El descubrimiento del Dr.Chacón contra el cáncer fue perseguido durante años por que, sencillamente, los grandes laboratorios no lograron hacerse con la patente.

Tras muchos años de investigaciones Fernando Chacón constató que en las células tumorales se encontraban aminoácidos dextrógiros (es decir, polarizan la luz hacia la derecha), algo inexplicable ya que son completamente desconocidos para el ser humano, en cuyo organismo todos son levógiros (polarizan la luz hacia la izquierda).

Chacón concluiría que si los seres humanos no tenemos capacidad enzimática para sintetizar ese tipo de proteínas procedían del exterior del organismo. Y decidió investigar en el campo de la microbiología para saber si existía algún germen productor de proteínas con aminoácidos dextrógiros cuyas moléculas fueran las responsables del cáncer para inactivarlas y elaborar con ellas una vacuna para el cáncer. Y esos seres existen exclusivamente entre las bacterias y algunos hongos.

Fue en el intento del aislamiento de esas enzimas (que llamó pribios), cuando Chacón descubrió en 1959 que, a pesar de carecer de ADN, eran capaces de autorreproducirse.

Su afirmación chocaba con uno de los dogmas más firmemente establecidos de la Biología: sin ADN no hay posible replicación. Sin embargo, en 1982 un científico norteamericano llamado Stanley B. Prusiner comunicó a la comunidad científica que había descubierto unas proteínas capaces de reproducirse sin ADN a las que había llamado priones. A Prusiner le dieron el Premio Nobel por su descubrimiento y por dedicar sus esfuerzos a saber cómo bloquear esas proteínas…

La teoría de Chacón se basa en que cuando una célula es expuesta a condiciones adversas (radiaciones o sustancias tóxicas) su carga genética puede alterarse y el organismo trata de repararla sustituyendo el gen dañado por alguno procedente de una célula procariota bacteriana para que ocupe su lugar. Esto daría lugar a rutas metabólicas defectuosas y, con ello, a enfermedades degenerativas y a la cancerización.

Se ocupó, pues, de extraer sangre de los enfermos, confrontar el suero con todas las enzimas procedentes de bacilos aerobios esporulados que ya había obtenido y guardaba, y elaboró la vacuna sólo con aquellas con las que el suero floculaba (reaccionaba) específicamente.

El problema es que llegó un momento en el que la cantidad de vacunas solicitadas fue tal que resultaba imposible seguir haciéndolas individualizadas. Así que decidió desarrollar una vacuna polivalente que incluyera las proteínas más habituales productoras de enfermedades que había ido recopilando con la experiencia. Asumiendo que si bien gracias a su amplio espectro la vacuna funcionaría en una gran mayoría de los casos no sería así en todos; es decir, no lo haría cuando la enfermedad estuviera provocada por una proteína que no estuviera en el Bio-Bac polivalente. Dejando para tales casos la vacuna individualizada.

En resumen, cuando un bacilo aerobio esporulado presente en nuestro organismo sufre una agresión (de tipo físico, químico o inmunitario) y queda destruido, sus enzimas o pribios, capaces de actuar autónomamente, buscan antes de ser absorbidos un tejido en el que poder automultiplicarse a la espera de encontrar enzimas complementarias con las que poder avanzar en su escala evolutiva. Siendo en ese momento cuando, si consiguen introducirse en el interior de la célula, provocan la aparición de diversas enfermedades. Si una proteína de un bacilo aerobio esporulado penetra en el núcleo de una célula, altera su código genético y provoca su replicación continua. Así es como se iniciaría el cáncer.

El principio básico, fundamental y científicamente demostrado del Bio-Bac es que incorpora un tipo de proteínas que, por afinidad, se unen a las proteínas causantes del proceso de multiplicación celular. La proteína aislada, metida en la célula, puede activar el proceso de multiplicación celular pero si queda fijada previamente a otra proteína ya no podrá hacer ese trabajo e iniciar el proceso patológico.
Chacón, además del cáncer, estudió también otro tipo de enfermedades al darse cuenta de que las proteínas de los bacilos aerobios esporulados, al entrar en la célula, pueden bloquear procesos metabólicos capaces de desencadenar enfermedades crónicas degenerativas. Sería por ejemplo el caso de la artrosis, enfermedad en la que estas proteínas serían capaces de bloquear la capacidad metabólica del sinoviocito de producir líquido sinovial y sustancias necesarias para la producción del cartílago.

Son numerosos los estudios preclínicos y clínicos (fases I, II y III) efectuados con el Bio-Bac y realizados en países como Bélgica, Alemania, Georgia y Arabia Saudita que demuestran que es un producto excepcionalmente bueno, especialmente si se le compara con la mayoría de productos que se comercializan en el mercado. Entre ellos, dos fases II realizadas y superadas en carcinoma de colon, carcinoma gástrico, carcinoma intraductal de mama, hepatitis B y hepatitis C así como dos fases III terminadas en SIDA, artrosis y osteoartritis. Y de ellos se deduce que el Bio-Bac es:

– Total y absolutamente inocuo a cualquier dosis analizada y en todos los tipos de animales probados.
– Antitumoral y antimetastásico.
– Condroprotector y estimulante de la producción de sinoviocitos.
– Potente inmunoestimulante.
– No produce alteraciones cromosómicas ni es mutagénico.

El Bio-bac fue recetado por médicos de la Seguridad Social y sufragada por ésta durante diez años (de 1975 a 1985), año en que la Administración socialista de Felipe González decide dejar de sufragarlo y comunica a Chacón que si quiere seguir vendiendo el Bio-Bac debe hacerlo como “medicamento” y realizar antes ensayos clínicos.

Daría comienzo entonces el contencioso en el que, finalmente, Ana Pastor (ex Ministra de Sanidad y Consumo) puso en marcha la Operación Brujo que llevó a 23 personas a la cárcel y a la incautación de miles de frascos de Bio-Bac en una actuación que dio lugar al proceso de instrucción que a día de hoy sigue paralizado.

Entretanto, el hijo del descubridor del Bio-Bac, Rafael Chacón decidió legalizar el producto fuera de España. Y en apenas unos meses logró que se autorizara en varios países, demostración palpable de las falsedades y mentiras con las que en nuestro país se le denegaron una y otra vez los permisos. Por eso hoy se puede adquirir como Prebacter en Bélgica, como Proteinbiol y en Alemania y Austria y como Renoven, en España (como complemento nutricional).

La dosis aconsejada de Renoven es de 15 ml tres veces al día media hora o veinte minutos antes de las comidas. Agitar antes de usar. Una vez abierto mantener en frigorífico y consumir antes de 10 días

http://www.insurgente.org/index.php?option=com_content&view=article&id=6057:bio-bacrenoven-historia-de-una-infamia&catid=87:salud&Itemid=553

10 thoughts on “Bio Bac/Renovén: Historia de una infamia”
  1. Bio Bac/Renovén: Historia de una infamia
    Derivar el debate, como están proponiendo algunos, hacia la rivalidad entre medicina natural y «artificial», no sólo supone perseverar en el error, sino que además es falaz en este caso, porque el «Bio-Bac» no entra ni de lejos en lo que los naturópatas (otra palabra divertida) consideran medicina natural. Ya hace meses, con motivo de la retirada del mercado de varios productos de medicina natural, la entonces ministra de sanidad Celia Villalobos (siempre tan sabrosa en sus declaraciones), argumentaba que en caso de duda acudiéramos a un naturópata, porque ellos «saben perfectamente qué productos son naturales y qué productos no lo son», cayendo una vez más en el tópico de que todo lo natural es intrínsecamente bueno, y todo lo artificial no. No sólo muchos medicamentos comerciales tienen su origen en sustancias obtenidas directamente de la naturaleza; la mayoría de los venenos también. En cualquier caso, el verdadero debate no debe centrarse entre medicina «natural» y medicina «artificial», sino entre una medicina segura y con eficacia probada, y otra que no lo es. Pero este debate tendremos que analizarlo en otro momento con más calma.

    http://www.escepticos.es/webanterior/articulos/biobac.html

    1. Bio Bac/Renovén: Historia de una infamia
      Renoven versus Bio-Bac versus FR-91

      Rafael Chacon Mejías

      Quiero desde este resumen dedicarlo a la memoria del Dr. Fernando Chacón, creador y descubridor del Renoven (antiguo Bio-Bac) y dar desde aquí las gracias a su hijo Rafael Chacón, por continuar con la labor de su padre.

      Me motivó la escritura de este artículo el ayudar a mi compañero Cesáreo con algún “problemilla” que tiene su mujer (un saludo, Vicen). Explico brevemente toda la historia.

      En el año 2002 se activa la “operación brujo”. 200 guardias civiles actúan en dos días y detienen a 23 personas que son acusadas de formar una red armada de distribución de productos fraudulentos y peligrosos para la salud pública. Entre los cabecillas de esa red incluso había algún médico. Al menos eso es lo que recuerdo que vi aquel día en el telediario de la noche.

      No presté más atención a esa noticia hasta el día que me enteré que fue una acción totalmente injusta y diabólicamente planeada. ¿La causa? El Bio-Bac, un producto “milagroso” que pretendía detener el crecimiento de las células cancerígenas. Tanto el médico que inventó y desarrolló el producto -Fernando Chacón- como su hijo -Rafael Chacón- se negaron en redondo a vendérselo a un gran laboratorio farmacéutico que ofreció cantidades astronómicas por hacerse con la patente. Cansados de no obtener resultado con sus sobornos, esta industria decidió mover los hilos de sus marionetas para quitarse de enmedio a estos molestos parásitos que no querían vender su producto. Resultado; Los doctores en la cárcel.

      Hay ciertos detalles que no trascendieron a la opinión pública, como que las personas detenidas eran respetables doctores en medicina que fueron detenidos en sus consultas y en sus casas y tratados como criminales delante de sus pacientes y sus familias.

      …o que hacía más de 30 años que el Bio-Bac venía recetándose por médicos del sistema de salud.

      …o que hacía 10 años que se había aprobado su subvención por la Seguridad Social.

      …o que el Bio-Bac es un producto totalmente inocuo y sin efectos negativos.

      …o que ya se habían realizado pruebas en pacientes con cáncer desahuciados con una tasa muy alta de curaciones (Ojo, curaciones, no supervivencia).

      …o que más de 30.000 personas habían sido tratados con el Bio-Bac con éxito.

      Detalle de uno de los artículos de Discovery Salud:

      Cuarenta años de vigencia social del producto -10 de ellos recetado y pagado por la Seguridad Social- y más de 30.000 pacientes tratados deberían ser suficientes para reconocer la eficacia de su descubrimiento. Pero en este mundo cientifista en el que vivimos eso no parece ser suficiente. Y menos aún si quien ha hecho el descubrimiento no es una “multinacional de reconocido prestigio”. Tampoco es suficiente que, por primera vez en España, cientos de pacientes se subleven públicamente ante la retirada por las autoridades sanitarias de un medicamento “ilegal”. Porque es la primera vez en la historia de nuestro país que cientos de pacientes claman que se les vuelva a permitir adquirir un fármaco tanto ante los medios de comunicación social como ante el Ministerio de Sanidad y, además, presentan denuncias por “denegación de auxilio” ante los tribunales reclamando su derecho a seguir tomando lo que para ellos es sin duda la causa de su mejoría o, incluso, de su curación. Gente que no quiere saber de legalismos, que no necesita que el producto tenga un sello de la Agencia del Medicamento y que no atienden los sabios consejos de los sumos sacerdotes del cuidado de los demás. Ni siquiera les importa el escarnio de una sociedad desinformada y aborregada al abrigo de “los que saben”. Claman por su derecho de elección de terapia. Claman por su derecho a ser los dueños de su propia salud. No tienen conocimientos científicos para defender ante los sabios su mejoría. No saben de ensayos clínicos. Dicen que ellos son su propio ensayo clínico. Dicen que para ellos su experiencia vale más que los protocolos enlatados de todos los médicos. ¡Insensatos! No se dan cuenta de que en un mundo donde está más aceptado morirse “oficialmente” que curarse “extraoficialmente” no tienen cabida. Sus ejemplos vivos no sirven, no son suficientes. Y es que, ¿qué sería de nosotros si tuvieran razón? ¡Qué caos tan grande si un ignorante paciente tuviera el derecho de cuidar de su salud sin la sabia tutela de los administradores! Menos mal que ellos, los administradores, están preparados para cuidar de nosotros, para que no nos engañen los estafadores, para cuidar de nuestra salud porque ésta es un derecho social y no una responsabilidad individual. ¡Que barbaridad! Doctores tiene para eso la Iglesia Farmacéutica que un día decidió que sólo los ensayos clínicos controlados y valorados por ellos pueden dar validez terapéutica a una sustancia. Y que por eso exigen que se hagan en el caso del Bio-Bac… ignorantes también de que YA ESTÁN HECHOS.

      Sí, se hicieron. Como manda la ley. Ensayos preclínicos y clínicos efectuados por laboratorios y hospitales legalmente capacitados para su realización. Con los permisos gubernamentales preceptivos. Ensayos que demostraron su espectacular eficacia en osteoartritis (artrosis), sida, cáncer y hepatitis C. Ensayos en fase III clínica -realizados nada menos que en Bélgica y Alemania- terminados y autentificados por el Ministerio de Sanidad de ambos países. ¡Imposible!, responden sus interesados detractores. ¡Si eso fuera así todo el mundo lo sabría! Y bueno, eso sí necesita una pequeña explicación…[continuar leyendo]

      Hoy en día: El Renoven (antiguo Bio-Bac, de nombre científico FR-91)) actualmente se comercializa sin ningún problema en todo el mundo. Y hay mucha gente interesada que no sepas de su existencia, porque te podrías CURAR.
      Si te entretienes en leer el más que exhaustivo seguimiento realizado por la revista Discovery Salud, comprobarás que todo el caso no es más que una tropelía de injusticias tras otra. Ya te advierto que son unos cuantos artículos con mucha y detallada información. Esto que te traigo es solo un resumen, para leer cada artículo completo pincha en el título de cada uno, los enlaces al final. Agárrate que hay curva:

      Brevemente, ¿Qué es el Bio-Bac?
      El Bio-Bac es un producto hecho de sustancias naturales que inhibe el crecimiento tumoral y potencia las defensas, sin efectos negativos ni secundarios. Muy eficaz para tratar y curar el cáncer, sida, artrosis, artritis o hepatitis. (NOTA: Los enlaces a Discovery DSalud ya no funcionan, puesto que han remodelado toda la página web, para verlos tienes que acceder a la página de Discovery Dsalud)

      http://soymino.wordpress.com/2010/03/01/renoven-versus-bio-bac-versus-fr-91/

  2. Bio-Bac no funciona
    -Aquí tiene espacio para contar esa historia.

    -Dos meses después de la muerte de mi hermana, a consecuencia de un cáncer de ovarios, empezó a enfermar mi hija, Andrea, de 6 años. Le dolía todo. Cuatro médicos no acertaron a dar un diagnóstico en cuatro meses. A finales de enero del 2004, una ecografía reveló un neuroblastoma tan avanzado que le dieron un 10% de posibilidades de curarse.

    -Una entre diez…

    -Programaron quimio y radioterapia. Yo regentaba un bar en Gualba, pero a los tres meses de tratamiento dejé de trabajar. Mientras seguíamos ese camino, le suministramos productos naturales, entre ellos Bio-Bac, una alternativa que Sanidad no solo ha retirado de la circulación, sino que la ha perseguido argumentando que es inocua pero peligrosa.

    -¿Notó una mejoría?

    -El aspecto de Andrea era mejor que el de otros enfermos. Pero su tumor era quimioresistente. Le dieron un montón de tratamientos distintos. Hasta que, en septiembre del 2005, la enfermedad se reactivó.

    http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/20110120/jose-javier-silvestre-hija-dieron-posibilidades-curarse/671772.shtml

    1. Bio-Bac no funciona
      Bio-Bac, un «complot de Estado» contra un medicamento eficaz

      Entrevista a Miguel Jara, autor de «Traficantes de Salud»

      Diagonal

      D.: ¿Qué hay del famoso caso del medicamento Bio- Bac, retirado del mercado hace cuatro años en el Estado español?

      M.J.: Esto es paradójico. Varios laboratorios internacionales certificaron la eficacia de Bio-Bac en la cura de diferentes dolencias, especialmente el cáncer. Lo desarrolló un médico cordobés humilde e independiente, Fernando Chacón, hace 40 años. Todo parece apuntar a que se montó un ‘complot de Estado’ contra el medicamento, liderado por hombres y mujeres fuertes en el Ministerio de Sanidad y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. De hecho, la actual directora de esta Agencia, Cristina Avendaño, según la Asociación de Usuarios de Bio-Bac, pidió a las “alturas ministeriales” que no prosperara la aprobación del fármaco. Dado que el mercado del cáncer es muy jugoso, que Bio-Bac resultaba efectivo y que la única condición que se puso para venderlo a una farmacéutica fue un precio bajo garantizado que no aceptaron, las multinacionales intentaron derribarlo con sus contactos en la salud pública.

      “Los efectos adversos de los fármacos son ya la primera causa de muerte en EE UU”

      Belén Macías Marín . Redacción

      Contra el gigante blanco. El autor de Traficantes de salud, que salió a la venta la semana pasada, planta cara a las compañías farmacéuticas, la industria con mayor tasa de ganancias del mundo (por encima incluso de las de los bancos), al analizar la peligrosidad y/o inutilidad de muchos de los medicamentos que se han vendido y se venden en el planeta.

      Tras cuatro años de investigación, el periodista y escritor Miguel Jara ha desarrollado un exhaustivo relato sobre la corrupción de todo el sistema sanitario, con informaciones hasta ahora desconocidas.

      DIAGONAL: Afirmas en tu libro que los efectos adversos de los medicamentos constituyen la cuarta causa de muerte en EE UU, comparable con la mortalidad que provocan los accidentes de tráfico. ¿No es un poco exagerado?

      MIGUEL JARA: No sólo no es exagerado, sino que, por los últimos documentos que he podido consultar, las cifras son notablemente superiores: más de 835 personas mueren en EE UU todos los días por estos efectos. Sería el mismo número de muertes que si se estrellaran tres aviones cada día. Los datos que expongo en el libro son de un estudio científico del año 2001 publicado en la revista JAMA (Journal of American Medical Association), Pero con posterioridad, un estudio publicado en Annals of Internal Medicine muestra que los efectos adversos de los fármacos en EE UU son ya la primera causa de muerte.

      D.: ¿Cuáles son los fármacos más peligrosos y los más ineficaces que están hoy día a la venta?

      M.J.: Todos los medicamentos tienen un punto de peligro porque son sustancias tóxicas que el cuerpo no reconoce. Deberían tomarse sólo en momentos necesarios, de modo muy racional. El problema es que la industria farmacéutica ha conseguido que los fármacos pasen de ser un bien esencial a objetos de consumo. Además, en la actualidad en las farmacias existen medicamentos que pueden causar graves daños a la salud e incluso la muerte. Basta con meterse en la página web de la Agencia Española de los Medicamentos y Productos Sanitarios para ver cuántos son los medicamentos que se han retirado o sobre los que endurece su advertencia de peligrosidad. Todos eran fármacos que se consumían con normalidad hasta que se dan cuenta de que eran más peligrosos de lo que pensaban.

      Por citar alguno en concreto, Celebrex, de Pfizer, es una ‘superaspirina’ que puedes comprar en cualquier farmacia con la misma composición que Vioxx, un medicamento que se retiró en septiembre de 2004 y que, según los estudios de sus propios fabricantes, la farmacéutica Merck, habría matado a unas 250.000 personas en todo el mundo. ¿Cómo es posible que si se retiró Vioxx, su primo-hermano y toda la familia de medicamentos similares siga en el mercado? En cuanto a fármacos ineficaces, las marcas, en su afán de aumentar ventas, presionan a los médicos para que se receten compuestos para tratar cosas para las que no han sido aprobados. Un ejemplo: Neurontín, de Pfizer, en principio aprobado para tratar la epilepsia, se usa para más de una docena de dolencias, como psicofármaco, para la diabetes, e incluso para cierto tipo de herpes. Así sería milagroso que curara algo.

      D.: ¿En qué momento se halla la producción de genéricos?

      M.J.: India, Brasil y China son potencias mundiales en la producción de genéricos, reproduciendo con maestría fórmulas cuya patente ha caducado tras 20 años y que consideran eficaces para curar a sus pobladores. Médicos Sin Fronteras acaba de hacer una fuerte campaña contra Novartis en la India, porque la compañía está ejerciendo mucha presión sobre el Gobierno para cambiar la ley de patentes, que da preferencia a las personas antes que a los beneficios empresariales. El Gobierno de Sudáfrica, por su parte, se ha negado a ceder a las presiones de las multinacionales, con el objetivo de poder pasar por encima de la patente, aun si no ha caducado, especialmente cuando la necesidad apremia.

      D.: La última moda farmacológica parece ser la de vender medicamentos a personas que están sanas.

      M.J.: Sí, se trata de los llamados medicamentos lifestyle (de estilo de vida) para mejorar la vida de personas sanas. En occidente el mercado de medicamentos está saturado, de modo que para vender más se crean patologías de procesos hasta ahora naturales como el envejecimiento, la menopausia, la impotencia y la desgana sexual. Por ejemplo, después de varios lustros de aplicación de la terapia hormonal sustitoria para la menopausia, ahora existen indicios que apuntan a que es cancerígena. La industria está concentrada en abrir nuevos mercados en torno a la salud de la mujer (frigidez, menopausia, osteoporosis).

      D.: ¿Qué es el ‘farmaespionaje’?

      M.J.: A la industria farmacéutica le interesa saber qué se receta para potenciarlo. Tiene varios métodos. El más viejo es el de comprar recetas en la farmacia, para obtener información. En Bilbao hace unos años se denunciaron desde el Colegio de Médicos estas prácticas. Con la receta puedes llegar hasta el médico que la emitió, y enviarle comerciales con una estrategia determinada en función de lo que esté prescribiendo.

      Hay otros métodos, como determinado software para barrer internet, que les permite estar al día de los movimientos ciudadanos críticos, denuncias contra fármacos concretos, etc., y estar preparados.

      Lo último, es la tecnología RFID, de radiofrecuencias, con la que Pfizer, por ejemplo, ya está enviando sus pedidos de Viagra desde Francia a EE UU. Con la excusa de acabar con las importaciones paralelas y las falsificaciones, la industria puede controlar los movimientos de cada caja individual de medicamento, a diferencia del código de barras, que identifica un modelo de producto. La peligrosidad de esta tecnología es su potencialidad para hacer seguimiento de clientes. En España, estaba pensado que se implantara para 2007, pero se está retrasando.

      D.: Por último, ¿qué tienes en el botiquín de tu casa?

      M.J.: Lo mínimo, y es Susana, mi compañera, la que se encarga. Las mujeres son las que han curado siempre en casa. La verdad es que yo hace años que no compro un medicamento.

      http://www.diagonalperiodico.net/article3044.html

  3. El polémico Bio-Bac vence a Telecinco en los tribunales
    El fallo, remitido este viernes a las partes y al que ha tenido acceso El Confidencial, condena a Telecinco a emitir en su programación la siguiente rectificación: “En la actualidad, el producto Bio-Bac o sus marcas Prebacter y Renoven ni son un medicamento ni se presentan como tal por sus fabricantes. Se comercializa exclusivamente como un complemento alimenticio compuesto por minerales y proteínas. Durante la década de 1980 fue prescrito como fórmula magistral o incluso financiado por el sistema público sanitario. Si bien con posterioridad sus fabricantes llevaron a cabo ensayos clínicos en fase I, II y III en Bélgica y Alemania, necesarios para su autorización como medicamento, lo cierto es que el Ministerio de Sanidad español no realizó, como era su obligación, la labor de evaluación de los mismos ya fuera para validarlos o rechazarlos”.

    Y sigue “es incierto que se trate de un producto no autorizado en la medida en que los complementos alimenticios no requieren de autorización administrativa previa, sino únicamente de una notificación de puesta en el mercado conforme al real Decreto 1275/2003, por el que se regula su composición y su régimen legal”.

    http://www.elconfidencial.com/cache/2009/03/10/salud_44_polemico_biobac_vence_telecinco_tribunales.html

    1. El polémico Bio-Bac vence a Telecinco en los tribunales
      Bio-Bac: Tomar la salud por asalto

      Es inmoral que no se apoyen e investiguen iniciativas que de forma barata y no tóxica podrían tener efectos beneficiosos sobre enfermedades como el cáncer

      El asalto que recientemente protagonizaron cuatro familiares de enfermos de cáncer al laboratorio donde se hallaba precintada su medicación (Bio-Bac) ha levantado una cierta duda sobre la moralidad que encierra la prohibición de ésta.

      La polémica entorno al Bio-Bac arranca con la reciente detención de 23 personas, entre médicos, biólogos, abogados, etc por su comercialización «ilegal» y el cierre de las instalaciones en las que se producía. A diferencia de Bayer, sin embargo, que admitió la muerte de cientos de enfermos en todo el mundo por su hipocolesterolemiante «lipobay», la única falta de Bio-Bac es no cumplir con los rigores administrativos que exige su comercialización. ¿Por qué no se cerró y encausó a Bayer y sí a los que producen y venden Bio-Bac?

      La enfermedad es el coto privado de los gigantes laboratorios farmacéuticos como Bayer, que monopolizan en la actualidad la investigación y los tratamientos médicos para buena parte de la población mundial. Es un coto exclusivo. Su guardián, el ministerio de Sanidad, no ha hecho más que expulsar a un intruso, a un «sin papeles».

      Nos obligan a tomar la salud por asalto. Bio-Bac es un preparado de proteinas bacterianas que supuestamente ejerce una acción inmunomoduladora y regenerativa sobre el organismo. La fórmula la ideó un farmacéutico cordobés, Fernando Chacón, en los años cincuenta. La llamaba «autovacuna de enzimas vivientes contra el cáncer».

      La historia de este fármaco empieza con la negativa de su inventor a vender la patente a una multinacional farmacéutica por su temor, o certeza, de que la fórmula no alcanzaría a llegar al mercado, ya que el invento le iba a mermar el «negocio contra el cáncer» a los otros laboratorios.

      Por tres veces consecutivas, desde 1967 hasta 1992, el ministerio de sanidad ha prohibido sin argumentos de peso la realización de ensayos clínicos, pruebas necesarias para solicitar el registro del medicamento. ¿Era un fármaco desconocido? Ni mucho menos. Su existencia y propiedades se difundían en congresos de medicinas alternativas y figura en relaciones de «terapias alternativas contra el cáncer no comprobadas».

      Su venta se hacía, lógicamente, a través de internet y por correo. Entre sus consumidores podemos encontrar a Santiago Sánchez-Harguindey, ex secretario de Estado del gobierno de Adolfo Suárez, padre del jefe de cardiología del hospital La Paz de Madrid, el que organizó el asalto al laboratorio. Entre sus defensores podemos encontrar a la presidenta del colegio de médicos de Madrid afirmando que «el Bio-Bac no es una estafa, otra cosa es que no tenga los papeles en regla». La propia ministra de Sanidad ha afirmado que es inocuo.

      A pesar de que en España nunca consiguió el permiso administrativo para su comercialización, sí lo hizo en Bélgica y Alemania y actualmente se estaba expandiendo su uso en Arabia Saudí, donde estaba registrada la marca. Durante el cierre del laboratorio, la Guardia Civil requisó treinta mil envases del producto.

      Tras la muerte de un paciente de leucemia tras la imposibilidad de acceder al medicamento, los enfermos madrileños robaron cinco mil frascos del laboratorio precintado para repartirlos entre los afectados. «El cáncer no entiende de burocracia» fue su respuesta al ser sorprendidos por la policía. Tolerancia cero al fraude.

      Se debe practicar la tolerancia cero y el castigo severo a quien aproveche el sufrimiento de un enfermo para vender un producto. Por supuesto. Pero no debemos perder de vista que es la monopolización de la propia medicina la que crea las condiciones para que cundan todo tipo de fraudes. Mientras la investigación se orienta, monopolizada por los gigantes farmacéuticos, a obtener productos superventas que garanticen un beneficio de miles millones de dólares anuales, en las consultas se sigue deshauciando a los enfermos ante la ineficacia de los productos actuales de forma parecida a hace treinta años. Esta situación abre la puerta a que otros se aprovechen de la desesperación de los enfermos y sus familias para enriquecerse a su costa.

      En el fondo hacen fuera de la ley lo que las grandes farmacéuticas hacen legalmente. Lo que es absolutamente inmoral es que no se apoyen e investiguen iniciativas que de forma barata y no tóxica podrían tener efectos beneficiosos sobre enfermedades como el cáncer. ¿Podría ser el caso de Bio-Bac? Detrás de excluirlas del «mercado sanitario», de la legalidad monopolista, late la lógica criminal del máximo beneficio de los propietarios del coto.

      Más información: http://www.bio-bac.com/presenta_bio

      J. Martínez

      1. El polémico Bio-Bac vence a Telecinco en los tribunales
        «Es inmoral que no se apoyen e investiguen iniciativas que de forma barata y no tóxica podrían tener efectos beneficiosos sobre enfermedades como el cáncer»

        Los complementos alimentcios como el Bio-Bac NO curan el cáncer.

        1. El polémico Bio-Bac vence a Telecinco en los tribunales
          Yo leo que «podrían tener efectos beneficiosos». Creo que no es lo mismo que decir que «curan».

          Me parece que la medicina «oficial» tampoco dispone hoy de un producto que «cure» todos los cánceres que se le pongan por delante.

          Por otra parte parece que, según los comentarios anteriores, sí hay bastantes opiniones en relación a que el producto este, el bio bac o renovén, en un buen número de casos, tiene efectos similares o mejores que otros productos o medicamentos en el tratamiento de la enfermedad. Si hay que discutir habrá que hacerlo con datos empíricos no con lo que digan los políticos o las leyes, que ya sabemos hacia donde reman.

    1. Bio Bac/Renovén: Historia de una infamia
      Este producto ( que no medicamento) no tiene estudios serios que avalen su eficacia y por supuesto que es inocuo , tanto como el agua.Es curioso que sin pasar los controles estrictos que el ministerio de sanidad aplica a un medicamento para aprobar su uso e indicaciones la gente confie en el .En fin Lamentable .Para decir que cura tumores…hay que probarlo.Para decir que es eficaz contra el VIH ….hay que probarlo….No se dejen engañar .Cuando un medicamento no tiene efectos secundarios es que no es eficaz.Una cosa va unida a la otra ( lamentablemente)

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