Citas

Carlos Taibo

Hoy no hay intervención militar que se precie que no reclame para sí la condición de humanitaria.

Epicuro

La amistad hace su ronda alrededor del mundo y, como un heraldo, nos convoca a todos a que nos despertemos para colaborar en la mutua felicidad.

Epicuro

De los deseos, algunos son naturales y necesarios; otros naturales y no necesarios; y los hay que no son ni naturales ni necesarios.

Erich Fromm

¿Sucede acaso que sólo se consideran dignas de ser aprendidas las cosas que pueden proporcionarnos dinero o prestigio, y que el amor, que «sólo» beneficia al alma, pero que no proporciona ventajas en el sentido moderno, sea un lujo por el cual no tenemos derecho a gastar muchas energías?

Leonard Cohen

¿Por qué pelear cuando es tan fácil amar? Es algo que nunca he entendido.

George Orwell

No hay clase alguna de barbarie -tortura, la toma de rehenes, trabajo forzado, deportaciones en masa, penas de cárcel (o ejecuciones) sin juicio previo, falsificación, asesinato, el bombardeo de poblaciones civiles- cuya calificación moral no cambie cuando es cometida por “nuestro” bando.

Arturo Barea, escritor, refiriéndose a José Millán Astray, fundador de la Legion Española

Millán rugía, sollozaba y gritaba; escupía a la cara de estos hombres toda su miseria, su vergüenza, su suciedad, sus crímenes, y luego los arrastraba, en una furia fanática, hacia la caballerosidad, a renunciar a toda esperanza salvo la de una muerte que borrara las manchas de su cobardía con el esplendor del heroísmo.

Bertolt Brecht

¿No sería más sencillo que el Gobierno disolviera al pueblo y eligiera otro nuevo?

Javier Ortiz, periodista

Los ejércitos están para hacer la guerra, y de aquí que se pertrechen con tantas armas e instrumentos mortíferos. Tienen cazas, tienen bombarderos, tienen helicópteros artillados, tienen carros de combate… La denominación de sus artilugios no sugiere misiones de paz, precisamente.

Javier Ortiz, periodista

Cuando uno va en son de paz, enarbola una bandera blanca y no porta armas. Sin embargo, el Gobierno español, haciendo un permanente ejercicio de doble lenguaje, se empeña en pretender que dispersa tropas por medio mundo para contribuir a la paz.