
El Estado de California ha ejecutado esta mañana (medianoche hora local) al condenado a muerte Stanley Tookie Williams, después de que el gobernador, Arnold Schwarzenegger, no le concediese anoche clemencia. Williams se reconoció autor de la muerte de cuatro personas hace 26 años, crímenes de los que se arrepintió, y en los últimos años se había convirtido en todo un símbolo contra la pena de muerte. El caso ha desatado un debate sobre la pena capital y la posibilidad de redención como no se había visto desde hacía años en todo Estados Unidos.
Schwarzenegger dejó para el último momento su decisión sobre si le concedía o no clemencia y conmutaba la pena capital por la cadena perpetua, pero finalmente se negó. Williams, de 51 años de edad y cofundador de la banda de los Crips, ha muerto a las 9.35 hora peninsular española tras recibir una inyección letal -una combinación mortal de productos químicos- en la prisión de San Quintín, en California. La ejecución ha comenzado 20 minutos más tarde de lo previsto debido a que los técnicos han tenido dificultades en colocar la segunda de las dos agujas que se emplean para la inyección letal, hecho que ha parecido molestar a Williams, según los testigos. El reo ha tardado 13 minutos en morir.
Aunque inicialmente dijo que no quería que ningún allegado estuviese presente en su ejecución, ya que lo consideraba «enfermo, pervertido e inhumano», finalmente nombró a los cinco testigos que le correspondían: la editora de sus libros, Barbara Becnel, y cuatro miembros de su equipo legal. Tres de sus cinco testigos le han saludado con los puños en alto mientras agonizaba, y al salir del recinto, tras la defunción, han gritado: «¡California acaba de matar a un hombre inocente!». Mientras tanto, una multitud de seguidores (unos 2.500, según la CNN) protestaba a las puertas de la prisión contra la «muerte patrocinada por el estado». Entre ellos se encontraba el reverendo Jesse Jackson y la cantante Joan Baez, que ha entonado varias canciones en un escenario improvisado. El preso, de raza negra, rechazó la tristemente célebre última cena y la compañía de un consejero espiritual.
«No quiero comida, ni agua»
«No quiero comida, ni agua, ni simpatía del lugar que me va a matar», dijo Williams en una entrevista con San Francisco Chronicle a principios de diciembre. A media tarde, Williams recibió ropa limpia y fue llevado a una habitación donde estuvo supervisado en todo momento por guardias de la prisión. Los funcionarios han explicado que Williams pasó el resto del tiempo viendo la televisión y leyendo algunas de las 50 cartas que recibió el lunes con matasellos de lugares tan lejanos como Italia o Israel. Un portavoz de la prisión ha señalado que Williams parecía calmado y animado, a pesar de que no comió nada en todo el día excepto cereales con leche.
Williams fue sentenciado a muerte en 1981 por matar dos años antes de un disparo al dependiente Albert Owens, y por el asesinato de los propietarios de un motel de Los Ángeles y la hija de ambos durante un atraco, también en 1979. Una vez en prisión Williams, que nunca reconoció ser el autor de los crímenes, renunció a la violencia, escribió libros para jóvenes advirtiendo de los peligros de unirse a las bandas y fue el centro de atención de los medios de comunicación después de que sus seguidores le propusieran para el premio Nobel de la paz. Ese grupo pedía que su condena a muerte fuese conmutada por la cadena perpetua, para que desde la cárcel continuase con su labor social que, según afirman ha ayudado a muchos niños a alejarse de la violencia callejera.
California, a favor de las ejecuciones
El caso ha ocupado día tras día las portadas de los rotativos de California y del resto del país, espoleado en parte por personajes como el actor Jamie Foxx, el reverendo Jackson o la estrella del rap Snoop Dogg. Pero ha servido de poco. Schwarzenegger, cuyos índices de popularidad han caído este año, denegó el perdón bajo el argumento de que «sin una disculpa y sin una expiación por esos asesinatos brutales y sin sentido no puede haber redención». Es la tercera que vez que el ex actor deniega clemencia desde que tomó posesión en 2003 de su cargo en California, donde el 68% de los votantes apoya la pena de muerte. El Supremo de EE UU se unió a última hora del lunes al Tribunal Superior de California y al de apelaciones de San Francisco y denegó tomar en consideración el caso, echando por tierra cualquier posibilidad de último minuto.
> California ejecuta al condenado a muerte al que Schwarzenegger negó clemencia
creo que lapena de muerte es un mal necesario para aquellos asesinos brutales que al momento de asesinar a su pròjimo comete con ellos un sin nùmero de delitos, por ejemplo en el perù se dan caso de hallar muertas a ninas y niños de 3,4,5,6 años de edad con sintomas de haber sidos cruelmente masacrados violados, golpesdos y en verdad esto no puede quedar en la impunidad mas clemente para estos moustruos.
Por tanto sta personas atentan con vauos delitos: Secuestro, al retener a un emnor contra su voluntad ; violaciòn salvaje, cuando practican sobre ellos sus bajos instintos; delitos de lesa humanidad, por que estas criaturas antes de ser asesinados y dutante el indignante acto de violaciòn son sometidos a crueles torturas no pudiendo defenderse , pues se hallan en deventaja frente a sus agresores y asesinato, porque al final se les da muerte.
Y lo alarmante del caso es que son asesinos reiterativos.
Les pregunto en estos casos: cabe el perdòn para estos seres monstruosos.
creo que no u esto sucede frecuentemente en mi paìs y que la gente clama por la pena de muerte pues en mi paìs esta prohibido esa practica.
para estos casos claros y a la vista de todo el mundo el culpable es identificado no cabe la menor duda que la ley deberìa aplicarsele al dìa siguiente de dictada la sentencia.
Asì como la vida debe ser preservada para quien trasgreda alebosa, premeditada y salvajemente contra este derecho automàticamente se esta autorestringiendo ese derecho.
Mi opinión sobre la pena de muerte
aunque sea poco lo que escriba, pienso que no puedo resumirlo más que esto:
para mi, la pena de muerte es terminar con la rabia que debe sentir todos los dias, del resto de su vida, el asesino en una cadena perpetua.
la pena de muerte no sirve de nada, está demostrado que no cambia en nada las cosas, no es mas fuerte que otro castigo en relación a la cantidad de hechos criminales.
todos debieran abolirla, soy Chileno y aquí ya está prohibido, pero espero que en ausencia de aquella ley, se cumpla la de perpetuar en el encierro a violadores y asesinos, personas que definitivamente no deberían estar en una sociedad que pide tranquilidad y vida pacífica.
saludos desde Santiago de Chile.
DAVID SALAS G.
Mi opinión sobre la pena de muerte
coincido contigo David Salas G.
respuesta
respeto tu comentario, pero no estoy de acuerdo con le pena de muerte, porque? en primera , los unicos que sufren son la familiares, en segunda, se muere el condenado y que pasa con eso? con eso no regresa la persona asesinada, lo que se deberia hacer es es tener a esa persona totalmente encerrada, que sufra por el resto de su vida, los deberian a poner a trabajos forzados, que ellos mismos se ganen su manutencion porque para estarlos manteniendo no….los matan y ya muy agusto no??? que sufran y que con eso paguen todo el daño que han hecho, que sea su vida tan miserable que ellos mismos si asi lo quieres atenten con su vida o que cuestionen si la vida que llevan es vida….. es que eso no se vale que maten a alguien no, nadie tiene el derecho de quitar la vida a nadie, tenemos que ser concientes de nuestro propios actos….