
Leopoldo María Panero
Prometo escribiros, pañuelos que se pierden en el horizonte, risas que palidecen, rostros que caen sin peso sobre la hierba húmeda, donde las arañas tejen ahora sus azules telas. En la casa del bosque crujen, de noche, las viejas maderas, el viento agita raídos cortinajes, entra sólo la luna a través de las grietas. Los espejos silenciosos, ahora, qué grotescos, envenenados peines, manzanas, maleficios, qué olor a cerrado, ahora, qué grotescos. Os echaré de menos, nunca os olvidaré. Pañuelos que se pierden en el horizonte. A lo lejos se oyen golpes secos, uno tras otro los árboles se derrumban. Está en venta el jardín de los cerezos.
Fuente: http://grandesrelatospequenos.blogspot.com.es/2012/11/blancanieves-se-despide-de-los-siete.html
«Blancanieves se despide de los siete enanitos»
Preciosa despedida de la infancia.
Como dice Panero (el bueno), durante la infancia se vive, y el resto de la vida se sobrevive. Creo que todos en nuestro foro interno tenemos de alguna manera esa sensación. Pocas crueldades hay tan cabronas como quitarle la infancia a un niño.
Saludos