
E. DE GEA
Un total de 29 Programas de Actuación Integrada (PAI) han sido presentados en diversos ayuntamientos de la comarca desde el pasado 8 de junio al 1 de julio al margen de sus Planes Generales de Ordenación Urbana (PGOU), de sus Normas Subsidiarias y del Plan de Acción Territorial (PAT) de la Vega Baja actualmente en exposición pública.
Esta avalancha de proyectos urbanísticos ha coincidido con la finalización, hoy domingo, del plazo de un año establecido por la Ley de Ordenación del Territorio y Protección del Paisaje (LOTPP), donde se daban facilidades y una moratoria a los ayuntamientos para reclasificar grandes superficies de terrenos de varios millones de metros cuadrados.
Ahora con la entrada en vigor de la LOTPP todo proyecto de recalificación (de entre uno a tres millones de metros cuadrados) iniciará de forma automática el proceso de revisión del PGOU.
«Parece ser que ha querido evitar ese trámite que impone la LOTPP, un trámite que evidentemente ligaría la aprobación de los proyectos presentados a la de un nuevo PGOU, con la consiguiente demora en su aprobación», explicó Miguel Angel Pavón en nombre de los colectivos Amigos de los Humedales del Sur de Alicante y de Amigos de Sierra Escalona.
De los 29 planes parciales, 13 han sido presentados en el Ayuntamiento de Orihuela que en caso de ejecutarse los proyectos, la población actual censada en unas 78.000 personas aumentará en 150.000 que ocuparán las 45.000 viviendas previstas de construir sobre unos 20 millones de metros cuadrados, algunos de los cuáles «ocupan parte de Sierra Escalona».
Por el número de proyectos urbanísticos presentados a Orihuela le sigue Dolores con cinco. En este sentido Pavón dijo que «sospechamos que buena parte de estos se sitúan en la zona de Dolores que linda con Crevillente y Elche, es decir, junto al Parque Natural de El Hondo y la zona húmeda protegida de Carrizales».
El pasado viernes, el último día hábil para presentar proyectos sin verse afectado por la LOTPP fue publicado en el DOG cuatro nuevos planes en San Fulgencio, que se sitúan en el entorno de las dunas de La Marina-Guardamar y de la zona húmeda protegida de la desembocadura del Segura.
En Albatera han sido presentados dos proyectos urbanísticos, y tres en Pilar de la Horadada, Benejúzar y Granja de Rocamora. Este último afecta a una zona de huerta.
Aparte de esos nuevos proyectos se han publicado dos modificaciones puntuales de los planes Generales de Rojales y de Granja de Rocamora y un plan parcial modificativo impulsado por el IVVSA en Callosa de Segura.
Despropósito
Para Pavón «estamos ante un verdadero despropósito» que se tramiten todos estos proyectos mientras se encuentra en información pública el PAT, por lo que la Conselleria de Territorio y Vivienda debería de haber incluido la suspensión de la tramitación, «más aún sabiendo» que el 3 de julio entraba plenamente en vigor la LOTPP, coincidiendo con el período de información pública del PAT, y que por tanto era previsible la avalancha de PAIs que se ha producido.
En su opinión «en realidad la Conselleria no pretende ordenar de forma racional y sostenible el territorio de la comarca, sino que lo único que pretende es convertirla en un gran solar urbanizable adornado con unos pocos espacios naturales que pueden acabar perdiendo su naturalidad para convertirse en parques urbanos al servicio de la gran macrourbanización comarcal que se ha planificado». Exigió que los ayuntamientos y la Conselleria de Territorio impidan la tramitación de esta «avalancha» de programas urbanísticos, ya que, «el PAT se verá fuertemente hipotecado y condicionado al igual que nuevos planes generales como en el caso de Orihuela».