Ecologistas en Acción de Cantabria saluda la adjudicación por parte del Ministerio de Fomento del estudio de integración del ferrocarril en el Arco de la Bahía de Santander. Una oportunidad única para integrar RENFE y FEVE en una sola estación tomando como referente los proyectos de nuevo ferrocarril de la Cornisa Cantábrica y la futura conexión a Valladolid que posibilita en el futuro su convergencia en un mismo ancho de vía (internacional) y por tanto una misma infraestructura.

Sin embargo, llevamos mucho tiempo oyendo discursos encendidos de los representantes políticos exigiendo cada cual el mayor número de infraestructuras para Cantabria sin sopesar o evaluar sus impactos o su eficiencia. Un caso especial es la autovía Dos Mares y otro más reciente: la propuesta de construcción de un tercer carril en la autovía entre Santander y Torrelavega.

La autovía a la Meseta está a punto de finalizar y con ello el acceso al Valle del Ebro vía Aguilar-Burgos. Acortar unos kilómetros el recorrido o reducir unos minutos el tiempo para acceder al valle del Ebro sin pasar por Euskadi no es razón suficiente desde el punto de vista económico, ni social, ni ambiental, para exigir la construcción de la autovía Dos Mares. Tampoco se sostiene desde un punto de vista técnico esta infraestructura con un potencial de usuarios que no llega a los 5.000 vehículos/día cuando el desdoblamiento de una carretera se recomienda sólo a partir de los 10.000 vehículos/día.

La demanda de construcción de un tercer carril entre Torrelavega y Santander es seguir incidiendo en una dinámica perversa que se alimenta así misma: más infraestructuras, más movilidad, más congestión, nuevas demandas de infraestructuras…

La alternativa a este tercer carril nunca ha sido tan clara. Estas ciudades están conectadas por dos líneas de ferrocarril claramente infrautilizadas con acceso a sus centros urbanos. La modernización de estos dos ejes es prioritaria dentro de los proyectos anteriormente referidos que deben permitir una sustancial elevación de velocidades sin perder por ello accesibilidad, mayores frecuencias, más fiabilidad y mejores trenes, así como fomentar la intermodalidad con un buen transporte urbano, que en el caso de Torrelavega es inexistente en la actualidad.

RENFE precisa ineludiblemente además el desdoblamiento de vía entre Santander y Los Corrales para la consecución de esos objetivos y que permita superar los actuales altos índices de saturación de tráfico en ese trayecto.

Según el IDAE (Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía), las infraestructuras deben ser cuidadosamente planificadas antes de su ejecución, teniendo en cuenta su contribución al consumo de energía y su impacto ambiental.

El IDAE señala que los medios de transporte colectivo “están llamados a tener mayor participación en la movilidad en general y en la urbana en particular”; para ello, “tendrán que aumentar su calidad en la prestación del servicio”.

Lamentamos que los políticos de Cantabria estén más preocupados por mantener o acrecentar su cuota electoral con promesas de grandes infraestructuras que no resuelven los problemas de movilidad, sino que los acrecientan.