Después de que un juicio manipulado -de los dos a los que le ha sometido
la acusación pública hasta obtener del jurado el veredicto esperado- la
encontrase culpable de «daño criminal» por impedir el funcionamiento de
un avión militar con destino a Iraq, el 1 de Diciembre ha sido el
momento de hacer pública la condena que castiga dicha culpabilidad.

Dado que el periodo de castigo que constituye la condena conlleva la
suspensión condicional de la misma, un observador -por lo demás crítico
con la actuación de Mary Kelly- ha declarado (en los foros de debate de
ireland.indymedia.org) que «la sentencia es de una gran sofisticación,
dirigida a la manipulación de la disidencia y generación de
ambigüedad… Sitúa a Kelly en la misma situación que el resto de
personas -en un estado de animación suspendida mientras la matanza sigue
adelante en Iraq… Cuatro años son mucho tiempo para el sometimiento a
una obediencia pasiva mientras mueren iraquíes inocentes».

La lectura de la sentencia estuvo acompañada de actos de apoyo
convocados en Dublín y Limerick. Por lo demás, es oportuno recordar que
la lucha contra el uso militar del aeropuerto de Shannon no se reduce a
la acción de Mary Kelly, y que en Febrero está revisto el juicio contra
otras dos activistas que, recientemente, fueron detenidas mientras
intentaban realizar un acto simbólico de solidaridad con las victimas en
el interior del aeropuerto.

Lo que sigue es una carta escrita a raíz de la condena por Ramsey Clark,
ex-fiscal general de E.U.A. y uno de los nombres más notorios de la
solidaridad antiimperialista y la denuncia del actual sistema de
relaciones exteriores; Clark fue uno de los testigos considerados
irrelevantes por el juez, al igual que Denis Halliday, ex – asistente
del Secretario General de Naciones Unidas, o Siegwart Horst Guenter,
experto en los efectos de uranio empobrecido. Según el juez, los
testimonios sobre las razones y efectos de la guerra de Iraq no eran
relevantes para valorar una acción llevada a cabo contra la guerra de
Iraq…

“Querida Mary,

Tu inculpación en Irlanda es como la reelección de George W. Bush aquí:
una razón para la desesperación – a la que no podemos ceder. El jurado
en Irlanda, como quienes votan en América, ha sido tan pobremente
informado como desinformado, y la información ha sido ampliamente
controlada, aquí por el gobierno, allí por el juez, y por los medios de
propiedad corporativa que sirven al poder económico y glorifican la
guerra y otras violencias.

En estas circunstancias, obraste un milagro al conseguir que dos (de
doce) componentes del jurado votasen por la absolución.

Estoy muy preocupado por la sentencia y espero que el tribunal comprenda
cómo un gobierno, al castigar a quienes desde principios morales actúan
efectivamente y sin dañar a seres humanos para parar la guerra, se está
destruyendo a sí mismo.

Gracias por tu valiente lucha, un abrazo, Ramsey”.