
UNASENTENCIA DEL TSJN ESTIMA QUE INFRINGE LA DISTANCIA LEGAL CON EL NÚCLEO URBANO
NIEVES ARIGITA/F. PÉREZ-NIEVAS
TUDELA. Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Navarra ha declarado nula la autorización ambiental integrada que el Gobierno de Navarra concedió a la central térmica de ciclo combinado Elerebro (Hidrocantábrico) de Castejón debido a que, según recoge el documento, «las industrias fabriles que deban ser consideradas como peligrosas o insalubres sólo podrán emplazarse a una distancia de 2.000 metros desde el núcleo más próximo de población agrupada». Esta decisión judicial, que resuelve una demanda interpuesta por la Plataforma Ribera Más Centrales No, estima que en ningún caso existieron razones para justificar la autorización del departamento de Medio Ambiente y dictamina que la Administración «incumplió manifiestamente la norma al autorizar dicha central térmica de 400KW de potencia a 500 metros del núcleo más próximo».
En este sentido, el tribunal apoya que se ha vulnerado el Reglamento de actividades molestas, insalubres, nocivas y peligrosas del año 1961 que marca a qué distancia de los municipios deben ubicarse este tipo de instalaciones. La sentencia, que fue conocida a última hora del martes por los demandantes, abre la puerta a un periodo de diez días para la interposición de un recurso de casación que, en caso de ser llevado adelante por el departamento de Medio Ambiente, se dilucidaría en el Tribunal Supremo.
De momento, la anulación de la autorización ambiental integrada, según explicó el miembro de la plataforma anti-térmicas, Jesús Mari Tomás, «supone que todo el procedimiento que se siguió para instalar la central es también nulo de pleno derecho, es decir, que por ejemplo a partir de ahora el Ministerio de de Medio Ambiente no puede conceder a la instalación, tal y como pretendía si todo hubiera ido según sus intereses, los derechos de emisión como nuevo entrante en el Plan Nacional de Asignaciones». Teniendo esto en cuenta, Tomás opinó que «seguramente, el Gobierno de Navarra presentará un recurso de casación porque la importancia de esta sentencia es descomunal no sólo jurídicamente sino también desde el punto de vista político».
La sentencia del TSJN es el resultado de una larga lucha de la Plataforma Ribera Más Centrales No que comenzó cuando el Ministerio de Medio Ambiente dio luz verde en 2005 a la declaración de impacto ambiental que abría la puerta a la actividad de producción de energía eléctrica en la térmica de Elerebro en Castejón. Cuando esa decisión, no recurrible judicialmente, salió publicada en el BOE, este colectivo ya dejó patente su oposición cuestionando abiertamente el documento con un detallado informe. Sin embargo, inmediatamente después, el Gobierno foral, en el uso de sus competencias, dictó la autorización medioambiental integral que ahora, tras ser recurrida por vía administrativa primero y judicial después, ha sido declarada nula. «Esa autorización dio paso a que ni el Ministerio de Industria ni el Ayuntamiento de Castejón pusieran pegas a los permisos y licencias de actividad, obra…La decisión tomada ahora por el tribunal borra todo eso», aseguró ayer Jesús Mari Tomás.
PRECEDENTES
En cuanto a las consecuencias de esta resolución judicial que pone en entredicho la actuación del Gobierno de Navarra en el procedimiento de autorización de actividad de la planta de Elerebro (integrada por dos grupos de 400 MW), cabe recordar el caso del cierre de la planta de Arazuri. Este referente, de hecho, se cita en la demanda interpuesta por la plataforma anti-térmicas y ha sido valorado por el tribunal a la hora de dictar sentencia. En aquella ocasión, tras un proceso similar, el Supremo anuló irrevocablemente las obras de construcción de una planta de biometanización que, ejecutadas al 70%, habían estado paralizadas dos años. Finalmente, los tribunales apoyaron los argumentos de los entes locales demandantes, considerando además (como se hace ahora en el caso de Castejón) que «el proyecto carecía de un estudio de alternativas».
Por otra parte, la sentencia reconoce que en la actuación del Gobierno de Navarra «no se aprecia temeridad ni mala fe», un aspecto que corrobora el hecho de que «ni tan siquiera ponga en duda ni cuestione» las mediciones que presentaron en su día los demandantes.
«Siempre hemos confiado en solucionar este tema y el motivo de este éxito es haber perseverado, a pesar de que se hubiesen agotado las instancias administrativas, por la vía de la justicia. Esto, finalmente, es una cuestión de voluntad política que han dejado muy clara los dos grandes partidos de la Comunidad foral que tenían claro que había que hacer la central, pero los jueces han dicho otra cosa», valoraron desde la plataforma anti-térmicas en la Ribera. Respecto a ello, Jesús Mari Tomás consideró que «esto abre una vía de esperanza para todo este tipo de proyectos descomunales que, en principio, hacen pensar que todo está perdido, pero que finalmente acaban demostrando que con la razón se puede llegar muy lejos», dijo.
Diario de Noticias de Navarra