La nueva norma estipula que la contaminación será de ahora en adelante
autorizada sin límite de duración y que podrá provenir de los desechos liberados
(y evitables) de las instalaciones nucleares.
La contaminación será por lo tanto autorizada en una situación normal y de
manera permanente.
No es un revisión, es un cambio fundamental.

• El segundo argumento del lobby nuclear es afirmar que el proyecto no tiene
absolutamente ningún riesgo. El texto explicativo que acompaña el cuadro de los
límites afirma claramente que el consumo de los alimentos contaminados por
debajo de los límites es segura para los consumidores, y sea cual sea su edad.

Hemos controlado los cálculos de los expertos del Codex, cogiendo los mismos
coeficientes de dosis y las mismas hipótesis de consumición.
Conclusión:
¡sus cálculos son infravalorados en un factor de 1000!
En realidad, el riesgo asociado al consumo crónico de estos alimentos
contaminados será de todo menos negligente.

Y los redactores del proyecto lo saben bien. En efecto, escondían bien el hecho
de la introducción en su cálculo de coeficiente de 0,1 % que les permite dividir
artificialmente sus cifras por 1000. Pero, esto cambia considerablemente el
resultado:
¡El consumo de estos alimentos solo es seguro con la condición expresa de que
representen menos de un 0,1% del total de los alimentos consumidos!

Todo el resto de la alimentación debe estar exenta de contaminantes radiactivos.
Pero, 0,1% no es gran cosa. Para un adulto, esto representa más o menos 500
gramos de alimentos contaminados por año y menos de 2 gramos por día. Para un
niño pequeño, es menos de un gramo por día. El riesgo de sobrepasar una cantidad
tan pequeña es enorme y los consumidores no tendrán ningún medio de control:
¿cómo verificar, en efecto, que ingerimos menos de 2 gramos de alimentos
contaminados al día si la radiactividad es indetectable y si los alimentos cuya
ingestión hay que limitar no serán etiquetados porque, oficialmente no están
contaminados?

• El tercer argumento que hemos tenido que rebatir concierne el origen del
proyecto. El hecho de que la Comisión del Codex sea una emanación de la FAO y,
sobre todo, de la OMS, Organización Mundial de la Salud, garantiza a los ojos de
algunos que la protección sanitaria será el principal criterio de decisión.

Aunque la información haya progresado, la población ignora todavía que la OMS
firmó en 1959 un tratado que la relaciona a la AIEA, la Agencia Internacional
encargada del desarrollo de las industrias nucleares. Desde entonces, las
decisiones son determinadas por la AIEA y la OMS no tiene más que un papel
secundario *.

Esto aparece muy claramente en el presente dossier: el proyecto de nueva norma
lleva el sello de OMS/ FAO pero es en realidad un proyecto 100% de la AIEA.

Es la AIEA en efecto quien pidió a la Comisión del Codex la revisión de la norma
de 1989. Y sin contar con responder positivamente, la Comisión le confió la
redacción y la defensa del proyecto en las discusiones.

El último argumento, utilizado con éxito por el lobby nuclear, concierne el
impacto de las normas dictadas por la comisión del Codex: sería inútil
movilizarse porque las normas del Codex estarían sin incidencia sobre las
reglamentaciones francesa y europea.
Este argumento ha hecho fracasar un reportaje previsto por el informativo de las
20 horas de France 2 y varios artículos de prensa. El diario Liberación ha
dedicado un largo artículo al proyecto pero termina con las declaraciones de
Jacques Lochard, director del CEPN (la famosa asociación puesta en
funcionamiento por el lobby nuclear francés para tomar el control sobre la
radio-protección). El lector aprende de esta manera que «el codex, es una cosa
oscura de la que nadie se ocupa» y cuyas normas bastante mas elevadas que las de
la Comisión europea, las únicas que utilizamos y que nos protegen. El mensaje es
claro: es inútil movilizarnos.

Todo es falso en estas afirmaciones:
Las normas del Codex Alimentarius han sido adoptadas por la Organización Mundial
de Comercio (OMC) como normas de referencia para el comercio internacional. Si
un estado desea bloquear en sus fronteras un cargamento de alimentos
contaminados porque su reglamentación no autoriza el consumo, podrá ser
perseguido como obstáculo injustificado en el comercio internacional. Para la
OMC que resolverá la diferencia, es el Codex el que servirá de arbitro: si
declara que la contaminación es ilegal, el estado que se oponga a las
importaciones será condenado.

Una movilización creciente

Los esfuerzos del lobby nuclear acaban por volverse contra él:
Si los proyectos no tienen verdaderamente ninguna incidencia, ¿por qué gastar
tanta energía para hacer callar a la oposición?

Poco a poco, el dossier encuentra un interés creciente en la población francesa.
El número de firmas de la petición no para de aumentar: 20 000 en noviembre, 35
000 en enero, 60 000 en marzo, para pasar el umbral de los 100 000 hacia
mediados de abril.

Nosotros redactamos diversos llamamientos a la movilización dirigidos al medio
asociativo, los profesionales del sector agro-alimentario, los colectivos
territoriales, los organismos que se encuentran como observadores en la comisión
del codex, etc. Nosotros redactamos igualmente artículos para diversas revistas.
Gracias a la ayuda de varios colaboradores benévolos, los documentos son
progresivamente traducidos al inglés, español y alemán y el número de las firmas
provenientes de países comienza a aumentar.

El dossier está igualmente puesto a disposición sobre nuestro sitio web con la
posibilidad de firmar (más de 4500 firmas recogidas).

El 16 de mayo de 2005 se recogieron 108 643 firmas directas y 264 firmas
colectivas: 156 de asociaciones y de federaciones de asociaciones, 5 sindicatos,
110 profesionales del agro, 3 revistas (Naturaleza y progreso, Biocontact y El
Ecologista), y 5 municipios. Figuran entre los signatarios: la federación
nacional de agricultura biológica, la confederación campesina, la federación
europea de los sindicatos de agro-biólogos, ATTA, la red salir de lo nuclear, la
coordinación nacional de los colectivos contra el entierro de los desechos
radiactivos, la federación «Santé-Sociaux», grupos locales de la UFC Que elegir
etc. (lista completa en www.criiad.org)

Octubre- Diciembre 2004:

Proceso contra los responsables

Como complemento a la movilización de la sociedad civil, hemos alertado al
conjunto de los ministerios concernidos y solicitado su intervención con el fin
de bloquear el proyecto de la Comisión del Codex y de obtener la retirada de las
futuras «recomendaciones 2005» de CIPR.

Desde mediados de octubre hasta comienzos de noviembre, unos correos han sido
enviados a los cinco ministros concernidos. Phillipe Douste-Blazy para la salud,
Serge Lepeltier para la ecología, Christian Jacob para el consumo, Hervé Gaymard
para la agricultura y la alimentación, François Loos para el comercio exterior
y Nicolas Sarkozy para la economía. He aquí un trozo del correo destinado a este
último:

«… este dossier viene directamente de la competencia de vuestro ministerio.
También es necesario que usted esté perfectamente informado de sus
implicaciones. Esperamos que decidáis intervenir lo más rápidamente posible para
obstaculizar el proyecto.
De hecho, su ministerio estaba representado en la reunión de la comisión del
Codex Alimentarius por dos inspectores de la DGCCRF. De todas formas, el
proyecto habiendo sido aceptado sin ninguna oposición por parte de Francia,
creemos que estos inspectores – que no se ocupan de la radioprotección – no han
sido conscientes de los verdaderos problemas del dossier.»

Después de este correo pudimos participar, a principios de diciembre, en una
importante reunión de trabajo en el Secretariado General del Comité
Interministerial (SGCI) donde se decidió la posición que iba a defender Francia
ante la Comisión Europea.

También hemos obtenido reuniones en los ministerios de sanidad (el 28 de
octubre) y de ecología (26 de noviembre).
Sorpresa: no estaban informados del proyecto Codex.
Ni la DGSNR, ni la IRSN, sus servicios especializados, habían establecido el
dossier. Y por tanto: ellos también descubrían el problema a través de nuestra
alerta. Es interesante resaltar que con nuestros débiles medios, hemos puesto en
marcha una vieja ley aparentemente más eficaz que la de los servicios que están
oficialmente a cargo de la radio-protección y que emplean para hacer esto a
decenas, incluso centenas de personas.

Abril 2005: ¡El golpe final!

El comité del Codex sobre los adictivos Alimentarios y los contaminantes se
reunió en la La Haya el 25 al 29 de abril para su 37 sesión. Figuraba en la
orden del día de sus trabajos el examen del proyecto de la nueva norma para el
comercio de los alimentos contaminados por radio-nucleidos artificiales
(referencia ALINORM 04/27/12). Se trataba de una etapa decisiva , la séptima de
ocho etapas que comportan el procedimiento de adopción:
O el comité estimaba que el consenso era suficiente y el proyecto era
transmitido a la Comisión del Codex para la adopción oficial desde el siguiente
mes de julio; o las divergencias eran juzgadas demasiado importantes y el texto
debería ser trabajado de nuevo y reenviado, llegado el caso, a la etapa 6.

Hecho imprevisto: ¡el comité a decidido bloquear el proyecto y reenviarlo, no la
etapa 6 sino la etapa 2 del procedimiento!

Los promotores del proyecto deberán partir de cero: un grupo de redacción es el
encargado de elaborar un nuevo texto que deberá franquear de nuevo cada una de
las etapas del procedimiento. La comisión del Codex solo se reunía una vez al
año, el nuevo proyecto no podrá ser oficializado hasta el verano de 2006 (etapa
5) y la adopción (etapa 8) no podrá intervenir antes de 2007.
Es un verdadero desaire para la AIEA que ha iniciado y elaborado el proyecto y
que lleva tres años detrás de su adopción.

¡Atención, la amenaza no ha desaparecido!

El comité del Codex sobre los adictivos alimentarios y los contaminantes ha
confiado una vez más en la AIEA, un papel decisivo para la elaboración del nuevo
texto. La agencia de promoción nuclear civil va a codirigir la redacción del
nuevo proyecto con la división EURATOM de la comisión europea que tiene, ella
también, una vocación pro nuclear. Siete estados están asociados a los
trabajos: el Reino Unido, Alemania, Francia, Bélgica, Suiza, Finlandia, Egipto y
los Estados Unidos. Aparte, Egipto, todos estos Estados están nuclearizados.

La lectura del informe de la reunión de La Haya deja atisbar las nuevas
orientaciones del texto. Nos hemos peleado por que los niveles de contaminación
tolerados en caso de accidente no lo sean en una situación normal. Los
responsables del Codex parecen decididos a transformar esta protección en una
amenaza. Según ellos, el control de las radio-nucleidos en los alimentos solo
debe aplicarse en caso de accidente nuclear grave y si hay buenas razones para
pensar que los límites serán franqueados.
Para contrarrestar el control del lobby nuclear sobre la elaboración de las
normas alimenticias, va a haber que poner en marcha un contra poder eficaz a
escala europea y si es posible internacional.
El objetivo será hacer frente a los proyectos de des-reglamentación de la AIEA y
obtener, al contrario:

1/ la revisión a la baja de los límites de contaminación post-accidentales con
el fin de tener en cuenta el conjunto de los riesgos sanitarios asociados a la
incorporación de productos radiactivos artificiales. Es urgente integrar en la
reglamentación las informaciones salidas del seguimiento de las víctimas de
Tchernobyl.

Ejemplo: En 1989, cuando el límite del cesium 137 fue fijada en 1000 Bq/ Kg , se
consideraba que era inútil fijar un límite más bajo para los niños. Aunque sus
órganos sean más pequeños y es sabido que asimilan el cesio mas activamente, se
consideraba que estos fenómenos se compensaban por una eliminación más rápida.
Sabemos hoy, gracias a las decenas de miles de medidas efectuadas sobre los
habitantes de las zonas contaminadas por Tchernobyl, en particular en
Bielorrusia, que el organismo de los niños presenta unas tasas de contaminación
de 4 a 5 veces superior a la de los adultos. Sabemos esto desde hace 10 años y
los límites no han vuelto todavía a la baja. Por otra parte, los trabajos del
profesor Bandazhevsky demuestran una correlación entre la tasa de contaminación
de los niños por el cesio 137 y la importancia de las alteraciones de su sistema
cardio-vascular. **

Los científicos bielorrusos presentes en el coloquio de Lyon en abril de 2005
han declarado que el límite de 1000 Bq/Kg era excesivamente elevada, casi
criminal. En el Bielorrusia, cuando la leche presenta una tasa de cesio 137
superior a 100 Bq/Kg es declarada impropia para el consumo (en Ukrania el límite
son 50 Bq/Kg).

2/ Garantías relativas a las poluciones generadas por el funcionamiento normal
de las instalaciones nucleares. En ciertos sectores del mar de Irlanda, el
marisco esta fuertemente contaminado por el plutonio expulsado por la empresa
Sellafield. Pero, estos productos son libremente comercializados en el Reino
Unido y exportados hacia otros países, en particular España y Francia sin que
los consumidores sepan nada acerca de las tasas de contaminación.
En este contexto, es imperativo que la reglamentación prevea el reforzamiento de
los controles y que las acompañe con las obligaciones de información de los
consumidores.

3/ La prohibición de confiar a los expertos de la AIEA la responsabilidad de
elaborar las normas sanitarias sobre los alimentos. Este agencia tiene como
objetivo promover las aplicaciones civiles en el aspecto nuclear. Por lo tanto
se encuentra en una situación de conflicto de intereses *. La elaboración de las
normas incumbe a la FAO y a la OMS y ellas deben asumir sus responsabilidades.


Amenazas radiactivas en nuestros alimentos

•Texto explicativo: lea y firme la petición•
http://www.criirad.com/criirad/actualites/Dossiers2005/MenacesRadioactivesAliments/TexteEspagnol.pdfSe
enviarán las peticiones al Parlamento Europeo, a la Comision Intercional de
Protección Radiológica y a la Comisión del Codex Alimentarius (Naciones Unidas)


Petición
PARA ALIMENTOS NO CONTAMINADOS

¡ NINGUNA RADIACTIVIDAD EN NUESTRO PLATOS !

Me opongo a los proyectos de normas que autorizan sin reserva el comercio y el
consumo de los alimentos llamados «ligeramente» contaminados

Siendo legal la contaminación, los productores y consumidores víctimas de las
contaminaciones ya no tendrán ninguna posibilidad de recurso.

!Sin embargo, estos proyectos implican niveles de RIESGO totalmente
INACEPTABLES,
en particular para los NIÑOS!

Pido a la CRIIRAD que efectúe todas las diligencias necesarias (a nivel europeo
e internacional) para preservar mi salud y obtener que la ausencia de
contaminación quede como la norma. proyecto del CIPR y la comisión del Codex
Alimentarius

Nombre y apellido

Dirección

País

firma

Petición lanzada por la CRIIRAD
Comisión de Investigación y de Información Independiente sobre la Radiactividad
Fecha de lanzamiento: 15 de septiembre de 2005 – duracion de vigencia : hasta el
31 de diciembre 2005

Devolver antes del 31 diciembre de 2005 a :
CRIIRAD ,471 avenue Victor Hugo,26000 Valence, France (o por telecopia al numero
: +33 (0)4 75 81 26 48).
Telefono : +33 (0)4 75 41 82 50 – Site Internet :www.criirad.org.
O por mail a :
bureaucriirad@freesbee.fr (o) contact@criirad.org

Las peticiones originales serán enviadas a las autoridades francesas. Las
fotocopias seran enviadas al Parlamento Europeo, a la Comisión Internacional de
la Protección Radiológica, así como a la ONU (Comisión del Codex Alimentarius)


• Para ir mas lejos : los textos de referencia en la web del CRIIRAD
www.criirad.org :

1. MODIFICACION DE LAS RECOMENDACIONES FUNDAMENTALES LA COMISION INTERNACIONAL
DE PROTECCION RADIOLOGICA
Leer el proyecto integro (recomendaciones 2005) – En inglés
Sitio internet CIPR – En inglés
El proyecto de la CIPR – En inglés

2. MODIFICACION INTERNACIONAL DE LAS REGLAS DEL COMERCIO DE LOS PRODUCTOS
ALIMENTICIOS : EL PROYECTO DE LA COMISION DEL CODEX ALIMENTARIUS
La norma actualmente vigente (1989 : CAC/GL 5)
El proyecto de norma para 2005 ( 2004 : Alinorm 04/27/12)
Sitio internet de la comision del Codex Alimentarius


Notas Alfredo Embid.

* La CIPR Comisión Internacional de Protección Radiológica depende
demostradamente del lobby militar – industrial que promociona la proliferación
nuclear contra nuestra salud (ver nota ***).
La Organización Mundial de la Salud cumple también su función de tapadera y de
coartada respecto a la contaminación radiactiva y los auténticos factores que
están haciendo aumentar el cáncer.
Lo hemos denunciado desde hace años, especialmente en nuestro trabajo «Los
expertos de la OMS mienten», donde documentamos el infame acuerdo firmado en
los años 50 que somete a la OMS a la Agencia Internacional de Energía Atómica,
AIEA, en todo lo referente a la contaminación radiactiva.
La reciente concesión del premio Nobel de la paz a la AIEA es una siniestra
burla contra la salud de la humanidad.

» Los expertos de la Organización Mundial de la Salud mienten.Pueden ser
acusados de complicidad en crímenes contra la humanidad.» Alfredo Embid
publicado en el número 65 de la revista de Medicina Holística.

** Sobre el profesor Youri Bandajevsky consultar anteriores números de la
revista y el boletín Armas contra las guerras (amcmh.org):

Boletín 88: El Profesor Youri Bandajevsky ¡por fin libre !. Creación de un
laboratorio «CRIIRAD Bandazhevsky en el Bielorrusia» Un proyecto internacional
al servicio de las víctimas de Chernobyl y de todas las personas expuestas a las
contaminaciones radiactivas. CRIIRAD CARTA DEL PROFESOR YOURI BANDAZHEVSKY.

Boletín 33: El profesor Youri Bandajevski, doctor en anatomopatología, ex
director del Laboratorio Central de Investigación Científica de Bielorrusia y
Rector de la Facultad de Medicina de Gomel sigue en prisión por haber
descubierto y denunciado el impacto de la contaminación radiactiva sobre el
corazón especialmente en niños.

Boletín 45: Reportaje sobre la situación sanitaria de Bielorrusia que se oculta,
en relación con la importante contaminación radiactiva. CRIIRAD. En el pasado
mes de abril de 2003, dos representantes de la asociación CRIIRAD que ya hemos
presentado anteriormente, Romain Chazel, vicepresidente y Martial Mazars, doctor
en física teórica, han viajado a Bielorrusia, el país más afectado por la
catástrofe de Tchernobyl. Resumimos y comentamos aquí algunas de sus
conclusiones en los aspectos médicos.

*** Sobre el cuestionamiento general de las teorías oficiales sobre las bajas
dosis de Radiactividad en español ver lo publicado en nuestra sección de
medicina medioambiental de la Revista Medicina Holística y el libro
RECOMENDACIONES DEL ECRR, 2003.LOS EFECTOS DE LA EXPOSICIÓN A RADIACIÓN
IONIZANTE A BAJAS DOSIS SOBRE LA SALUD CON APLICACIÓN A LA PROTECCIÓN
RADIACTIVA. Comité Europeo sobre los Riesgos de la Radiación (ECRR), Editado por
AMC/Asociación de Medicinas Complementarias. Madrid 2004.

Contacto:

CRIIRAD Comisión de Investigación y de Información Independientes sobre la
Radiactividad.
471 Avenue V. Hugo 26000 Valence (Francia)
Sitio web : www.criiad.org
bureaucriirad@freesbee.fr (o contact@criirad.org)

Contacto: Roman Chazel (puede hablar español)
06.88.94.73.07 / (33) 04.75.98.58.01
Las donaciones tienen que ser dirigidas a : CRIIRAD 471, avenida Victor Hugo
26000 Valence, Francia. (precisar laboratorio CRIIRAD / BANDAZHEVSKY)
Para ser informado regularmente y participar en las acciones para la
preservación del medio ambiente, la protección sanitaria de la población y la
lucha contra la desinformación, se puede afiliar a la asociación (40 euros).
CRIIRAD 471, avenida Victor Hugo 26000 Valence, Francia contact@criirad.org

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