ASER VIDONDO . PAMPLONA

El oso Camille, que sigue visiblemente enfermo, ha sido fotografiado aprovisionándose para sobrevivir a un nuevo invierno en la osera. Las nuevas imágenes de este viejo plantígrado han sido captadas en las últimas semanas en los montes aragoneses del valle de Ansó, que muga con el de Roncal. El animal, que tendría en torno a 25 años, sufre desde hace ya dos años un problema de dermatitis y, lejos de haber desaparecido, es muy evidente en sus cuartos traseros.

Las fotos, tomadas por el Gobierno de Aragón, son las mejores dadas a conocer hasta el día de hoy de este animal tan esquivo años atrás, pero que al llegar a la vejez habría perdido facultades. Asimismo, tienen más valor al haber sido tomadas de día, teniendo en cuenta que la actividad de los osos tiene lugar mayoritariamente de noche.

Las de mayor calidad fueron tomadas el 14 de noviembre en los montes de Ansó. Un Agente de Protección de la Naturaleza (APN) de Aragón, Jaime Solanas, se encontró con el oso mientras efectuaba un censo de sarrios. Camille, en un entorno parcialmente nevado, estaba alimentándose de un jabalí que habría encontrado muerto. Eran las nueve de la mañana. Solanas, según relata el Heraldo de Aragón, avisó inmediatamente a un miembro de la patrulla de seguimiento del oso, Jesús Laín, y durante dos horas ambos pudieron observar al animal en la distancia y tomar distintas fotos. «Está viejete, un poco tristón, y no excesivamente gordo para la época en la que estamos, justo antes de la hibernación», declaró Laín.

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Más adelante, el 4 de diciembre, el Gobierno de Aragón tomó otras fotos de Camille, en el mismo valle de Ansó, con una cámara fija. En esas fechas aún no se habría retirado a la osera.

Pérdida de pelo por estrés

Medio Ambiente de Navarra había apuntado tiempo atrás como causa de la dermatitis a la sarna, provocada por un parásito. Ahora, el jefe de biodiversidad del Gobierno aragonés, Manuel Alcántara, señala al Heraldo de Aragón que podría deberse a «un problema hormonal».

«Podría atribuirse al estrés, por no poder satisfacer sus celos (no hay hembras en el Pirineo occidental), lo que le provoca, al igual que pasa con los hombres, una alopecia bilateral», expone. «A pesar de la edad, en la parte delantera es una animal en perfecto estado», agrega.
Camille, que irrumpió en Navarra en 1998, es el único oso con presencia estable en la Comunidad foral, aunque efectúa durante el año largos desplazamientos por Aragón y Francia. En todo el Pirineo hay unos 25 osos, 4 de ellos, todos machos, en la zona occidental: Camille, Neré, Aspe Oeste y Canellito.

Diario de Navarra