La organización Amnistía Internacional (AI) arremetió ayer contra la política exterior y de seguridad de EE UU, «ciega y sin principios», y dijo que ese país, con su continuo abuso de los derechos humanos, «ha convertido el mundo en un lugar más peligroso». Washington ha «sacrificado los derechos humanos» en su actuación en Irak y en la guerra contra el terror.
En una de sus declaraciones más contundentes, la organización, que ayer presentó en Londres su informe anual, no escatimó críticas a los gobiernos y los grupos armados que, con su desprecio a la ley internacional, «están expandiendo como un cáncer» la violación de los derechos humanos en el mundo.
«Asistimos al mayor ataque sostenido contra los derechos humanos y el derecho internacional» del último medio siglo, declaró la secretaria general de AI, Irene Khan. El informe repasa la situación de los derechos humanos en 157 países en 2003 e incide en la consecuencia que ha tenido para los derechos la «guerra contra el terror» de EE UU.
Dijo grupos como Al Qaeda «destruyen valores mundiales y derechos de los ciudadanos corrientes».
A este hecho se suma «el número de violaciones cada vez mayor que cometen los gobiernos» en nombre de la seguridad y de supuestos valores democráticos.
«Es aterrador que haya gobiernos poderosos que debilitan, marginan o destruyen los principios del derecho internacional -dijo-, así como las herramientas de acción multilateral que podrían protegernos de esos ataques», en referencia a la ONU. Subrayó que «el programa mundial de seguridad que promueve EE UU no tiene visión ni principios». Denunció que viola derechos en su país, obvia los abusos en el exterior y usa la fuerza militar preventiva «donde y cuando se le antoja». De las torturas a iraquíes dijo que son «consecuencia lógica de su política».
Declinó opinar sobre el repliegue español, pero pidió al Gobierno que «muestre ahora su compromiso en la ONU», asegurándose de que se aprueba una resolución que «garantice la seguridad de los iraquíes».