
Sara López y Pablo Iglesias /1
“Political autonomy is the desire to allow differences to deepen at the base without trying to synthesise them from above, to stress similar attitudes without imposing a “general line”, to allow parts to co-exists side by side in their singularity”. The return of politics in Italy: Autonomia, Postpolitical Writings /2
Tratamos un objeto de estudio difuso, de difícil caracterización: la autonomía.
Para el caso que nos ocupa, dentro de los espacios autónomos organizados paralelamente (aunque no necesariamente exteriores o ajenos) al III Foro Social Europeo, se han encontrado diferentes sectores y críticas diversas que son el punto de partida de una definición compleja pero enriquecedora: había quien exigía la democratización de un modelo cuasi-partidista y patrimonializador; estaba la crítica limitada a la participación; o, sencillamente, quien no estaba interesado en definir su posición desde la distancia con el FSE. Del mismo modo, se ha hecho hincapié en los déficit democráticos en el proceso de organización del mismo, en la presencia de algunas ONGs y del partido en el gobierno (a través de la alcaldía de Londres) y otros han definido sencillamente el FSE como intento de consolidar una “internacional reformista” /3.
Autónomas(os) en Londres
En cualquier caso, proponemos una metodología amplia que puede ayudarnos a superar muchos obstáculos. Nuestra presencia física en debates y acciones, las entrevistas realizadas y conversaciones informales, son instrumentos valiosísimos que nos han permitido percibir los ambientes y la evolución de una cultura política autónoma europea cuyo arranque situaremos (aunque sólo sea por cuestiones metodológicas) en las movilizaciones del 26 de septiembre (26- S) de 2000 de Praga.
Aunque son once los espacios autónomos /4 que en conjunto se reunen en oposición al FSE, podemos clasificarlos en función del modelo organizativo por el que optaron. Distinguimos entonces cuatro modelos:
a) conferencias: en las que los distintos ponentes se suceden en la presentación de sus relatos, sin más intercambio con el público que las preguntas planteadas en torno al tema expuesto. Este formato pretende garantizar la información en torno a experiencias concretas y la difusión de relatos políticos muy específicos.
Es el modelo que adopta la Conferencia del Décimo Aniversario de SchNews, un proyecto contrainformativo de Brighton /5; la sede estuvo en el Candem Center.
b) plenarios y talleres: orientados a la discusión política sobre ejes temáticos predeterminados, pretenden el encuentro de perspectivas activistas en áreas muy diversas. Es el caso de Life Despite Capitalism, con sede en la London School of Economics. La intención última partía del intento de estructurar un programa político de discusión alternativo al planteado por el FSE, y congregó a algunas importantes figuras, como Massimo D’Angelis, David Gaeber, Olivier De Marcellus, Sandro Mezzadra, etc.
c) asambleas: nuevamente, espacios para el intercambio político, con un formato más ajustado a la metodología habitual del movimiento de movimientos: son pequeños encuentros, con una moderación informal, sin tarimas ni grandes figuras destacadas. Es el caso del Radical Theory Forum /6, ubicado en un centro social legalizado en Leytonstone, en el que trabajan sobre dos grandes ejes de debate: teoría radical (postmarxismo en el siglo XXI, reflexiones sobre Imperio y Multitud) y cómo la teoría puede alimentar la acción directa (en términos generales: teoría feminista y acción social, educación popular y universidades libres, política y organización del FSE).
d) Talleres para la acción: último eje, en el que podemos englobar al resto de los espacios autónomos. Son asambleas de activistas pensadas para la preparación de acciones durante las jornadas del foro o para próximos encuentros.
En una línea más simbólico-expresiva, encontramos espacios como el Rampart Creative Centre, sede del Mobile Carnival Forum y del Laboratory of Insurrectionary Imagination. Ambos grupos coordinaron actividades de protesta contra multinacionales, como Starbucks o McDonald’s. Trabajan en clave político-artística, con acciones no particularmente arriesgadas, más orientadas a lograr la atención del público, y en las que no se explicita abiertamente toda la carga política de las mismas.
De un modo muy similar, Beyond the ESF /7, el teatro de operaciones de los Wombleis /8 y ubicado en la Middlesex University /9, acoge asambleas preparatorias para las protestas de la cumbre del G-8 en 2005 y los talleres del Clandestine Insurgent Rebel Clown Army, un ejército de payasos que intervinieron en la manifestación contra la guerra del domingo 17.
Por último, cabe destacar el Centro de Medios de Candem, en la misma sede que SchNews, en el que durante cuatro días opera en paralelo un espacio para el mediactivismo.
Repertorios de acción de los espacios autónomos y desafíos al control del espacio
Uno de las grandes conquistas del “movimiento de movimientos” en la evolución del modelo de contracumbre es precisamente la estructuración “definitiva” de cuatro grandes estrategias de acción colectiva. En un eje mediado en gran manera por la noción de “desobediencia civil” (sobre todo a partir de Génova), se alimenta un continuun polémico que abarca: -el “pacifismo”: acción colectiva silenciosa, bajo los formatos de manifestación o sentadas, que no traspasan la línea de seguridad, aunque tratan de hacer patente su rechazo.
-estrategias expresivo-simbólicas de carácter festivo: grupos de teatro, performances, disfraces y música.
-modelos de enfrentamiento con la policía mas o menos ritualizados, uso de protecciones y abstención en general de la utilización de instrumentos agresivos unidos a acciones directas mediáticas bajo una inspiración política neozapatista (Tute bianche, desobedientes, wombles, invisibles etc.) -acción directa orientada al ataque selectivo y simbólico de iconos del sistema, puesta en práctica por el autodenominado Black Block.
Será el encuentro de Praga el que permita la demostración conjunta de las cuatro ramas, en una estrategia de delimitación de los ámbitos de intervención por “columnas” o recorridos que permiten además la asunción individual de responsabilidades por la gestión de los mismos. Sin embargo, la contracumbre de Génova en julio de 2001 supone el cierre de un ciclo de demostraciones conjuntas; las fuerzas de seguridad aprenden que la división de espacios no facilita la represión y empuja sucesivamente a unos cordones sobre otros, justificando la intervención conjunta a partir de la acción de una de esa ramas.
En el FSE de Londres encontramos dos de esos modelos en práctica:
a) la mayoría de los espacios se insertan en el segundo repertorio de acción mencionado: experiencias de innovación cultural, lúdico-festivas. La herencia de los también británicos Reclaim the Streets /10 imprime su sello en la configuración de esta modalidad, con antecedentes tan importantes como las street parties en las que se esgrime una reivindicación de la calle como espacio público y punto de encuentro que entronca con la más sólida tradición ideológica obrera.
Para estos espacios hay una premisa fundamental en los previos de la acción, concretamente en la ubicación afectiva del activista en el grupo en el que se inserta. Se busca por un lado cierta relajación emocional de cara a la acción, a través de talleres en clave de humor, con danzas y juegos, y por otro, lograr la máxima agilidad en la distribución rotativa de roles en el grupo de afinidad.
b) En otros términos, la acción planteada desde el Beyond the ESF contra el acto de clausura del foro oficial reproduce las lógicas de desobediencia civil de la segunda estrategia mencionada.
Hemos explicado en otras ocasiones (Iglesias, 2004a) que una de las claves de comprensión del modelo “modular” de acción colectiva que define a los movimientos globales es la construcción espacial del conflicto. Podrá objetarse que con esta afirmación nos estamos refiriendo solo a su “ala radical”. Sin embargo y en primer lugar, si aceptamos las movilizaciones de Seattle como punto de partida de la visibilidad mediática movimiento habrán de reconocerse las dinámicas de conflicto como hegemónicas en el devenir histórico europeo del mismo, al menos hasta Génova y el asesinato de Carlo Giuliani. En segundo lugar, si el movimiento global merece ser un objeto de estudio separado desde la teoría de la acción colectiva y los movimientos sociales, habrá de reconocerse también que son las formas de acción colectiva modulares -en el sentido de Tarrow (Tarrow, 2004)- de visibilidad transnacional y conflictivas, las que permiten distinguirlo de otros movimientos sociales. Por tanto, la propuesta de análisis de las dinámicas espaciales de conflicto para comprender este movimento /11 es, sencillamente, una toma de posición metodológica.
En el caso que nos ocupa, la producción e intervención política de los sectores autónomos se puede definir globalmente como el desafío del control político de determinados espacios de Londres. El concepto “Beyond the ESF” señalaba ya, a nuestro juicio, una voluntad de cuestionamiento del espacio que, evidentemente, habría de tener expresiones prácticas. Al mismo tiempo, analizaremos una acción central: la ocupación del palco del FSE por parte de 300 activistas europeos procedentes del Beyond the ESF la tarde del sabado 16.
La acción fue preparada en una asamblea celebrada esa misma mañana en la Middlesex University. El objetivo político fundamental era señalar las contradicciones en las que caía el foro social; al mismo tiempo, no había ningún tipo de voluntad de enfrentamiento con una masa de participantes, sino de comunicación directa.
A la salida de Alexandra Palace, el bloque decidió regresar agrupado a la Middlesex University. Avanzados pocos metros, la policía trató de impedir que los activistas ocuparan la calzada. Se produjeron empujones y leves enfrentamientos y la policía pudo detener al menos a dos personas. El día siguiente, durante el desplazamiento en tren de miembros del Beyond the ESF a la manifestación, se produjeron nuevas detenciones.
Creemos que la clave a la hora de dotar de significado político a las acciones y a la hora de comprender la voluntad represiva de una de las policías mas civilizadas del planeta, se encuentra en la “dimensión espacial”. El Beyond the ESF, la construcción de propuestas alternativas, la crítica al foro, adquirieron significado real con la entrada física de los autónomos en el foro, desafiando su dinámica de funcionamiento político hasta el punto de penetrar y tomar la palabra por la fuerza. Y son precisamente las concreciones prácticas en el espacio de un discurso radical las únicas capaces de dotar a un sector del movimiento global europeo de identidad política, y de capacidad organizativa suficiente para una acción colectiva transnacional que asuma Europa como espacio jurídico-político de intervención.
El hecho de que las acciones represivas de la policía recayeran, prácticamente en exclusiva, sobre el sector autónomo se explica en términos del desafío que suponía su práctica sobre el control político de determinados territorios. Es ésta la dimensión que mejor explica el carácter antisistémico de este sector; que debe ser contemplado en términos necesariamente prácticos. ¿Quién “hacía” movimiento global en Londres? Si la dimensión ontológica de un movimiento social se mide en su “hacer”, creemos haber respondido.
Atravesando los foros sociales. Identidad autónoma europea
Características de este sector: insertos como están en una larga estela de movilizaciones y encuentros de alcance internacional, los activistas británicos responden en gran medida a los mismos perfiles que nutren las filas del movimiento en Europa.
Son jóvenes y precarios. El contexto determina de una manera extraordinaria las actividades de estos grupos: en clave política, Inglaterra tiene un sistema bipartidista rígido gracias a una ley electoral mayoritaria que difícilmente deja opción a terceras fuerzas políticas, lo que condiciona la repercusión de posicionamientos políticos más progresistas, que rara vez encuentran eco institucional.
En clave socio-económica, la política de desestructuración seguida en los años ochenta por el gobierno Thatcher, que privatizó gran parte de los servicios públicos y reguló la gestión de grandes empresas, generando despidos masivos y una crisis importante en el sector sindical, ha sido mantenida de manera encubierta por la “tercera vía” del gobierno Blair, bajo la fórmula de “capitalismo con rostro humano”.
Las tradiciones ideológicas de las que se nutre el activismo británico son diversas. Destacamos como herencia lejana el punk ligeramente politizado de los años ochenta, aunque sólo desde los noventa encontramos un intenso activismo en diversas claves: grupos en defensa de los derechos de los animales, un importante nivel de movilización antimilitarista, grupos pro-derechos civiles implicados en la cuestión norirlandesa, grupos feministas y, fundamentalmente, grupos anarco-ecologistas que protestan contra la proliferación de centrales nucleares y la expansión de infraestructuras de transporte.
Al mismo tiempo, hay tradiciones ácratas y, en último lugar, un desarrollo específico, vinculado a la experiencias alemanas pero no a las italianas, de la Autonomía bastante temprano. El movimiento squatter (okupa) goza igualmente de una larga tradición, aunque no necesariamente politizada en todos los casos; en los últimos años se han multiplicado los centros sociales y en la actualidad opera en Londres una coordinadora de okupas que imprime un sello político más acusado.
Entre los rasgos caracterizadores más singulares observados en los espacios autónomos de Londres destacamos, en primer lugar, un énfasis agudo en la “liberación” de espacios para fines sociales y colectivos, tanto a través de centros ocupados como desde una reivindicación constante de la calle como lugar de encuentro; en esteúltimo punto, serán los barrios de inmigrantes los que abren una arena para el trabajo político en concordancia con una percepción colectivizante de la esfera pública.
En segundo lugar, se observa un escrupuloso respeto por los modelos de organización horizontal, esgrimidos como la seña de identidad más acusada frente al modelo planteado por el FSE. No en vano, los espacios autónomos se autodenominan “horizontals”. La denominación hace alusión a una crítica constante no sólo hacia los modos de organización, sino también al modelo de toma de decisiones y contenidos propuestos.
¿Una identidad autónoma radical dentro del movimento global en Europa?
Señalaba Antonio Negri, a propósito de la experiencia de Potere Operaio en Italia, que este grupo no solo habría contribuído al paso de la época de los grupos hacia la Autonomía difusa y organizada, sino que habría constituído también matrices y dispositivos que han encontrado en Italia, en Europa y en otros países, continuidad y difusión dentro del movimento global (Negri, 2003, 234).
Desde Praga, comenzó a configurarase en Europa una red de grupos con contactos estables /12 e iniciativas conjuntas que encontraron diferentes expresiones según las diferentes etapas históricas vividas por el movimiento. El primer período, hasta Génova, está marcado por la hegemonía del modelo de contracumbre que ha seguido produciéndose en jornadas claves como las manifestaciones de Roma coincidiendo con la cumbre europea, las manifestaciones contra la guerra en el Estado español y las protestas del 13M, los enfrentamientos de Tesalónica o el May Day de Milán y Barcelona.
A pesar de las consecuencias, estos grupos seguían relacionándose y acumulando un patrimonio político de experiencias comunes que tuvieron un punto de encuentro importantísimo en el primer Foro Social Europeo de Florencia en Noviembre de 2002.
De Florencia no solamente salió la convocatoria de manifestación del 15 de febrero. En el encuentro del sector de la desobediencia se habló de la necesidad de radicalizar las acciones políticas contra la guerra. Como expresó entonces Luca Cassarini abriendo un telediario de la CNN, no era el momento de “marchar” contra la guerra, sino de ir más allá. Los bloqueos de trenes con material militar en Italia, las acciones contra bases militares en el Reino Unido o el movimento contra la guerra de marzo de 2003 en Madrid, representaron la existencia de todo un movimento social dificilmente encuadrable en el espacio político de los foros sociales.
Buena parte de los grupos más activos de este movimento se encontraron en los espacios autónomos de Londres. Los intermitentes franceses, los italianos de Global y Action, los alemanes de ACT! /13 diversos colectivos del Estado español, los griegos de Movimiento antiautoritario /14, daneses, suecos, etc.
junto a colectivos ingleses, no solamente contruyeron las discusiones en torno a ejes temáticos propios sino que incluso diseñaron las claves de un recorrido en torno a la precariedad como eje clave de definición de clase joven no encuadrable bajo las formas de representación clásica política o sindical.
En el Nowork Festival celebrado en Milán el fin de semana posterior al foro, se han señalado ya algunas claves de trabajo en este sentido apuntando hacia el próximo May Day. La manifestación de Roma del 6 de noviembre será una de las primeras experiencias de este nuevo recorrido.
(Agradecimientos: Este artículo no hubiera sido posible sin la asistencia y la ayuda de compañeros y amigos como Nano, Cristina, Francesco, Ricardino -ti devo la vita-, los hombres y mujeres de la Ya Basta de Milán, Toret, el consulado de España en Milán y la paciencia infinita de la redacción de VIENTO SUR).
1/ Investigadores en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM. La traducción al castellano del título del artículo es: “Otro mundo está aquí”.
2/ “La autonomía política es el deseo de permitir a las diferencias profundizarse por la base sin intentar sintetizarlas desde arriba, destacar estas actitudes sin imponer una ‘línea general’, permitir a las partes coexistir unas junto a otras en su singularidad”. Esta cita se reproducía también en el periódico gratuito de los Espacios Autónomos durante la celebración del Foro.
3/ El conjunto de estas sensibilidades son relatadas tanto el el periódico gratuito de los Espacios Autónomos como en las diferentes páginas web de estos colectivos (Véanse las referencias y la bibliografía indicadas al final).
4/ http://altspaces.net
5/ http://www.schnews.org.uk/
6/ http://www.491gallery.com
7/ http://www.wombles.org.uk/auto
8/ Véase www.wombles.org.uk Este grupo,de inspiración anarquista, tiene su origen en la experiencia de la Hard Line del Yellow Block en el S26 de Praga. Sobre el desarrollo de este bloque, de gran importancia para la en Praga en http://www.nodo50.org/invisibles/praga.htm (Consulta: 19/10/04) y de Iglesias Turrión, P. “Los Movimientos Globales de Seattle a Praga. El modelo contracumbre como nueva forma de acción colectiva”. VIII Congreso de la Federación española de Sociología. Alicante, Septiembre 2004, pp. 17 (Disponible en http://www.sindominio.net/ pablo/trabajos/2004-Ponencia-Modelo%20contracumbre -Consulta: 19/10/04-).
9/ El espacio declaraba, ya en su presentación, la voluntad de “continuar la radicalizacion” heredera de las movilizaciones contra la Organización Mundial del Comercio, el G8, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Ver llamamiento de los espacios autónomos en http://www.altspaces.net/pmwiki/pmwiki.php?pagename=Main.DraftCallOut
10/ http://www.reclaimthestreets.net
11/ Sobre el uso de instrumentos de la geografia humana para el estudio de los movimientos sociales puede verse: Routledge, P. 2003. “Convergence space: process geographies of grassroots globalization networks”.Transactions of the Institute of British Geographers. New Series. Volume 28. Number 3. pp. 333-349 o Oslender, U. 2002. “Espacio, lugar y movimientos sociales: Hacia una especialidad de la resistencia”.Scriptanova, vol.VI, número 115. En http://www.ub.es/geocrit/sn/sn-115.htm (Consulta 11/09/04).
12/ (Iglesias, 2004b: 19)
13/ Véase http://act.so36.net
14/ Véase http://www.resistance2003.gr/
…………………………………
Bibliografía mencionada:
— – Iglesias, P. (2004a): “The Global movement’s strategies. New forms of collective action in the control of urban space in protests against international organizations. The anti-summit model”. Comunicación presentada en ESRC/RSGS Advanced Research Training in Human Geogrphy, Kindrogan Field Centre, del 4 al 7 de septiembre de 2004.
— – Iglesias, P (2004b): “Los Movimientos Globales de Seattle a Praga. El modelo contracumbre como nueva forma de acción colectiva”. Ponencia presentada en el VIII Congreso de la Federación española de Sociología. Alicante, septiembre 2004. (Puede descargarse en http://www.sindominio.net/ pablo/trabajos/2004-Ponencia-Modelo%20contracumbre) • Negri, A (2003): “Gli anni conquistati”. Posse, número de Noviembre de 2003, pp. 230-235.
— – Oslender, U. (2002): “Espacio, lugar y movimientos sociales: Hacia una especialidad de la resistencia”. Scriptanova, vol.VI, número 115. En http://www.ub.es/geocrit/sn/sn-115.htm (Consulta 11/09/04).
— – Routledge, P. (2003): “Convergence space: process geographies of grassroots globalization networks”. Transactions of the Institute of British Geographers. New Series. Volume 28. Number 3. 333-349.
— – Tarrow, S. (2004): El poder en movimiento. Los movimientos sociales, la acción colectiva y la política. Alianza ensayo, Madrid.