
Rota recibe a un destructor de EEUU tras acondicionar la base por 300 millones
Toda la corporación municipal del Ayuntamiento de Rota, con su alcalde a la cabeza, ha acudido este martes a recibir al Donald Cook, el primero de los destructores que Estados Unidos va a enviar a la base militar estadounidense en el municipio gaditano.
La llegada de estos buques, que forman parte del escudo antimisiles de la OTAN, costarán 300 millones al Estado en concepto de obras e infraestructuras para adaptar las bases de Rota, tal y como anunció el pasado mes de noviembre en una entrevista en Andalucía Información el encargado de la base naval, Cristóbal González Aller. Un dinero que se pagará “casi a partes iguales” entre Estados Unidos, la OTAN y el Gobierno de España.
El alto mando asegura que “los americanos van a invertir con Navantia 165 millones” durante los próximos seis años y “15 millones al año en alquileres, un dinero que se verá incrementado, ya que vienen 1300 personas más”. Una justificación económica que también se enarbola desde el Ayuntamiento, que espera aumentar su recaudación con el impuesto de recaudación y de bienes e inmuebles.
Este argumento económico es rechazado frontalmente por los grupos antimilitaristas de la zona. Para Cristóbal Orellana, de la Red Antimilitarista de Andalucía (Rana), “hace tiempo dijeron que el escudo antimisiles daría 1.000 puestos de trabajo directos y aún no se ha visto ni uno. Es una mentira tras otra, pero lo que hay realmente es un peligro de rearme y militarismo. Es una locura”.
Orellana asegura que dentro del colectivo hay dos preocupaciones: “Por un lado, que el Gobierno, en medio de la crisis, haga estas inversiones en gastos militares y por otro el peligro que supone para los habitantes, ya que al estar dentro de la Bahía de Cádiz, los 700.000 habitantes de la misma pasamos a ser objetivo militar y nosotros escudos humanos para garantizar esas armas”.
Desde el gobierno municipal y la autoridad militar se defienden explicando que pese a que la instalación ocupa un tercio del municipio, “la mayor parte del tiempo los dos destructores estarán de maniobras en el Mediterráneo y los otros dos en el puerto”.
La base de Rota, la OTAN y el escudo antimisiles
En septiembre de 1953, el gobierno del dictador Franco y el de Estados Unidos, con Eisenhower al frente, firmaron el Convenio de Defensa y Ayuda Económica Mutua que establecía, entre otras medidas, la construcción de una base naval en tierras españolas.
Así nacía la base militar de Rota, con un perímetro de más de 17 kilómetros, fuertemente custodiada tanto por los mandos militares españoles como por los estadounidenses. Desde el año 1985 es lugar de encuentro del movimiento antimilitarista que exige la retirada de todas las bases que la OTAN tiene en territorio español.
Rota saltó a la primera línea informativa hace tres años, cuando los cables de Wikileaks desvelaron que el gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero ofreció la base de Rota para ocultar el paso de submarinos nucleares de EE UU por aguas españolas.
En octubre de 2011, el mismo gobierno socialista anunció por sorpresa que España participaría junto a países como Rumanía, Polonia o Turquía en el escudo antimisiles de la OTAN, en este caso Rota se encargaría de la logística siendo la base de operaciones de cuatro destructores. Ya ha llegado uno y se espera que el resto llegue entre junio y el año que viene.
Fuente: http://www.lamarea.com/2014/02/11/rota-acoge-al-primer-destructor-norteamericano-tras-acondicionar-la-base-por-300-millones/
Rota agasaja al destructor «Cook»
esteban villarejo / madrid
El número de misiles SM-3 que porta el destructor estadounidense «Donald Cook» es confidencial; la sargento primero Diana Junco, especialista de operaciones de la US Navy, zanja nuestra curiosidad con un vago «suficientes para defender la zona asignada, a otros buques militares, aviones o submarinos». Nos hallamos en el Centro de Información de Combate, en las entrañas del primer buque antimisiles anclado, desde ayer, en la base gaditana de Rota para comenzar el despliegue naval del «escudo antimisiles» de la OTAN. En junio arribará otro destructor estadounidense de la clase Arleigh Burke; en 2015, otros dos.
«Columna vertebral contra la amenaza de la proliferación de misiles balísticos» —en palabras del embajador estadounidense, James Costos, durante la ceremonia de bienvenida—, el «Donald Cook» desempeñará sus misiones por todo el Mediterráneo con la implicación de seguridad que acarrea para el inestable escenario del norte de África y Oriente Próximo.
El objetivo es que durante sus misiones blinden los cielos del sur europeo contra el lanzamiento de misiles de corto y mediano alcance enemigos, procedentes de posibles estados hostiles o grupos terroristas. «El despliegue de los cuatro destructores en el Mediterráneo desde la base de Rota equivale al de 16 buques que tuvieran que zarpar en rotaciones desde EE.UU.», explicó Ray Mabus, secretario de la Armada estadounidense. Pero ahí no quedará el cometido del «Cook» y los otros tres destructores (»Carney», «Ross» y «Porter»). Este buque de guerra de 154 metros de eslora y una tripulación de 338 marinos, está diseñado para destruir aeronaves, submarinos y barcos de superficie enemigos con el fin de prohibir ataques contra las fuerzas aliadas. Por ejemplo, su equipamiento de guerra antisubmarina es capaz de localizar a barcos o submarinos a más de 160 kilómetros.
En 2015, con el «escudo antimisiles» desplegado, los destructores se constituirán en permanentes plataformas militares en el Mediterráneo. Siempre habrá un buque navegando o dos. Y todo ello con la tecnología punta del sistema de combate Aegis. Otra de las capacidades anunciadas ayer por el almirante de la Sexta Flota, Bruce Clingan, es la posibilidad de el «Cook» actúe como plataforma avanzada para reportaje de helicópteros o el uso de aviones no tripulados (drones), pudiendo ser lanzados así desde las aguas internacionales (12 millas desde la costa) cercanas a puntos tan sensibles como Libia, Siria o… ¿Israel?.
Israel. He aquí una de las claves del despliegue, no publicitado en exceso por EE.UU. y la OTAN. «Los buques también desarrollarán misiones de cooperación en seguridad con nuestros aliados y amigos en África y Oriente Próximo», recalcó el secretario de la Navy. En dos o tres semanas el «Cook» comenzará su primera misión. En Rota está su base.
ABC
Bochornoso recibimiento oficial en Rota al primer destructor del escudo de misiles
Parece tan anacrónico que todavía tengamos bases extranjeras aquí…
ver para creer