El desahucio se hizo con una orden judicial solicitada por el Ajuntament de Barcelona, propietario del edificio. La Guàrdia Urbana esperó las horas necesarias para que la mujer, su hijo y su nuera pudieran hacer la mudanza.

22 años realojados

Este edificio albergó el colegio Pipo hasta que el Ajuntament lo adquirió. En 1985, varias familias afectadas por las obras de la Rambla del Raval se realojaron en estos pisos.

La anciana, su marido y sus siete hijos se trasladaron al inmueble, que está en condiciones precarias. Durante este tiempo no pagaron alquiler. Hace tres años que todas las familias se fueron a otras viviendas sociales y ella era la última ocupante. El distrito le ha ofrecido un piso en el barrio con un alquiler de 100 euros al mes. «Yo quería uno cerca de mis hijos», explicó la mujer, que se llama Concepción Heredia. El edificio será la futura sede del colectivo feminista Ca la dona y tendrá zona verde.

Desalojan otro edificio ‘okupado’

Los Mossos desalojaron ayer un edificio okupado de la calle Vallespir en el barrio de Sants. Hacía un año y medio que varios okupas vivían en esta casa, bautizada como Can Punxes. La policía dejó dos horas a los ocupantes para sacar sus pertenencias. Un portavoz del colectivo denunció que la desocupación se produjo «como otras, sin notificación judicial». Desde enero se han desalojado 13 casas okupas.

(Noticia aparecida en «20 Minutos»)

2 thoughts on “Antidisturbios para desahuciar a una anciana en Barcelona”
  1. Antidisturbios para desahuciar a una anciana en Barcelona
    No me creo lo que he leido
    Es demasiado fuerte para que sea real
    Como pueden desahuciar a gente sin aviso y encima cuando estan defendiendo lo que son

    1. Antidisturbios para desahuciar a una anciana en Barcelona
      ¿No te lo crees? Bueno, eso es porque te falta bastante información de cómo funcionan las Leyes en este miserable país para los humildes; ¿puedes creerte que exista la Ley del Embudo?

      Esos que se presentaron allí: antidisturbios, policías, etc., etc., etc., no eran más que unos mandados, que se llevan un dineral todos los meses por no aportar sustancialmente nada a la sociedad en que vivimos, salvo raras y honrosas excepciones que pueda haber.

      Sólo te deseo que nunca tengas que comprobar en tus carnes cómo es la Justicia en este miserable país para los humildes.

      Salud.

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