
DE CUANDO LOS CERROS SUDAN TÉMPANOS DE FUEGO
– treinta poemas –
® Pablo Pasalcor 2001
“ Que mi voz suba a los montes
y baje a la tierra y truene
eso pide mi garganta
desde ahora y desde siempre “
Miguel Hernández
Las calles de la ciudad
regresan molestas al laberinto de mi mente.
¿ Por qué no brillas la estrella del alma, cantor cantado?
¿ Por qué no amanece el arma de tu voz callada?
“ por tanto mar reído con espaldas de cárceles mojadas, por _ el probar agridulce de las eternas mañanas…
Quedan y callan grilletes, duelen a frío los todos.
El beso partido con puño en alto es algún tiempo.
¡Temprano ese beso, temprano ese canto !
Queda la libertad
para todo pájaro que sin saber volar
compone los sonidos
del silencioso viento.
“ La negra mora “
Espejos relucientes mecen sinfonías en tu lecho
armonizan ensenadas de cirios y sonríen perlas ardiendo
sobre el verso sarraceno:
“Dulce mora que mueves alma y corazón parejo
no dejes de escuchar los aullidos y tambores del
universal secreto…”
¡ Mar que gritas olas !
¡Cubre con tu danza mi cuerpo!
… Por lo tanto,
pienso la quimera como la siento;
una vela encendida
el corazón velado
esa palabra sincera, amanecer…
siempre lucha en las manos.
Alguien continua absorto sobre lágrimas de lagos.
Le caen gotas de sudor como lluvia en espejos reflejada.
Y nada voz.
¿Qué piensas, qué sudas ?
¿Qué ves en agua hervida inmune corazón de fierro?
Con la frente arrugada y severa por el vapor caliente de los cientos
Con la camisa roída y el pantalón remendado,
sombrero en tierra, pies descalzos…
semejantes piedras.
El desarrollo dejará de ser utopía
cuando sus ricos
solo puedan comer el asqueroso dinero.
I
… como quebrar las mentes
del gobierno mal digno
y sembrar esa flor
de tan perenne sentido.
II
Por la noche en la trinchera
con la pluma entre mis venas
sangra voz para la vida
con soledad rebelde,
con cinco minutos.
III
¡Despierta ! ¡Dispara !
ármate de pasión
acaba.
Imagina que hay otra guerra,
Imagina que morimos todos.
¿Quién tiene miedo a la guerra ?
¿Quién tiene miedo a todos ?
Para qué imaginar si todos estamos en guerra.
No recorras el perdón por lecha muerte,
donde espejo denotas paciencia.
Conciencia irascible por los aires
luz vertida
café mutilado entre los dedos
caras desprotegidas de surcos medidos, cultos.
¡Letra escribe, palabra mata !
Cuídate de piedad y trata duro
verás que quiebran las cúpulas
por el hacha del verdugo.
Viento que arrecia mi cara,
lluvia que quema mis ojos,
un cantor y una mirada
mil lunas y un destello…
rojo.
“QUEBRÓ LA PACIENCIA DEL HUMILDE…
Con la mirada tierna y enfurecida por momentos
el amanecer despierta los vientos de la guerra.
Poder que asesinas silencios
¡Mientes ! sacrificas verdades
¡ Dejas morir y matas ! siembras tempestades.
La paz de los muertos toma la palabra
levanta la voz y rompe el grito:
“¡¡Nos mata tu paz!!”
“¡Morimos en guerra!”
…CAYÓ LA POTESTAD DEL SOBERBIO”
Quién sabe cuando habla
si al callar atormenta.
Para De Militar
Vaya profesión que has elegido,
matar al hermano, torturar al amigo…
quién te dijo que es un enemigo
engañar a tu gente es renegar de tus vivos
cobrar por odiar es aspiración de cretino
defender “ Su interés” es pecar de pantomimo
Sin dignidad,
sometido al caprichoso mandato.
“Con qué dolor. Sin qué la muerte”
Tu fin está cercano, no llorará ni tu amo,
deserta ahora y vuelve a escuchar…
el corazón humano.
Afectuosa pluma que callas
tímida plena en penumbra,
no dejes de atender los dictados del corazón,
no padezcas lacerantes sentimientos impropios del ser,
no deplores conciencias ajenas a tu existencia,
no llores la tinta de sus tristezas,
!ríelas! y muéstrate concisa
lacónica date a conocer.
No reniegues de tu Sol,
de la Luna que eres de la Estrella que llevas…
Apreciada pluma que escuchas,
!No mientas!
!No calles nunca.!
Es necesario pensar que no pensaba,
que no creyera que el pensar fuera tan aciago a la existencia,
para luego luchar el tiempo para no pensar ni hacer nada,
tan siquiera un momento.
Por pensar aquí ando…, para no pensar y creer al crear,
por el simple hecho del ser, de no callar.
A veces no me creo lo que aveces pienso
y luego hago,
perder el pienso
mas luego hago.
¿Cómo pensar tal cosa y aquella cosa pensar?
cómo puedes pensar eso para luego marchitar tu boca.
Como hambre de todos pensada
alimentándome
y comiendo hambre alimentada,
mas luego hago.
¿Acaso la guerra quiere morir de guerra nuevamente
por esa frontera que marcas con el dedo bermellón
sobre las muchedumbres frentes que te angustian y caminan?
Una voz callada suena mi nombre
Una voz callada grita mi nombre tras el HOTEL barato
con la mirada cansada en no sé donde voy a la ventana,
despacio, con pies dormidos
descalzos y arrugados por el viento
descalzos y arrugados por el frío
¡ Lluvia ¡ que lloras los cristales
empañado espejo de mis semblantes:
“ en el sonido entre noches lo unido es clandestino”
Es, la señal, como antes.
Bostezan los peldaños, apuro al lento caminar,
la puerta que grita y se esconde tras mis entrañas,
sigue la lluvia, sigo sudando silencio.
Cuatro “chofts” encharcados
atraviesan las calles con rumbo fijo,
mirada ausente y el rumbo fijo.
cuatro metros contraesquina y los benditos,
uno que se tuerce el sombrero otro que mastica la voz
!Marca sin error y al supino!
dos, tres pasos, el vistazo, seis sentidos.
Cruzamos miradas,
neblina,
chasquido seco apagado
ese que se cae, mi amigo que revienta.
Comienza a rayarse la ausencia,
témpanos irisados se clavan en el parpadeo autómata
que pasa a fijo,
regreso por el otro camino.
Arroz con leche y tamales
el reflejo claro,
suena pausado el tiempo
de un despertar a mañana.
Trovador
Y cuenta un mendigo ladino
porqué es tan pobre su destino
que siquiera un pergamino
para limpiarse el ombligo.
Responde el rico orgulloso que peca de suntuoso…
“Y explotarte es tan grave
que crees que te he dolido?
Lo que en verdad tú eres
es un desgraciado cretino.”
El fiel sirviente ya cansado
viéndosele muy prendido
agarra sartén por mango
y va, pegándole un tiro.
Que por patrón y malvivo
se lo tiene merecido.
Juglar
Cuatro eran cuatro
las virtudes de la pena:
La primera es la gozosa,
siempre por tiempo ajena,
Es segunda bueno abunda
de padecer las condenas,
con tercera y es un rato
de predecir encomiatos,
mas la cuarta se hace olvido
al hablar, y ser partido.
Y quiero retar a mi siento
en ningún todo momento
Las Verdes Canteras
I
Llora montaña que queman en tus entrañas
muertos de sangre y dolor, honrado al verte.
Cuentan los otros que vimos y no nos vieron
que andan por las picadas los aguaceros.
Dulce la lucha clara, también amarga
más dura pasa la vida tras las ventanas
¡Rompe! siquiera una vez el pinche cerco,
y no lo olvides jamás
te llevo dentro.
II
Yace en la noche el tejón, hocico duro
arropa el árbol dormido su grito oscuro.
Y dice la mar al que habla que no hay sonrisa
más bella y tierna a la vez que la espontánea,
sin prisa.
Vamos parejo sendero sembrando juntos
cosechas de vidas tendremos, vamos profundo.
Arde la quema al pasar por lindo cerro,
un día despertarás verde de nuevo.
Llueve deseada lluvia que te espanta
en la mirada sin despedida el abrazo
y esa vela al rojo que recorre mis adentros
Corazón de abrupta piedra
hielo ardiente endurecido y quebrado.
Arde el Canto de Sirenas
Tengo necesidad de aprender
la paciencia del olvido
al ver la cara sangrante
por el llorar del olivo
Bella cara recordada
en sueños de amor eternos
y tan cerca alboradas
despertadoras de sueños
Vientre grita impaciente
el olor de la razón
y el piensa viento que habla
vuela libre la pasión.
Tejando de mantas el cuerpo
temiendo la insolación
rocías de lunas la vida
quemada de sol a sol
Arde el canto de sirenas
Unas quedan otras son
El son que baila y destroza
el sueño de la ilusión
tan cercana tan lejana
¡Directa al Corazón!
“De cuando las montañas caminan y los vientos ríen”
Bajaba el río nervioso tiritado por las altas cumbres,
saltaba al vacío bravamente entre impresionantes gargantas irritadas,
rosas planas y grietas, también blandas,
como esponjas, por el tiempo.
Qué encuento, qué furia fuerza.
Y se fragmentaba en infinitas mitades,
las más, pequeñas, que luego
se hacían más grandes y más luego,
un poco más grandes.
Sabía que se unirían para trenzar un todo,
para seguir su ritmo rápido y más luego,
su ritmo lento.
Necesitaba a la montaña porque si no, no seguiría.
Necesitaba a la montaña porque si no, no sentiría.
Y las montañas seguían caminando
y los vientos acompañaban a las montañas,
bailaban y soplaban, reían a carcajadas y su sonido se oía,
se escuchaba como reían los vientos,
gozosos reían danzando por las montañas
y estas seguían y andaban,
alegres porque el río refrescaba,
felices porque el río llegaría.
Así dijeron
Nos encontramos,
así quisieron los que nacieron los mundos.
Nos amamos,
así quisieron los que nacieron.
Nos mataron,
así dijeron…
La soberbia se apoderó del mundo pues la palabra
fue sesgada por el poderoso, por el paria.
¡Hablamos de fábulas y farándulas!, entonces engaños.
De ideales comprados y podridos por extraños.
Mientras se resiste nadie necesita ver
cuando se muere… olvidamos.
La realidad marca con sangre la historia no escrita.
¡No somos los perdedores, no los vencidos!
¡Somos la historia!. Seguimos.
Con voz cerrada despiertan las palabras,
el viento seco y el rocío encarnado
¡No más músicas celestes! El cuadro levó anclas.
La tierra brava, en marejada las piedras
sangradas sirenas rasgadas por los caminos
tan cerca es justo lo preciso digno
adentro al horizonte, el ponto.
Cuando termina el camino llega el tiempo de volar
y extender el gran horizonte hasta donde se inmortaliza la mar.
Cuando termina el camino llega el tiempo a cosechar
e_ legir las mejores alas y al viento acompañar
porque volando se aprende la inmensidad de volar.
Cuando termina el camino…
comienza el poema a nadar.
No pienso, luego siento.
Tristoria
₪ Pasalcor 2002
I
Con la pala
brasea la esquila fundiendo el alma para no cantar jamás _ al Poe más castigado que nunca;
como el cuerpo de mar sesgado y el bosque de mar talado
se derrama sobre las canas contraídas por el espanto del _ ser infiel consigo mismo.
¿Y el derecho?
Con el izquierdo tropezando por entre las algas floreadas
residentes en el Olimpo cruel del Hades
martillo de espejos danzantes navega por el crepúsculo experimentado.
No más pena para ahogarse en el ponto del infierno oxigenado del imperio
que arremete y enfrenta las memorias genocidas engordadas _ por los desechos humanos de esta injusta historia.
No más duelo
II
¡Quiero bajarme!
Caminar hasta el fondo de la fugaz alma cegadora
para que me lleve por parietales obtusos
golpeados por el tambor de la ignorancia impositiva.
Atravesar la olvidada esencia
y traspasar las dos mil estalactitas nacidas de un lacrimal en desuso.
Terminar con la imagen ritual del genocidio que cubre al inocente
nacido del fraude legítimo convertido en justicia infinita.
Ah! La mar.
Quiero diluirme,
soplar la piel y navegar por los odios y mareas de mares _ que no conocen la Luna.
Escuchar las olas sin espuma convertidas en cielos gelatinosos,
babeantes sobre el nadar del ave resistente ante el metal rodaje.
Quiero excavar la sangre impune zozobrante del agujero negro que llaman Historia,
la más cruel y desquiciada opinión del destino alterado por la ausencia del Ser.
¡Vivo o muerto, quiero bajarme!
III
Por lo más cansado de un verso y su palabra ciénaga de estrellas
se hunde la voz que derrama los fríos espantos
de lavanderas acariciadas por los latidos de un muñón recién parido.
Entrisgredido.
Así de leso.
Así capaz brotan glaciares los ocasos en el mar solemne
para esculpir hidrofóbicas siluetas cinceladas sobre el cuarzo avergonzado
de la historia.
Que marca y sueña
Que arde y quema
Que revienta.
IV
Cuando el ocaso acumulado cierra la voz del poeta
y deja de sanar la impaciente esencia,
amanece la discordia del alma ejecutada en sueños y deseos
que retrocedidos y retorcidos mas bien regurgitados,
se hacen diablo y dios.
Mal que bien la brisada estrella
se arremolina como tifón de tizones dibujándolo todo de ilusión ilusoria.
Así la historia comienza, para olvidarse de nuevo.
Al Martán de Coya
Pablo Pasalcor
ESTROMA de piedras y
Caminos sin polvo, ¡Ve!
Carpintando montañas
Ebanando los cielos
Artesanando mares
De inferniosos tiempos.
Amigo soldado del verso que caes “black” sobre
Los que limitan para militar gritos de ojos
Picados por las serpientes que cavn canteras
En los humeantes cerebros de piojos obesos.
Vacía las testas de poder.
Mata armas y arma
Oficios proféticos
De plumas sangrantes con
sabor a tempestades.
Quema ya comerciantes.
¡A duelo con los ciegos de dentro,
con los mancos de palabra, a duelo!
Siembra la voz maldita
Mi bien poeta SIN FIN.
Vientos de sombras arremolinan las mentes
Inundadas por turbulentas aguas que caen gargantas
Por entre las venas sangrantes de las montañas.
Dónde llegará la palabra salida de tan poderosa arma
Despreciable calibre y temerosa efectividad
Que a veces hiere de muerte
Y otras
Queda en los pergaminos de la vida
Empapados por dichas aguas.
Arma asesina de lamentos y dudas convicciones y deseos
Arma capaz de renacer al muerto,
De ignorar al vivo,
Despiadada y cruel
Caballerosa donde las haya.
Como si de una preñez fuera
Como si el ojo de agua se cegara.
Bienvenida al lugar de los sueños,
Adoratorio donde mente y alma comprenden diferente
El hecho incierto de la existencia,
Para saciar lujurias y pecados ominosos
Para aquellos que nunca supieron apreciar
El deseo de amar y perderse en la bruma gélida
De la entelequia.
¡Dichosos los que sin creer sienten!
Cuando siento al regresar la mirada
Contemplar y caminar la montaña que camina
La más sutil y cordial compañera,
Miro encaramado,
Y comienzo a sobar las celestes noches
Cerradas de ojos desnudos e hirientes.
¡Ni paz ni nada!
Viento con pecho al aire
Como extraños se cruzaron las caras
Siglos antes encontraban ansiosos
La piel propia del otro.
Caminar lejano como robles de esa flor…
Ah¡ momentos que enaltecen y muestran
Lo irrazonable del Ser.
En la tómbola
Un bufón saboreando infinitos númenes descarnados
Ociosos ellos:
Entre las verticales virtudes de Botero
Un quiróptero sujeto a ligero mecate
Va y nace el mundo recto.
Con sabiduría desecha lo vanal y mezquino.
El deseo más claro, más humano lo prohibido.
¡Para todos uno!
El singular siembra ocres aguaceros y arroja piedras rellenas de pecados,
Compone incompletas sinfónicas de toilette
Y a relámpagos apaga las lamparillas del poeta decapitado…
Aún solloza con la pupila apretada por el yugo.
Con el transcurrir del miedo, dilata
Se expande y
Cae.
¡Vengan crípticos a nacarar y lustrar la esencia!
¡Vengan!
¡Vengan a degustar las mieses del triunfo!
Entablo amistad con la frente de tu nostalgia
Me baña los inviernos de la sangre
Hace romper ingenuos sueños en mis ojos
Desarrolla sudor y demuele conductos de la inocencia
Para caerle en desierto al movimiento
CLAIKÚ Y LAIKAI
-el incesto-
Doscientos poemas
PABLO PASALCOR 2002
Nota del autor: Claikú y laikai, 150 haykús y 50 haikais; el incesto oriental y occidental nacidos de una misma madre, de un mismo verso.
Roland Barthes comenta que su breve estructura exige a los cultores extremar la sutileza intelectual, el refinamiento lingüístico, la capacidad de observación y el instinto lírico.
“El haikú es un telegrama poético” grega Ramón Gómez de la Serna, “toda poesía cambia, nada permanece”, afirma Basho. Busson, Issa, Apolinaire, Pound, Tablada, Camera Andrade, Orozco Leal, Beneddetti y Borges lo cultivaron con oficio, como muchos otros…
“¿Es un imperio/esa luz que se apaga/o una luciérnaga/? _ Borges
Verso
Sobre
Agua
Ah Laikai Claikú
miren con ojos de Sol
el transparente ocaso
de la infancia
Hermano mayor
que amas mi alma y cuerpo
Quiero ser tuya
Incestuosa ola
Amor de mar y arena
Amor de muerte
Tierra
Sobre
agua
Lanza nacida
para sanar al cielo
del verde miedo
Sepulcro celeste
de máculas floreadas
ven y tiembla
Los irisádidos
entierros del latido
Siete montañas
Contraria a la naturaleza
es la desquiciada pureza
de la historia
que marca y sueña
que arde y quema
que revienta
Cientos de ramas
que caen de un olvido más
para cubrirlo
Un trazo seco
dispara al prepotente,
quiebra la sangre.
proselitismo,
estropeado sonógrafo
viejo amargo
De repente
la hoguera se hiela
y el traidor resplandece
Muere su viento
la piel de versos negros
tiembla de vértigo
Con amenazas
el imperio económico
impone poder
Cataratas de piel
rezuman por la boca
sellada del rey
A la
caza
a la
caza
quedan
hombres
vivos
de guerra.
Tirar la estatua
beber sus sales de espantos
quebrar la gloria
Rinde homenaje
tributo y sumisión,
rinde y brinda
¿Qué es moneda?
dices cuando cierras
tu pupila en mi pupila azul.
Moneda eres tú
aún sin la cara
aún sin la cruz
Pudiera que sea
la era más fiera de la
tierra pensada
Archivos presos
de cómplices sistemas
anacarados
Pena de muerte
risa del plomo blanco
que sega y pega
Pueblo oprimido
esclavo de su raza
y de su imperio
Deber; derecho
a matar para morir
justificado
El resurgente
cambia hoz por martillo
machete calla
Los universos;
millones de caminos
hechos reserva
y los senderos?
millones de caminos
hechos conciencia
Quinientos años
destrozando conciencias
¿las mestizas brillan?
Ante sollozos
niño tuerce la boca,
embrión rebelde
A callar, a callar
los ánimos abiertos
a callar, a callar.
Deseo el engaño
para saciar mi duda
de espanto y fuego
Oh! La justicia
utopía anárquica
subestimada
Ah! La justicia
silencio del incesto
siempre trágico
Pobre sistema
que brilla de los gritos
con mil ausencias
Régimen beático
preso por los pecados
de la conciencia
La selva condena
cicatrices abiertas
por el anhelo
Aburrimiento
rutina y su poder
egocentrismo.
Casada imagen
de medio preso, el falso
tornasolado
Pocos, los sibaritas
reptan por las esencias
de muchos humildes
El despreciado,
económicamente
queda listado
El mundo global
derrumba libertades
del individuo
Un avión
desfila estrellando
muecas y odios
en la imagen.
Arte-facto vil
penetrado en ojos
profundos
inocentes
Causa del hambre
derretido por muerto
el silencio ora
causa del hombre
la tierra prostituída.
El silencio obra
Muerte
al menos
más declarada
más roja
más
que siempre
Prensada esencia
amenaza de guerra
el otro nace
por transacción
económicamente
improrrogable
Sumisión al pánico
solución que “aconseja”
el gran imperio
Guerra añorada
abrazada por todos
los más humanos
Golpea montaña¡
quema la cana hundida
con sedienta voz
Callo los versos
del engaño latente
el miedo pende
Armas silencio
vendes carnes en sangre
cobras sus almas
El gobernante
enmohece la labia
recita lepra
Plosión, torsión
sin ex presión
sin con dicción
Tierra del plata
saquea la hipocresía
del gran imperio
Humana injusticia
pobreza imperdonable
del hombre
Sam el necrófago
amputa los pulgares
de su legado
Paradoja de
la Selva Lacandona:
paraíso inerte
Muertos de su paz
terrorismo de guerra
justicia final
Sesos de mierda
calman la angustia más cruel
de pies cortados
La aborigen
cayó de la maceta
rumbo al destierro
De los pechos
prenden varios badajos
se parecen a niños
Progreso valor
de hambre hambrienta del hombre
del inhumano
La tentación
brillando por la ausencia
del complacido
Ah¡ resistencias
porqué hay vil esclavo
dentro del pobre
Arrodillado,
con la cabeza hundida
bebo las raíces.
Verso
Sobre
Fuego
Gran
flor
fue
fin
aier
Dos
tres
seis
diez,
cien
voz
tahúr
Sur
cae
tras
maíz
raíz
Con tiempo el ando
piedra y piedra marcando
saltando el canto
El misterio es
el presente que se ve
el mismo que se fue
No dos sino tres
pilares son del alma
cemento, agua y sed
Melancolía
Zopilote eufórico
del mismo tiempo
tiempo que pesa
como herida temprana
que va y se clava
Por todo
sin nada
sin todos
por nada
agradecidos
Nadie, es el único
que está, en el momento
imprescindible
Adán es Nada
un cero entre ceros
ni siquiera eso
Perdido el ahora
ayer y mañana son
bombas de tiempo
… para pasar la vida
intentando inventar
lo ya inventado
Aprendo del olvido
de nada, aprendo
para la nada
El fin; doctrina
esclava de la sangre
donde hoy encuentro
Ah qué es la muerte
cuando no vivo en vida
por lo que siento
momento tiempo
minuto del ladrillo
grita perenne
la imagen golpea
la puerta del infierno
silencionónimo
Cierro la puerta
callan los ojos fúnebres
infarto de sal
No regresó jamás
a donde nació
a donde murió
El tiempo;
sangre vertida
en el río consciente
de la luz
Cerrar la piel
para comentar todo
lo realmente Ser
Hombre de hombre
sed de mujer
tiembla el viento que
oscurece
Acariciado
drogado por la envidia
del cielo vano
Voz de mis ojos
Rojo placer del alma
Voz de mis venas
Agua
sobre
Tierra
Celoso el odio
arrancó el corazón
de mis ventanas
Efigie de ámbar,
troquelada tiniebla
de los perdones
Un gato sacia mi estómago
otro alimenta mi espíritu
Veo al colibrí
sollozar la silueta
De éste tu nombre
lo espanta el trueno
y cierra los ojos al
pasado muerto
con cuentagotas
va inundando sus alas
terriblemente
para terminar
roído por el ancestral
ojo del cuervo.
Ese hedor diáfano
hace sangrar los tímpanos
verter los ojos
Cuán hondo fluye
el celo iluminado
de agria vivencia
Cuánto es el valor
de cantar en tu oído
tanta miseria
Despierta el otro,
carcome el pensamiento
del confiado amor
Resplandor de hombre
rajado por la suerte
y apelmazado
Quiero no creerlo
sin embargo las tripas
vomitan serlo
Verso
sobre
tierra
Hay una flor en tus
ojos, y una mirada en
mi corazón
Derramo fuego,
huele a sonrisa irónica
tras la conciencia
De un engaño vivo
por un engaño
tendré que morir
Tres, diez, trece
príncipes elegidos
Real sempiterno
Promiscuo Zeus
incestuoso raptor
de níveas vírgenes
Cien ojos de perros
gigantes
esperando joyas troyanas
Belerofonte,
Pegaso te salvó
del gran olvido
…como embarcarse
en un ojo sin fondo.
Deseo náufrago.
Puedes quizás
resucitar las lunas
del tal mañana
Las inmortales
piedras, cargan espaldas
abrasadoras
Somos el polvo
cubierto de ceniza
en el océano
La Arcadia presente
convertida en paraíso
del ingenuo
Impolutas flaquezas
fallecidas de honor
del héroe
Retuerzo al mito
la luna se enaltece
vive el humano
La mariposa
se quema en la luz que ama
como la esencia
Alas abiertas
sobre trenzadas plumas
sobre marismas
Me sentí pájaro
cuando el niño lanzó
quiñando el ojo
Las estrellas nos llevan a
impulsos
a la siguiente escena
Agua
sobre
Verso
Mares de soles
océanos de arena
con pies sagrados
Luna nadando
entre anzuelos de plata
vestidos de tul
Comienza lluvia
estrellada y crecida
que quiebra el alma
Brasas heladas
alimentan memoria
de los caminos
Imagen mente
deseada por odiada
sin luz oscura
Un viento se hunde
sin transgredir las nubes.
Lluvia secada
Como cae calva
la loma iluminada
por la ventana
Miren la pena
del sauce carcomido
en la alameda
Ceiba que ceiba
olor de oído interno
sediento de luz
Silueta de ilusión
carmín su paso
aromático Sol
¿Qué es el alba?
mamá, papá, luz, ayer…
tiempo que se nos fue
¿Qué es el ocaso?
tulipanes de negro
y un receso fiel
Disculpen el canto
cabrón, del alma como
costra. La guerra
Fuego
Sobre
fuego
Verso al cráter
El silencio amarillo
brota tranquilo
Poesía sí
de antipoetas
de bárbaros
Poesía, no poetas
Resiste incólume
los comercios de letras
los dineros de hiel
Doctores, Maestros…
Licenciados, Expertos…
hambres del verso
Madeja rala
la poesía desmembrada
la muequeada
Cuántos versos
tendrán que sudar cielos
sudar infiernos
Poesía o poeta
eterna dicotomía
del alma
Calle principal;
misteriosa sombra
del verso desierto
Mas qué poemario
de venta amanecido
no se entristece
Cementerio sin fin
polifonía de dioses
también ahorcados
La letra escribe
palabra que nos mata
El tiempo bebe
Leo Sol y leo Agua
Policromo su verso
universo cromático
Subverso el que no se lee
El que florece y revienta
antes de caer
Hay luces que no se ven
olores que no se huelen
Versos que no se escriben
Trompetas de jazz
derraman los sollozos
hoyan las piedras
Verso
sobre
Verso
Sol
Que
Ve
Caer
León
Con
Dios
Reo
La
Voz
Sea
Laúd
Mar
Ron
Son
Y
blues
Cantar del juglar
despierta ojos de deseo
Sueños sin dueño
Dibujar letras…
enmarcar sus palabras
y sentir versos
Cualquier día del siglo
el reloj de malvarosa
comerá
Poesía humanal
animal de poesía
también colgado
Imagen blanca
color de níveos muertos
El verso mancha
Letra que muere
en palabras paridas
de frases partidas
Occiden orien
tal que tal a tal y cual
origen árbol
Tremulatorio;
encarnado patíbulo
de la epíglotis
Ojo sin ojo
por el ojo por ojo
Ojo de su ojo
55555
7777777
55555
Morado azul
celeste verde amarillo
naranja verde
La ramicántropa
quilinteria plasmosa
de su malva alma
Primer eterno;
la muerte abierta impregna
a todo espacio
Hoy es más que siempre.
El instante es perfecto.
Segundo eterno
Tronco prestábulo;
lagunverso irisado
del frondosiento
Como las manos
de diecisiete dedos
en pianos de ron
Decimoséptimo
con el diecisieteavo
pleonasmo mano.
Caleidoscopios
cultivados en surcos
abren los versos
Un verso espera
del comienzo, la nada
que se refleja
Lenguas de fuego
siembran espadas en los
versos quemados
Púrpura idea
la de pensarnos
endemoniados
por versos
Recorrer plasmoso
del fango ilustrado,
comerciantes cojos
Carros de fuegos
voraces se alimentan
del verso metal
Esclavos versos
el Real de los más tiempos
pintamisterio
Como los brotes
del alba que huelen a
pan pergamino
Eternos días
de tapices poéticos
sobre papiros
La mar
La cuna
La clave
La pluma
La Luna
Luna
El verbo triálogo
Verso, Palabra, Danza
Imagen sin Fin
Blastocito blues
blindado y blasfemo
blasón blancuzco
Braseada bruma
brincan y braman bromelias
brotan las branquias
Cleptómano clon
claroscuro clastómano
clase clerical
Criatura crasa
cruento crimen cromático
cruz de cruz y cruz
chistoso cheque
chasquido charolado
chorro de chacal
Plateado plato
pliego de plumas plúmbeas
planta de Plutón
Prelado prieto
prominente presión
prurita praxis
Ramal de ramas
canal de canas planas
panal de plata
Tras de tres trotes
troquelados y tristes,
triunfan sus truenos
Aheh, ah, eheh
ahohahoh, ohoh, oh
ehah, ohehah.
Separación;
unión de pies cansados
para no saltar
Bifurcación;
pedazos de hombre beben
pasto enterrado
Pleonasmo rojo
la sangra huele a fierro gris
mientras sedientos
Pleonasmo pétreo
la arena brilla ataúdes
de soles tiernos
Pleonasmo idiota
la guerra es un invento
como la tierra
Verso
sobre
Agua
Secado el agua
segrega el polvo añejo
lágrimas de piel
Viejo desprende
magma petrificado
Sangre de raza
Gusto oír la mano
acariciar senderos
de lava intacta
Digna la savia
en el cóncavo abrupto
de sus palomas
Calor amigo
de hiel bien perezosa
en piel vejuta